Este fin de semana se cumplen 3 años de la publicación original de El caballero de los Siete Reinos, el libro que recopila los tres cuentos que conocemos de Dunk y Egg. Vamos a celebrarlo con este ensayo que habla de los paralelismos y presagios que nos ofrece la obra, escrito por Mimi Hoshut para el genial libro de ensayos Tower of the Hand: A Flight of Sorrows, y publicado también en la propia Tower of the Hand.

Como el ensayo es algo largo, lo publicaremos en dos partes, mostrando esta semana la primera parte.

El caballero soplón:  Los paralelismos narrativos y los presagios en los cuentos de Dunk y Egg (1ª parte)

Dunk y Egg, por Gary Gianni
Dunk y Egg, por Gary Gianni


A finales de 1998, poco antes de la publicación en Reino Unido del muy anticipado Choque de Reyes, una antología titulada: Legends: Short Novels by the Masters of Modern Fantasy fue publicada. Editada por el autor de ciencia ficción Robert Silverberg, Legends recogía 11 relatos escritos por destacados autores de fantasía, cada historia mostrando un paraje único dentro del respectivo mundo de ficción de cada autor. De acuerdo a lo que prometía, los autores de la antología eran los más destacados nombres de la fantasía y la ciencia ficción, y George R.R. Martin no era una excepción.

Aunque Juego de Tronos, la primera entrega de la colosal saga de Canción de hielo y fuego había sido publicada solamente dos años antes, Martin era un autor bastante conocido antes del lanzamiento de su ópera prima. En 1976, lanzó una colección de relatos titulado Una Canción para Lya que fue honrado con el premio Locus como la mejor colección de relatos del año. Para finales de los 90, era una estrella del género, siendo responsable de un gran número de relatos e historias ganadoras de premios en estos 20 años de escritura. En conjunción con una década sólida escribiendo guiones y editando historias para televisión, dos conclusiones eran irrebatibles: 1) Martin era ciertamente una leyenda del género 2) Su habilidad para escribir relatos cortos era colosal.

El caballero errante, la contribución de Martin a Legends, da fe de su fortaleza como escritor de relatos. Cuando frecuentemente es cuestionado por hordas de emocionados fans de la fantasía en el complejo tema de Cómo escribir épica fantástica, él constantemente sugiere que uno empiece escribiendo historias más cortas. El caballero errante y sus secuelas La espada leal y El caballero misterioso son ejemplos claros de la cúspide de la escritura en este formato. Aunque los lectores de Canción de hielo y fuego asocian a Martin con un tamaño y rango épico de estas novelas, se puede debatir que estos relatos son la mayor muestra de su capacidad para contar historias y su perfecto ritmo literario.

George R.R. Martin y Alejo Cuervo en 2005
George R.R. Martin y Alejo Cuervo en 2005

Las tres historias, publicadas cada uno en diferentes antologías en el curso de 12 años, caen bajo el paraguas de lo que referimos como Los cuentos de Dunk y Egg, y más allá de que son prueba de las extraordinaria habilidad de Martin para las historias cortas, son tremendamente relevantes para las novelas de Canción de hielo y fuego. Aunque frecuentemente se recomiendan como piezas separadas y tangenciales del canon, la contribución significativa que aportan a la historia de Poniente y las múltiples conexiones a distintos niveles que tienen con la propia saga son innegables. Además de extender y contribuir a la rica historia de los Siete Reinos, los cuentos sirven para dar textura al lienzo del mundo con una profunda vista del clima social, político y económico en un período de tiempo unos 90 años anterior al de Juego de Tronos.

Además, la conexión de los relatos con la saga nos da una nueva perspectiva para eventos que ocurren o se referencian en las novelas. Y finalmente, desde un punto de vista especulativo, los distintos paralelos entre diferentes personajes de las dos sagas potencialmente podrían representar más que algunos guiños a la continuidad: los puntos en común se piensa que son pistas sobre futuras tramas y giros que llegarán en las próximas novelas de Canción de hielo y fuego, lo que sería consistente con la habilidad única de Martin para presagiar eventos mucho antes de que lleguen a producirse.

