
Ha llegado el momento. Tras ser invitados ayer – único medio hispanohablante presente – a la premiere oficial de Game of Thrones: The Mad King, vamos a traeros nuestra reseña de esta obra de teatro con todo lujo de detalles y con spoilers. Es decir, toda la información de esta maravilla creada por The Royal Shakespeare Company y George R.R. Martin sobre el torneo de Harrenhal y la Rebelión de Robert.
Hace unas horas vivimos momentos increíbles en Stratford-upon-avon. Asistimos a la premiere mundial de Game of Thrones: The Mad King y pudimos entrevistar en exclusiva a su director Dominic Cooke y su guionista, Duncan MacMillan, además de Bertie Carvel, Baelor Rompelanzas en El caballero de los Siete Reinos: publicaremos estas entrevistas en los próximos días.
George R.R. Martin estuvo presente y le vimos, pero no concedió ninguna entrevista a ningún medio. Pero en cualquier caso vamos a centrarnos en lo que pasa en la obra
SPOILERS DE GAME OF THRONES: THE MAD KING

La obra comienza con una procesión de personajes que nos presenta la situación política de Poniente y a las principales familias que se dirigen a Harrenhal, principalmente Stark, Targaryen, Martell y Dayne. Además por supuesto Robert, los Whent y varios miembros de la Guardia Real.
Tras la procesión, Lyanna aparece rezando ante el árbol corazón de Harrenhal, aunque cuenta que se le ha olvidado cómo hacerlo. Implora por poder elegir su destino, ya que va a tener que casarse con Robert, el mejor amigo de su hermano, pero a quien no conoce. Descubrimos que ella tiene visiones proféticas y que ha sido warg de joven.
Aparece Howland Reed y después lo harán los hermanos Stark. Brandon es carismático e impulsivo, no parece importarle estar comprometido con Catelyn Tully pues quiere tener líos de faldas. Ned es callado y fiel. Benjen es joven y entusiasta y no quiere ir al Muro,

La siguiente gran secuencia es el banquete celebrado la víspera del torneo. Rhaegar canta en valyrio la canción de hielo y fuego, enunciando la profecía del príncipe que fue prometido, intentando llamar la atención de los nobles sin éxito. Esto sirve para presentar al trágico Robert y a los Guardias Reales presentes, aquellos en quienes más confía Rhaegar, Arthur Dayne y Oswell Whent.
Robert cuenta que sufre pesadillas asociadas a la marea. El recuerdo del naufragio de sus padres que él presenció ante los muros de Bastión de Tormentas es una herida que nunca ha logrado cerrar. De ahí surge su carácter festivo, su afición a la bebida, su deseo constante de combatir y su obsesión con Lyanna: la forma de volver a tener una familia.
Robert, como Brandon, es absolutamente carismático. Querido por sus compañeros de juerga, no utiliza un lenguaje culto. Ya intuimos que bebe demasiado y nos queda la duda de si hubiera sido fiel a Lyanna si se hubieran casado.

Ashara y Elia aparecen son presentadas como amantes: la Martell se ha casado por deber y fuera de Dorne debe seguir las costumbres. Oberyn está también presente, aunque con un rol menor. Luego aparecerá su tío Lewyn. La princesa es una figura política que busca que sus hijos dornienses tengan la corona.
Tras ello, vemos cómo Howland Reed es atacado por unos escuderos Freys, Blount y Haigh, que vejan el árbol corazón de Harrenhal. Lyanna interviene para defenderlo, y los malvados huyen cuando irrumpen Brandon, Ned, y Benjen.
En una escena posterior entre ambos se confirma que Rhaegar y una Elia embarazadísima llegan a Harrenhal con un plan político. Ambos saben que Aerys ya no está en condiciones de gobernar y trabajan para reunir apoyos suficientes que permitan apartarlo del Trono de Hierro.

