Anne Groell con el manuscrito de Fire and Blood

Hace una semana comenzamos un nuevo especial para explicar cómo sería posible publicar Vientos de Invierno solo tres meses después de que George R.R. Martin lo hubiese terminado, ahora que el autor está tan inspirado. Hoy nos toca la segunda parte, hablando de la edición del libro, basándonos un artículo publicado por Tor.

La edición

Anne Groell, la editora de GRRM

El proceso de producción para una novela como Vientos de Invierno empieza realmente cuando el autor ha terminado su manuscrito completo, y la edición ocurre mientras tanto e incluso antes de ese proceso. Cuando una saga de fantasía es vendida inicialmente a una editorial, esto con frecuencia incluye un plan aunque sea algo bruto de lo que va a ser la saga, libro a libro, para que la editorial tenga una idea de la inversión que va a hacer.

Estos planes cambiarán, a veces drásticamente. El plan original de Martin para Canción de hielo y fuego era hacer una trilogía, y con grandes diferencias respecto a la historia finalmente leímos. La célebre obra de Robert Jordan La rueda del tiempo pasó de ser una trilogía a 14 libros.

Los editores son conscientes de que los cambios ocurren orgánicamente durante el curso de publicación de una saga, y periódicamente hablan con los autores acerca de los planes futuros acerca de la estructura de la trama y la extensión de la saga. Martin es de nuevo célebre en este aspecto, dividiendo Danza de Dragones en dos libros tras consultarlo con su editora Anne Groell y su editoral Bantam en 2005.

Festín y Danza no se pueden entender el uno sin el otro

Una saga compleja como Canción de hielo y fuego está siempre sujeta a un proceso estructural de edición, y Vientos de Invierno no es diferente. De hecho, la edición estricta de Vientos de Invierno llega hasta las ediciones finales de Danza de Dragones, cuando se decidió empujar ciertos eventos y capítulos completados al sexto volumen de Canción de hielo y fuego.

Para muchos libros, el proceso de edición comienza incluso antes de que el manuscrito sea completado; y esto es mucho más necesario para sagas de fantasía. Dice el editor Marco Palmieri:

Editar una saga con personajes y una narrativa que continúa es mucho más complicado que editar un libro único. En parte por la importancia de mantener la continuidad a través de los libros. Los detalles de eventos, personajes, lugares, etc, necesitan tener continuidad de una novela a la siguiente o te arriesgas a que los lectores de la historia vean contradicciones.

Una vez que un manuscrito es entregado, el proceso detallado de edición empieza. Un editor da a un manuscrito una «primera lectura», con frecuencia escribiendo notas en él. El período de tiempo que toma la primera lectura depende del trabajo del editor y la agenda de vida.

¿Son las ediciones en otros libros más prioritarias? ¿Está siendo leído en una época de conferencias, cuando el editor con frecuencia viaja mucho? ¿Hay algún evento importante en la vida real, bueno o malo, con el que esté lidiando el editor? ¿Hay tareas administrativas que el editor deba liberar de su agenda primero?

El trabajo administrativo de hecho toma un tiempo sustancial de las horas de oficina del editor, con frecuencia teniendo que hacer la primera lectura en «horas personales» en la industria de trabajo «de 9 a 5». Ya que para una primera lectura necesita estar concentrado, un editor con frecuencia reserva varias horas continuas e ininterrumpidas para terminarla. Esto puede ser un maratón durante el curso de dos días, o puede ser dividido en porciones de tiempo durante un lapso de dos o tres semanas.

Una vez que la primera lectura ha sido completada, el editor entonces envía al autor notas en «ediciones estructurales». Estos son cambios grandes y necesarios en un manuscrito: combinar dos personajes, cambiar la ubicación del segundo acto para que no tenga lugar enteramente en un barco, no matar a Arthur Weasley, y más.

El editor Marco Palmieri habla de uno de los retos para la edición de sagas de fantasía:

Está también el riesgo de que un libro posterior de la saga se base demasiado intensamente en el conocimiento del lector de los libros anteriores. Idealmente cada novela debería funcionar como independiente evitando la trampa de verter información – incluir enormes trozos de exposición – para recordar al lector acerca de lo que ha pasado antes. Los libros necesitan de alguna manera mantener un balance entre servir a una metahistoria más grande de la que son parte y funcionar independientemente de la metahistoria, sin comprometer al ritmo y flujo de la novela o la saga.

Un autor necesita tiempo para hacer esos cambios a gran escala, con frecuencia involucrando escribir nuevos capítulos o pasajes del libro por completo; así que el editor normalmente marca una fecha límite para esos cambios estructurales de uno a tres meses después de que las ediciones sean pedidas. Cuando un autor dice públicamente que no puede comentar nada porque tiene que trabajar en la edición del libro, se suele referir a esto.