Los cuentos se leen como un estándar capítulo de Martin desde un un punto de vista: escritos en tercera persona, pero tan ricos en narrativa consciente y tan cargados emocionalmente que parecen perspectivas en primera persona. El lector es transportado al instante al enorme, torpe y autoconsciente mundo de Dunk. A pesar de perpetuar un continuo hilo que muestra la impresionante altura a la vez que le mete en sus problemas por ser algo corto de entendederas, Martin escribe un personaje que traiciona la fórmula del gigante simplón. El personaje de Dunk mimetiza la introducción del lector en el canon de Poniente, un proceso de aprendizaje que nos acerca a él como cómplice de la experiencia.

Los eventos y el ritmo de las historias cortas le hacen destacar de la norma establecida en las novelas de Canción de hielo y Fuego. Mientras la saga es famosa por sus personajes grises y su aparente relativismo moral, los cuentos de Dunk y Egg destacan por parecer casi una parábola. La nobleza de espíritu de Dunk representa el concepto de la verdadera caballería y es alabado por el pueblo llano como “un caballero que recuerda sus votos”. Su enorme estatura y humildes inicios le libran de la vanidad, pomposidad y autoimpuesta grandiosidad que colorea los comportamientos de los ricos, nobles y debidamente nombrados caballeros. La caracterización establece un marco para los tres cuentos: un caballero errante que se mantiene fiel a unos votos que realmente nunca tomó y que siempre elige el punto de vista moral más caballeroso en un mundo que es normalmente dominado por una persuasiva ambigüedad moral.

Libro_Blanco_Duncan_HBO

Egg, por otro lado, trae humor y brío a una historia que de otra manera podría parecer didáctica en su trama. En claro contraste con el caballero al que sirve, Egg es rápido de mente y valiente, temerario en ocasiones para hacer opiniones principescas y precoces. La relación que forma con Dunk es clave para el crecimiento de ambos personajes. A pesar del fuerte contraste entre sus orígenes, se convierte en un hermano pequeño para el caballero errante y demuestra el respeto y la camaradería que se pueden conseguir entre un caballero y su escudero. A través de sus desventuras y peligros, Egg gana una valiosa visión sobre la rutina diaria y con frecuencia miserable del pueblo llano bajo la regencia de su familia. Como el personaje de Dunk, las lecciones a Egg son un espejo para el ojo del lector, destacando el sentimiento de ser cómplice de la comprensión profunda de los Siete Reinos y la realidad en la vida diaria en el reino.

Los cuentos sirven para mucho más que establecer parábolas entre la caballería y al significado de la caballerosidad. Nos introducen y construyen un conocimiento que el lector obtiene de las propias novelas, con un nivel de profundidad y escrutinio que sirve como fundación para comprender la historia de Poniente. Destaca entre los elementos de exposición en primer lugar el relato sobre la línea de sucesión Targaryen. Cuando empieza Juego de Tronos, la línea de los reyes dragón ha sido derrocada por la Rebelión de Robert unos 15 años antes. Como resultado de ello, la perspectiva del lector sobre la historia Targaryen es presentada a través del filtro de múltiples puntos de vista, lenta y de manera sedada a través de la evolución de varios libros más.

Los hechos rudimentarios son presentados: Aegon el Conquistador invadió Poniente y subyugó a seis de los siete reinos bajo su mando con el poder de tres dragones. Sus herederos se continuaron sentando en el Trono de Hierro que él mismo estableció durante casi 300 años, hasta que Robert Baratheon alzó una rebelión y usurpó el reino para sí. Los restantes hijos Targaryen fueron asesinados o exiliados al otro lado del mar, lo cual nos lleva al ascenso de Daenerys Targaryen para reclamar su derecho de nacimiento. Esto nos es familiar, del contexto de las novelas – un retrato del último Rey Loco, el famoso rasgo Targaryen de locura o gloria, la obsesión de la línea de sucesión con los dragones y el fuego valyrio. En casi cada punto de vista de los capítulos la caída de los Targaryen es vista como una lección de historia, un árbol familiar talado de su anterior grandeza.