Elia tiene un papel fundamental en esta conspiración. Su objetivo, más que ayudar a Rhaegar, su esposo en un matrimonio de conveniencia, es proteger la posición de Dorne y asegurar un futuro favorable para sus hijos, Rhaenys y el bebé que está esperando, Aegon. Dará luz en durante el torneo entre horribles dolores y queda claro que no podrá volver a ser madre.
La relación entre Rhaegar y Elia es cordial y política, pero no está construida como una historia de amor: insistimos, a quien quiera Elia es a Ashara. Los esposos respetan y colaboran, aunque la obra sugiere que sus prioridades no son idénticas. Elia piensa en términos de estrategia y alianzas, Rhaegar parece más obsesionado con la profecía.
El príncipe confirma a Lady Whent, para su desazón, que el torneo ha sido organizado en realidad para reunir a los grandes señores y medir quiénes estarían dispuestos a apoyar una transición de poder. El dinero habría sido canalizado hacia los Whent a través de Oswell, miembro de la Guardia Real, hermano de Shella y que ama a Rhaegar. Lord Whent está senil y es su esposa quien lleva las riendas.

El plan original consistía en que Rhaegar venciera el torneo y coronara a Elia como Reina del Amor y la Belleza. Esa imagen, explica Elia, habría servido para presentar a la pareja como el futuro de Poniente y que los nobles apoyaran su movimiento para derrocar al monarca.
Pero entonces irrumpe el Rey Loco. Lewyn Martell avisa de ello y Aerys aparece con Varys, Pycelle y el resto de su Guardia Real al completo, incluyendo a Jaime, que será nombrado por el Lord Comandante Gerold Hightower al poco de llegar.
Aerys sospecha que existe una conspiración a su alrededor. La presencia del rey en Harrenhal pone en peligro los planes de Rhaegar, pero también permite que la obra muestre de forma única el conflicto entre padre e hijo. Y es que Aerys, pese a todo, ama a Rhaegar.

En una de las escenas más impactantes, Aerys, con solamente Barristan de testigo provoca a Rhaegar y le ofrece a su hijo una daga para que le mate. El príncipe se niega por no ser un matasangre. El rey interpreta su vacilación como cobardía.
Por otro lado, vemos varios momentos entre Robert y Lyanna. Ella no le quiere, pero tampoco le desprecia. Hay más besos entre ambos que entre la Stark y Rhaegar, que solo tienen un tórrido beso de despedida al final. En un momento Robert, que ya ha tenido un bastardo (Mya Piedra) se sobrepasa: Lyanna, le muerde; y como en los libros, le dice que no es una de sus mozas de taberna.
Lyanna no quiere ser lady Baratheon, mientras que Robert se ve atraído por su fiereza. La conexión entre ambos está en Ned. Eddard quiere muchísimo a su amigo y cree que Lyanna y él serán felices juntos.

El día siguiente es el del torneo. Robert vence la melé con el favor de Lyanna, derrotando finalmente a la Montaña, que previamente había batido a Oberyn Martell. Tras la victoria de su amigo, Ned corre hacia él y se abrazan.
En un momento terrible el rey le ofrece como recompensa por su victoria una broma sádica. Lo anuncia como una representación del barco de sus padres, pero es una urna con agua y restos de madera flotando. Robert se indigna y está a punto de atacar al rey. Los Stark confirman que Aerys está loco.
La primera de las justas servirá para comprobarlo. Brandon lucha con Rhaehar, pero el combate parece casi una excusa para que el primogénito Stark hable a solas con el príncipe Targaryen, confirmándole que contará con su apoyo si se rebela contra su demente padre.