El tiempo que toma una primera lectura y las ediciones estructurales varían significativamente, y puede alargarse desde tres semanas a languidecer cuatro meses. De dos a tres meses es la norma habitual en este proceso.

Una vez que las ediciones estructurales son aprobadas por el editor, el manuscrito es aceptado por la editorial y empieza una concentradísima «edición de línea». Este proceso es exactamente cómo suena, una edición línea a línea de todo el manuscrito. El editor normalmente es responsable de esta tarea, manteniendo al autor al corriente acerca de cuestiones o cambios significativos que el editor quiere hacer en una línea.

Esto puede ser a veces tan sencillo como corregir un hombre igual o una referencia repetida. O la edición puede ser significativa, como cambiar el tono de un diálogo para hacer que el capítulo se lea diferente en comparación con los anteriores.

A veces las sencillas y complejas ediciones de línea son la misma cosa, como cuando una elección de una sola palabra abruptamente revelan la respuesta a un misterio de la saga. Las ediciones de línea toman un tiempo variable dependiendo del tamaño y la complejidad del manuscrito, pero típicamente no se extienden más de dos meses.

Tras las ediciones de línea, el manuscrito es enviado para las «ediciones de copia». Estas pueden ser realizadas por el editor del autor o por otro editor independiente con la tarea específica de hacer ediciones de copia para múltiples títulos. Estas ediciones corrigen errores de gramática u ortografía, y están centradas en correcciones técnicas y continuidad en lugar del contenido y tono.

Este proceso no suele tomar más de un mes, pero depende de la longitud del manuscrito y la disponibilidad del editor de copia. La mayoría de autores, especialmente en el género fantástico, trabajan con un editor de copia preferido que es familiar con la terminología del mundo y la voz del autor; en lugar de uno que deba aprender desde cero. Tener un editor de copia consistente en una saga también hace que los errores de continuidad sean más fáciles de encontrar.

Una vez que esas ediciones son completadas, la editorial y autor tienen un manuscrito con el que trabajar que es muy parecido a la versión final. Llamaremos a esto «primer pase», pero la terminología difiere según la editorial. Este pase es tan parecido a la versión final que se hacen con ella «copias de lectura avanzadas» (de las que hablaremos en el futuro) que se envían a críticos y libreros y hasta editoriales de otros países.

Todo junto, el proceso de edición desde la primera lectura al primer pase toma normalmente unos seis meses.

Cómo el proceso de edición podría reducirse para Vientos de Invierno

El propio George R.R. Martin es un editor y ha dicho muchas veces en su blog que incorpora y ejecuta ediciones estructurales y de línea mientras escribe cualquier manuscrito de Canción de hielo y fuego. Un ejemplo:

Hay capítulos aún por escribir, por supuesto…pero también reescribir. Siempre hago mucha reescritura, a veces pulir, a veces grandes cambios de reestructuras…He trabajado en el libro hace un par de días, revisando un capítulo de Theon y añadiendo nuevo material, y escribiré sobre él de nuevo mañana.

Para un libro de Canción de hielo y fuego, la primera lectura y las ediciones estructurales están ya completadas para cuando el manuscrito es entregado. Esta compresión del proceso de edición estructural generalmente no es ideal para hacer una historia, ya que elimina meses que son necesarios de feedback de fuentes externas al autor; y hace que grandes cambios estructurales que se recojan de ese feedback sean casi imposibles de implementar.

Los libros siempre se benefician de esta ventana de seis meses de feedback editorial, ya sean de ficción o de no ficción. Pero Canción de hielo y fuego presenta una situación única ya que el autor tiene capacidades editoriales que puede traer a la palestra durante la escritura.

George R.R. Martin y Alejo Cuervo en 2005

La perspectiva de Martin acerca de los editores es compleja, pero un discurso que dio en la Coastcon II en 1979 ofrece algunas pistas de cómo prefiere la relación entre editor y autor. Aunque el texto vacila entre crítica seria y frivolidad, este pasaje es relevante acerca del actual trabajo de Martin:

¿Cómo es un buen editor? Un buen editor te ofrece avances decentes, y se pelea con la editorial para que tu libro sea promocionado; y devuelve tus llamadas, y responde tus correos. Un buen editor trabaja con sus escritores y sus libros. Pero solo si los libros necesitan trabajo. Un buen editor intenta adivinar lo que el escritor intenta hacer, y le ayuda a hacerlo mejor, en lugar de intentar cambiar el libro a algo completamente distinto. Un buen editor no insiste, o no hace cambios sin permiso. Al final un escritor vive o muere por sus palabras, y debe tener siempre la última palabra si su trabajo quiere retener su integridad.

