Empezamos la semana con la siguiente entrega del especial sobre cómo sería posible publicar Vientos de Invierno solo tres meses después de que George R.R. Martin lo hubiese terminado; ahora que el autor está inspirado. Hoy toca la sexta y penúltima parte explicando cómo es el proceso de formato, tipografía, finalización y producción del libro, basándonos un artículo publicado por Tor.

Formato y producción del libro

Hagamos un libro.

Una vez que el libro ha sido editado y vendido, debe ser fabricado en un formato que una prensa pueda fácilmente duplicar. El término general para este proceso se denomina tipografía y es realizado por el equipo de producción de la editorial, que pueden contratar a una empresa de tipografía independiente en función del volumen de libros en que se trabaje esa temporada. Este proceso empieza al mismo tiempo en que la edición en copia comienza en el manuscrito y tarda de dos a seis semanas en completarse.

¿Por qué tanto tiempo? El proceso de tipografía es extremadamente granular, por encima de las capacidades de procesadores de texto como Microsoft Word, ya que involucra colocar y ajustar texto como objetos en una imagen a la vez que asegura la continuidad en el diseño y contenido de página a página.

La tipografía del texto debe ser realizada con precisión para asegurar separación uniforme entre caracteres (interletrado), espacio uniforma entre grupos de caracteres (interespaciado) y espacio uniforme entre líneas de texto (interlineado). Todo esto mientras se crean páginas con texto que están justificados a los márgenes en blanco de las páginas sin estirarse.

Ajustes tipográficos como este (y muchísimos más, la descripción solo araña la superficie) deben ser hechos en todo el libro, letra a letra. Con frecuencia hay estándares de diseño y tipografía, estilos de la casa y mucho más en su sitio para novelas y sagas ya establecidas; pero incluso en ese caso este acto tan detenido y preciso requiere tiempo.

Hay también elementos de diseño que incorporar a la tipografía, como bordes en el texto, iconos en los encabezamiento de capítulos, material introductorio… Y uno de los elementos más queridos de las novelas de fantasía: ¡los mapas!

La composición tipográfica de un manuscrito es una herramienta vital para todos los departamentos de una editorial involucrados en la creación del libro, del autor al departamento de ventas. Pero mientras que la mayoría de departamentos pueden avanzar en su trabajo sin que esté acabada, para una imprenta es indispensable, no solo para que haya un archivo a imprimir, sino porque es lo que determina el número de páginas del libro.

Anne Groell con el manuscrito de Fire and Blood

El número páginas del libro determina cuánto papel una editorial pedirá cuando hace la previsión vaya a enviar a imprimir el libro. Estas previsiones se hacen mensualmente, y ya que los tipos de papel varían de libro a libro, estas previsiones deben ser precisas para evitar gastar dinero extra en papel que no se vaya a utilizar. Cuando publicas cientos, si no miles, de nuevos títulos al año, este papel malgastado se puede apilar rápidamente.

El número de páginas es también necesario para determinar el número de placas y hojas necesarias por libros. En Estados Unidos, las placas de impresión, y las hojas en que imprimen, pueden encajar hasta 16 páginas de libro. Por ello, en EEUU los libros se suelen producir con un número de páginas que sea lo más próximo a un múltiplo de 16.

Un libro que tiene exactamente 800 páginas llenará por completo 16 hojas. Un libro de 812 páginas llenará 51 hojas; pero ya que 812 es cuatro páginas menos que el siguiente múltiplo de 16, 816, eso significa que el libro tendrá cuatro páginas en blanco al final. Las editoriales intentan minimizar esas páginas en blanco lo máximo posible y más de tres o cuatro es considerado inaceptable.

La período de tipografía en la producción de un libro es una amalgama de procesos de finalización. Las ediciones de copia son incorporadas a ella, y una serie de manuscritos son producidos al editor para que los revise.

Para la mayoría de libros, una versión de este ejemplar es también enviado a alguien independiente que lo reseñe, preferentemente alguien familiar con el mundo en que el libro esté involucrado. Es un salvavidas frente a la visión de túnel que autores, editores y editoriales pueden desarrollar cuando trabajar y vuelven a trabajar en un libro.