Previamente ha habido menciones al caballero misterioso que ha participado en el torneo y causa pavor al rey. La obra sugiere que nadie sabe quién es. Se especula sobre Jaime, que al ser enviado a Desembarco del Rey afirma que luchará en el torneo de esa guisa, y es de hecho quien Rhaegar piensa que oculta la identidad. Luego se sugiere que podría ser Benjen para vengarse de los escuderos o Ned para para ganar gloria. Por supuesto, finalmente es Lyanna.
La joven Stark había quedado fascinanda por el príncipe después de la canción del príncipe que fue prometido, que ella sola entendió pese a estar en valyrio. Pero después de que ella se revele como caballero y sientan su conexión mística, queda claro que está enamorada.
El caballero no se presenta al torneo, Brandon como mencionamos pierde contra Rhaegar. También derrota a Arthur, que sabemos que es una leyenda con la espada pero no en las justas. Después Rhaegar se bate con Barristan, que ha recibido el favor de Ashara. Pero el Guardia Real se rinde, después de que ambos contendientes se hayan caído de sus caballos, por no herir al príncipe.

Entonces, en lugar de coronar a Elia como Reina del Amor y la Belleza, como ambos habían hablado previamente, Rhaegar coloca una corona de rosas azules con su lanza sobre Lyanna. El gesto escandaliza al reino: Elia se va indignada y Ned se lleva a Lyanna. El Rey, molesto porque Rhaegar previamente le había entregado el casco pero no el cadáver del caballero del árbol sonriente, queda en shock.
Lo último que vemos de Harrenhal es Ashara con Brandon. Han yacido juntos la noche anterior, para cierta desazón de Elia: le dice a su amor que le había pedido que solo hablara con él. En la segunda parte de la obra se confirma que la dama Dayne quedó embarazada de Brandon y luego tendrá un aborto.
La escena final de la primera parte, antes del descanso, es de Lyanna con sus hermanos ante un árbol corazón, esta vez de Invernalia. Allí tiene una conexión en una visión con Rhaegar. Las últimas palabras son: el invierno se acerca, que generan aplauso del público.
Tras el receso, la primera escena es la muerte de Brandon y Rickard, tal y como se muestra en el libro. Un detalle es que Jon Arryn nunca aparece en la obra, aunque es citado varias veces y los Arryn sí luchan en la rebelión. Su sobrino, Elbert Arryn, escudero de Brandon y heredero de Jon, que también es ejecutado en las novelas por el Rey Loco, tampoco es mencionado.
Por su parte, la relación entre Rhaegar y Lyanna es ya íntima. Están en la Torre de alegría con Oswell Whent y Arthur Dayne: Robert ha comenzado la Rebelión y a ellos no parece importarles nada. Lyanna se culpa, quizás con razón, de la muerte de su padre y hermano. Rhaegar cree que Robert se rebela con motivo por lo desastroso que es su padre.
Uno de los aspectos más sorprendente es que es Elia y Lyanna terminan desarrollando una relación compleja a través de cartas. La princesa Martell utiliza esa correspondencia para intentar influir en Lyanna y que ella convenza a Rhaegar de que abandone la torre y las profecías y haga política. No culpa a Lyanna, sugiere incluso que Rhaegar podría tomar dos esposas, como Aegon, una por deber (Martell) y otra por amor, la joven Stark.

Eso sí, en ningún momento se muestra o se sugiere que Rhaegar y Lyanna se han casado, como la serie de HBO. Jon por tanto es un bastardo no legitimado. En su lecho de muerte, es Ned quien le pone el nombre, no Lyanna: Jon Nieve, en homenaje al lord que le crió. A Catelyn, en la noche de bodas, Ned le promete que no engendraría ningún bastardo, en una muestra de su absoluta lealtad y honor.
La obra sí dedica atención a la profecía del príncipe que fue prometido. Aerys había confirmado a Rhaegar en Harrenhal que será un tercer hijo, después de que el príncipe pensara que podía ser él. Cuando Rhaegar y Lyanna repasan las escrituras, se dan cuenta de que el hijo de ambos será de hielo y fuego, y que deben concebirlo bajo un cometa rojo que ha aparecido.
El cometa también ha irrumpido en Desembarco del Rey. Aerys ordena a su esposa que vaya a su lecho a concebir un hijo. Ashara y Elia se indignan, Jaime intenta protegerles del resto de la Guardia Real. Pero Rhaella da un discurso épico diciendo que irá al catre, pero de esa unión surgirá una hija que traerá de vuelta a los dragones y prenderá fuego al reino. Parece que tanto Jon como Dany cumplen la profecía…y es un cambio frente a los libros, en que el fruto del R+L=J es mayor que la madre de dragones por varios meses.