Los cuentos de Dunk y Egg, sin embargo, lo resucitan. Teniendo lugar unos 80 años antes de la caída de la Casa Targaryen, el clima de los Siete Reinos está asentado casi en la cima del poder de la familia real. Al inicio de El caballero errante, Daeron II, el 12º rey Targaryen, está en el trono. Dunk cita la creencia popular de que Daeron y sus hijos han dejado la línea de sucesión segura para siempre, gracias a la proliferación de príncipes que no dan pie a que haya escasez de herederos varones, una de las muchas instancias de narrativa irónica presente en las historias. La realidad es que incluso en la época del buen rey Daeron, los herederos se ven severamente reducidos por una serie de trágicas desgracias, algunas de ellas vistas por el lector de primera mano.

wallpaper-targaryen-sigil-1600

Pero los cuentos de Dunk y Egg nos revelan el reino por cómo es, puntos de vista ofrecidos tanto por el llano caballero errante como su príncipe escondido y sus a veces conflictivas opiniones. El caballero errante nos trae a Dunk en contacto directo con los más prolíficos miembros de la casa real, enfrentado contra un príncipe y ayudado por otro, para que el lector pueda tener la oportunidad de juzgar a la famosa familia de manera apropiada. Y sus interacciones nos traen a la mente la cita de Jaehaerys II: “Locura y grandeza eran las dos caras de una misma moneda, y cada vez que un nuevo Targaryen nacía, los dioses lanzarían la moneda al aire y el mundo contendría en aliento para ver cómo caería”.

No es sorprendente, por tanto, que el lector pueda fácilmente identificar qué príncipes Targaryen pertenecen a cada cara de la moneda. Es más interesante aún ver ráfagas de la naturaleza de Daenerys y Viserys en sus predecesores. Ciertamente hay elementos de la humanidad y la preocupación de Baelor Rompelanzas en un humilde caballero errante que son eco de la actitud de Daenerys hacia los menos afortunados de los habitantes de la Bahía de los Esclavos. Pero la soberbia presente en Valarr y Aerion Targaryen está en su comportamiento también, y aún más en su desgraciado hermano. El duro paralelismo entre Viserys y Aeron, especialmente, es una notable correlación que nos lleva a horribles muertes al otro lado del mar para ambos, traídas puramente por su arrogancia.

Esta perspectiva de primera mano sobre los Targaryen también sirve para humanizar su casa: los rasgos de personalidad y característica de cada individuo Targaryen muestran ser más que la suma de grandeza y locura que recorre el árbol familiar. Aunque la casa Targaryen es recordada en el Poniente actual como una figura histórica de fuego, sangre, locura y poder, los cuentos de Dunk y Egg refinan el trazo grueso sobre su reputación y recuerda a los lectores que los Targaryen eran gente real con muchos matices.

Viserys by DaphneNg on DeviantArt
Viserys by DaphneNg on DeviantArt

Las novelas de Canción de hielo y fuego ciertamente no destacan a Daeron, el sardónico Targaryen caracterizado en El caballero errante por su destacado alcoholismo y reconocida cobardía. No revelan que el maestre Aemon de la Guardia de la noche fue supuestamente enviado a la Ciudadela para que aprendiera allí porque era un príncipe “no prometedor”. Maekar, su padre, es especialmente interesante en su caracterización, pues a pesar de ser descrito como malhumorado y menos capaz que su hermano Baelor, su irritabilidad es templada por su gran juicio en aceptar que su hijo Egg sirva como escudero de Dunk.

Tras los eventos de Vadoceniza, vemos a Maekar luchar internamente por el peso de la responsabilidad en la muerte de Baelor: “Algunos hombres dirán que quería matar a mi hermano” dirá a Dunk. “Los dioses saben que es falso, pero oiré los susurros hasta el día que muera”. Este momento de pesar es más duro aún al evaluar la situación. Maekar sabe – y los lectores saben – que la historia es escrita entre rumores y medias verdades, y que la reputación Targaryen puede ser una premisa desconectada.