Estos analistas independientes con frecuencia se dan cuenta de erratas y pequeños errores de continuidad y son una gran ayuda solidificando el texto de un libro. Más correcciones son hechas al texto y el primer pase del manuscrito se convierte en un segundo pase.

Elio García y Linda Antonsson han ayudado a George R.R. Martin detectando erratas o errores de continuidad

En este punto, no se pueden hacer grandes ediciones al manuscrito, aunque hay excepciones. Jim Kapp, responsable de producción en Macmillan, explica cómo el proceso de producción puede compensar una edición sustancial de urgencia: “si media página debe ser borrada, al autor se le pedirá otra media página de contenido para mantener la paginación intacta”

Los mapas y el arte de los capítulos son finalizados al mismo tiempo que todas las ediciones son incorporadas. Una vez que el manuscrito tipográfico está listo, el editor lo finaliza y el responsable de producción envía los archivos a la imprenta. Este es el punto de no retorno, al menos hasta que el libro tenga una segunda impresión, en cuanto a cambiar cualquier contenido del libro.

Los procesos de formato, tipografía, finalización y producción son intensos y fluidos. Pueden tomar un amplio espacio de tiempo dependiendo del libro, desde dos semanas a varios meses.

Cómo el proceso de formato y producción del libro podría reducirse para Vientos de Invierno

Una editorial puede acelerar el proceso de formato y tipografía de un libro como Vientos de Invierno incrementando su presupuesto de producción temporalmente. La tipografía, aunque detallada, implica comparar un manuscrito con un estándar ya establecido, así que el trabajo puede ser dividido entre un equipo o incluso una compañía entera.

Una lectura externa puede ser saltada, o utilizada para una segunda impresión, si el autor y el editor sienten que no es inmediatamente vital. Pero ha sido una tendencia en las décadas pasadas que los autores más vendidos de novelas de fantasía no se salten este proceso.

De hecho, los autores reconocidos dedican cada vez más esfuerzo en sus equipos de lectores beta mientras progresa su trabajo. George R.R. Martin tiene a sus minions, sin ir más lejos.

Raya Golden, la más célebre minion de George R.R. Martin

Ya que Vientos de Invierno es parte de una saga establecida, ya hay también un molde previsto en el que colocar el manuscrito. E incluso aunque el manuscrito no esté completado, la editorial puede hacer una previsión de la cantidad de papel basada en el mínimo de número de páginas de libros previos de la saga y la comunicación con George R.R. Martin sobre esta cifra.

Vientos de Invierno probablemente tenga una longitud similar a Tormenta de Espadas y Danza de Dragones. Esto implica que la editorial querrá hojas de papel que produzcan entre 960 (60 hojas) y 1088 páginas (68 hojas) por libro en las ediciones americanas.

68 hojas es el máximo tamaño en el que una novela de tapa dura puede lograr imprimirse en las ediciones estándares estadounidenses, ya que las prensas de libros no pueden ser construidas para imprimir y unir las páginas de volúmenes más grandes. Palabras Radiantes de Brandon Sanderson o El temor de un hombre sabio de Patrick Rothfuss requirieron mucho trabajo especial de producción para que cupieran en 68 hojas.

Martin y Sanderson

Ya que Vientos de Invierno será impreso en una edición estándar de tapa dura, la editorial de Martin podría encargar específicamente 68 hojas por libro. Y usaría el papel sobrante para otros libros que requieran imprimirse.

Debido a que Vientos de Invierno está garantizado que va a ser imprimido mucho, hacer una previsión que sobreestime el número de páginas podría dejar muchas hojas sobrantes. Ya que el papel puede ser reutilizado, comprar más papel del que se necesita para Vientos de Invierno significaría que la editorial está básicamente comprando dos libros de papel de impresión por el precio de uno. 

Puesto que el proceso de tipografía puede realizarse en paralelo con el de edición en copia (el cual puede hacerse casi en paralelo con el de edición de línea), gran parte del proceso de formato, tipografía, producción y finalización de Vientos de invierno puede ser comprimido en un período de tiempo muy pequeño. Podría añadir solamente una semana al proceso de producción general del libro.

La semana que viene cerraremos el especial hablando de la impresión y distribución de la novela.