Por el camino hemos visto varias escenas que representan las victorias de Robert en la Rebelión: Puerto Gaviota, Refugio estival, Septo de Piedra, Vadoceniza y la batalla de las Campanas. No existe Jon Connington en esta obra: su rol es absorbido por Oswell Whent, enamorado de Rhaegar; y es a Barristan Selmy a quien se cuestiona que por qué siendo de las Tierras de la Tormenta no apoya a su señor.
Varys descubre dónde están los enamorados interceptando la correspondencia entre Elia y Lyanna, con Ashara como nexo de unión, y Aerys manda a la Guardia Real para que reclame al príncipe de su retiro. Rhaegar acepta a cambio de hacer prometer al Lord Comandante Gerold Hightower que se quedará en la Torre protegiendo a Lyanna y que evitará que nadie entre. Catelyn, junto a Elia, Ashara, Shella y Lyanna, cantan la preciosa canción de la Madre, presagio de muerte.
Tras volver a la capital, en que la despedida a Elia es gélida, Rhaegar repite a Jaime las palabras que aparecen en Festín de cuervos de que montará un consejo para cambiar Poniente a su regreso. Y en el Tridente, tras sugerirse que los dornienses traicionan al bando real como temía Aerys, pues Lewyn Martell mata a Jonothor Dorry, llega el duelo cumbre. Y no es como lo esperábamos.

Rhaegar intenta que Robert se rinda antes del combate, sin éxito. En el envite el príncipe le perdona la vida al rebelde varias veces en que le puede matar. Finalmente, tiene una visión espectacular con un dragón terrible y gigante y Lyanna. Queda distraído y Robert le machaca sin piedad con el martillo, golpeando el cuerpo inerte hasta que le detienen. Los rubíes caen de la armadura negra.
El final se acerca. Aerys ya ha ordenado quemar varias manos y finalmente, cuando Tywin asedia Desembarco del Rey, ordena a Pycelle abrir las puertas: no es Varys, como se dice en los libros. El rey cree que Tywin, su antiguo amigo, le será fiel. Y si no, hará arder la ciudad y él se convertirá en dragón.
Tras eso, lo conocido. Jaime mata a Rossart y luego al rey y se sienta en el Trono. Aunque la secuencia es algo distinta: primero llega a Ned, que ve al matarreyes sentado. Luego aparece Tywin, que parece que plantea hacer a Jaime rey. Y finalmente Robert: Ned urge a Tywin a que se rinda ante él y Lord Lannister le ofrece su lealtad. Una que, explicará Cersei después, es falsa, pues Tywin prefiere ser el poder detrás del Trono.