Además de introducir a los lectores a la nobleza Targaryen en la cima de su poder, los cuentos además se centran en los eventos de la rebelión Fuegoscuro. 14 años antes de los inicios de Dunk como caballero errante, el reino entró en erupción en una guerra propiciada por la enemistad entre los herederos de Aegon IV. Famoso por su lascivo comportamiento y su indiscriminado gusto para con sus amantes, Aegon el Indigno puso el reino en peligro al legitimar a multitudes de bastardos, tanto humildes como nobles, en su lecho de muerte. También fue responsable por dar la espada de acero valyrio de la casa Targaryen, Fuegoscuro, a su hijo bastardo Daemon en lugar de a su heredero Daeron.

Esto desencadenó en una guerra civil, ya que Daemon Fuegoscuro arrojó dudas sobre la legitimidad al trono de su medio hermano. Medio reino se declaró en favor del rebelde Daemon (el dragón negro) mientras que la otra mitad fueron leales a Daeron (el dragón rojo). La guerra terminó en la Batalla en el Prado de Hierbarroja, un choque legendario que llevó al fin de Daemon y asentó la reputación de figuras claves en luchadores fieles a Daeron. Destacan entre ellas Baelor Rompelanzas, Maekar y Brynden Ríos, más conocido como Cuervo de Sangre.

House-Blackfyre-game-of-thrones-32450429-500-375

Las heridas y el pesar causadas por la rebelión Fuegoscuro eran profundas en el reino, y a través de sus viajes, Dunk se acerca más aún a la tensión detrás. En La espada leal entra al servicio de Ser Eustace Osgrey, quien cree que era leal a Daeron. Cuando descubre que el hombre al que servía luchó por el dragón negro, Dunk queda impactado y se plantea romper su compromiso con este lord menor. Pero mientras la historia se desarrolla y Dunk entiende las complejidades del reino, la ambigüedad de la guerra civil queda más clara. Dunk – y los lectores, por asociación – se dan cuenta de que hombres buenos lucharon en ambos bandos, y que la historia es siempre reescrita por el vencedor.

Las razones para la rebelión de Daemon Fuegoscuro no eran mucho menos importantes que las de Robert Baratheon, pero él perdió mientras que Robert triunfó. Con esta distinción, Daemon será famoso como un usurpador y propagador del caos en los reinos. Por contraste, Robert es aplaudido por acabar con el reinado tiránico del Rey Loco Aerys y aplaudido por acabar con la destrucción de los Targaryen. La realidad, parece, es menos blanca y negra que lo que los libros permiten.

Un componente clave del foco en las rebeliones Fuegoscuro nos conecta con la exposición del personaje de Lord Cuervo de Sangre. Famoso por su peligrosa omnipresencia gracias a una red de impredecibles espías y agentes, el nombre de Cuervo de Sangre se convierte en sinónimo de una maldición susurrada entre el pueblo llano que cuestiona su poder como Mano del Rey, hasta el punto de controlar al débil Aerys I. Aunque su nombre es raramente invocado en las novelas de Canción de hielo y fuego, su personaje prueba ser tan relevante en los eventos del Poniente actual como durante su controvertido reinado. Los lectores de los cuentos le habrán reconocido al instante en el segundo capítulo de Bran de Danza de Dragones. Suspendido en un cuerpo intimidante fusionado con un árbol, vivo 89 años después de su reinado, Cuervo de Sangre prueba ser el último de los verdevidentes, el misterioso cuervo de tres ojos de Bran.

Aunque la exposición directa de Cuervo de Sangre en los cuentos es mínima, Dunk le habla al final de El caballero misterioso. En esa conversación en que Cuervo de Sangre se refiere al característico rasgo Targaryen de experimentar sueños que funcionan como profecías. “Daemon soñó con que un dragon naciera un Murosblancos, y así fue. El necio solo se equivocó de color”. Esto se interpreta como un comentario sobre el crecimiento de Egg como Targaryen, y presagia su ascenso al Trono de hierro –algo previamente pensado como imposible, al ser Egg el cuarto hijo de un cuarto, al fondo de la línea sucesoria. Por este motivo, más tarde en su reinado ganaría el apelativo de Aegon el Improbable.