Esta frase nos da pistas acerca de la edición estructural que Martin toma cuando escribe Canción de hielo y fuego, explicando por qué este largo proceso puede ser reducido cuando hablemos del proceso de producción de Vientos de Invierno.

Panel de la Eurocon con Ashaya y Aziz de History of Westeros,Mr Peadar Ó Guilín, Elio García y Adam Whitehead.

El autor inglés y amigo de George R.R. Martin Adam Whitehead ha escrito acerca del proceso de escritura de GRRM. Es fascinante:

GRRM no escribe borradores de libros. Escribe borradores de capítulos (a veces varios capítulos de un punto de vista seguidos) y después vuelve, los reescribe, pule y edita. Después se mueve a otro personaje. A veces las decisiones tomadas para un nuevo capítulo afectan a otros, previamente «terminados» capítulos, llevando a retrasos y al efecto mariposa.

Una vez que tiene un montón de capítulos con los que está 100% satisfecho, desde un par hasta un par de docenas, se los envía a su editora. Y ella hace sugerencias que él incorpora  mientras sigue trabajando con el nuevo material.

También escribe de manera no lineal, moviéndose de personaje en personaje en lugar de capítulo en capítulo: por ejemplo, escribió casi todos los capítulos de Tyrion de Tormenta como parte del proceso de escritura de Choque. Es por ello por lo que no puede publicar lo que quiera que tuviera listo antes de que le adelantara la HBO, ya que lo que podría tener 100% terminado serían los capítulos 2 a 20, 30 a 33, 45 a 60 y quizás no habrían escrito aún el prólogo y primer capítulo.

Así que cuando escribe el último capítulo de un libro y lo envía para ser editado, es solo una pequeña parte la que debe ser trabajada en lugar de todo. Una edición completa del libro por línea y de continuidad es necesaria, pero la edición profunda tiene lugar mientras la fase principal de escritura se está realizando.

Así es como Tormenta de Espadas se publicó dos meses después de completarse, Festín de cuervos en cuatro meses y Danza de Dragones tras dos meses y medio.

Martin en el Celsius de Avilés en 2012

Como vemos, el proceso de edición de línea y la edición de copia no pueden ser saltados de la misma manera. Sin embargo, para un título tan anticipado como Vientos de Invierno, con las fuerzas de marketing externas, la cuota de beneficio anual de la editorial*, y la intensidad de la demanda del consumidor por la novela aseguran que George R.R. Martin y sus editores estén trabajando en nada más que en el libro. Hora a hora, día a día. Aunque la intensidad de la demanda no reduce el proceso de edición, garantiza un proceso inmediato e ininterrumpido.

*Aunque no es el único motor de publicación de un libro, el beneficio anual de la editorial es un factor de motivación a veces olvidado para la rápida publicación de un libro que se anticipa como un superventas. Las editoriales son empresas que deben generar beneficio. Ningún negocio retrasaría en lanzamiento de su producto más vendido a no ser que ese producto – en este caso el libro – no esté completado.

Esto sirve para los que decían que la editorial reservaba la publicación de las últimas novelas de Canción de hielo y fuego al final de la serie Juego de Tronos para ganar más hype, ya que Martin tenía el libro ya terminado. Se demostró que no era cierto.

El tiempo se puede ahorrar en ediciones de línea y copia poniendo en paralelo ambos procesos de edición, para que las ediciones de línea y de copia puedan tener lugar casi a la vez. Por ejemplo, si un capítulo tiene su edición de línea en un día, puede ser enviado para la edición de copia al día siguiente.

Ese capítulo tendrá entonces su edición de copia mientras el siguiente capítulo tiene su edición de línea, asegurando que la edición de copia completa vaya un solo día por detrás de la edición de línea. Esto es un proceso habitual que siguen muchos libros anticipados superventas, así que mientras que haya un gran foco en ello e intenso trabajo, no es del todo inesperado que los editores se involucren así.

Pre-editar un libro estructuralmente y hacer un proceso en paralelo de ediciones de línea y copia pueden reducir el tiempo entre la primera lectura y el primer pase desde los seis o más meses a uno o dos meses; con el grueso de ese tiempo dedicado a las ediciones de línea y de copia. El libro más reciente de Canción de hielo y fuego, Danza de Dragones, recibió este proceso y pasó de ser un manuscrito a estar del todo completado en solo dos meses y medio.