Jaime no parece conforme con su estatus viendo el desprestigio que ha sufrido por traicionar sus votos, pero Cersei le convence de que no entre en la Guardia de la Noche. Un herido Robert urge a Eddard a recuperar a Lyanna, pero Ned ha sentido repugnancia por la muerte de Elia y sus hijos. Nada nos hace sospechar que haya habido un cambio de bebés, aunque Varys – que muestra un respeto a la asesinada Elia – había dicho previamente que apreciaba a los niños.
Un detalle relevante es que la niña Rhaenys tenía visiones proféticas. Nunca aparece la joven en la obra, pero Elia menciona que su hija había soñado con una Montaña en su habitación, entre otros presagios.
Finalmente, Ned llega a la Torre de la alegría. Tenemos el diálogo de la primera novela y un combate similar al de la serie. Los Guardias Reales pierden por pura desventaja numérica. Aunque finalmente queda Arthur Dayne contra cuatro norteños – Albor brilla en la oscuridad – y cuando Ned está a punto de ser derrotado el joven Howland Reed hiere por la espalda a la Espada del amanecer y así Lord Stark le vence.
Dentro de la torre, Ned encuentra a Lyanna moribunda después del parto cuando él le iba a explicar que se iba a convertir en reina. Ella le pide a su hermano que no revele a su hijo su verdadera identidad, ni le hable de profecías para que pueda elegir su propio camino. Lyanna le pide a Ned que se lo prometa y así lo hace. Agonizante, la Stark fallece sin poner nombre al niño. Es una escena desgarradora y brillantemente actuada por el dolor de Ned, Lyanna y Howland.
Durante la escena de la Torre de la Alegría, se escucha la voz de Bran llamando a Ned. Previamente la hemos escuchado en el árbol corazón de Harrenhal. Y la escucharemos en la escena final en Invernalia. Siempre dice lo mismo, «¡Padre!». Eddard revela que llevará Albor a Ashara, pero no lo vemos y nunca se sugiere que la Dayne se haya suicidado.
Ned vuelve a Desembarco. Robert está indignado por la muerte de Lyanna y se molesta al ver que Eddard quiere llevar sus restos a Invernalia. El rey ordena la muerte de Viserys y Daenerys, Eddard llega a arrodillarse ante él y le suplica que no lo haga. El Stark se va mientras se escucha la coronación de Robert y su boda con Cersei. La Lannister le había dicho a su hermano previamente que en el próximo torneo le follaría en la cama real vestida solamente con la corona del amor y la belleza y engendrarían un hijo.

La escena final es en Invernalia. Benjen sabe la verdad sobre Jon y decide ir al Muro para evitar filtraciones. Con Ned acuerdan que el bastardo le acompañará cuando sea mayor.
La escena final es dura por la mentira de Ned. Eligió el amor por su hermana por encima del deber. Catelyn ve el niño que tiene entre brazos su marido, que le había prometido lealtad. Le pregunta muy dolida quién es su padre y Ned responde que es de su misma sangre. Y entonces concluye la obra diciendo que el niño tiene el nombre de quien le crió, con una frase:
Su nombre es Jon. Jon Nieve.
Revelaciones y diferencias clave
- Se confirma que Lyanna es el Caballero del árbol sonriente. Fue warg y tenía sueños proféticos.
- Lyanna y Rhaegar se aman. No hubo ningún secuestro, pero tampoco boda.
- Elia es clave en la conspiración contra Aerys, el objetivo del torneo de Harrenhal. No ama a Rhaegar sino a Ashara y no se lleva mal con Lyanna, a quien manda cartas.
- Ashara, con múltiples amantes de ambos sexos, queda embarazada de Brandon pero sufre un aborto. No hay mención a que se suicide.
- Robert bebe, lucha y es mujeriego por un estrés traumático brutal por la muerte de sus padres, en un naufragio que presenció pero nunca encontraron los cadáveres y que le genera pesadillas. Añora una familia.

- Rhaegar pudo ganar en el Tridente, pero tras perdonar varias veces la vida a Robert se distrae con una visión profética y es aplastado por el rebelde.
- Aerys ofreció a su hijo que le matara, pero él lo rechazó,
- Jon y Dany son concebidos bajo el mismo cometa: ambos parecen ser el príncipe que fue prometido. Rhaella pronostica que su hija despertará dragones y hará arder Poniente
- La niña Rhaenys tenía visiones proféticas
- Benjen sabe quienes son los padres de Jon.
Pronto grabaremos otro vídeo más, pero os dejamos con nuestras impresiones generales.















