La influencia de William Shakespere en la literatura occidente es colosal, y Canción de hielo y fuego no es una excepción – hasta hay cuentas dedicadas a comentarlo. El genial ensayo de esta semana, obra de Chris Kesner y publicado originalmente en Tower of the Hand, comenta las influencias shakesperianas en la obra de George R.R. Martin, destacando también cómo la saga del autor estadounidense ha sabido diferenciarse de las obras del escritor inglés.

Bardos en Poniente – Influencia shakesperiana en Canción de hielo y fuego

Este trono de reyes, esta isla coronada, esta augusta tierra, esta sede de Marte, este nuevo Edén, semiparaíso, este bastión, que la naturaleza ha levantado contra la peste y el brazo de la guerra, esta estirpe afortunada, este mundo en pequeño, esta gema engastada en mar de plata que hace de muralla defensora o de foso protector del edificio contra la envidia de países menos venturosos; esta tierra bendita, este reino, esta Inglaterra…

Rey Ricardo II, (II.i.40-50)

Cerca de la Biblia y de la épica de Homero, los críticos literarios generalmente argumentan que los trabajos de William Shakespere están en lo más alto de la lista de influencias de la literatura occidental. Shakespere inventó 1700 palabras de la lengua inglesa y trajo una rica complejidad psicológica a sus personajes, una faceta rara vista antes en la escritura.

Shakespere ayudó a avanzar a la sociedad inglesa mostrando al resto de Europa que la inglesa era una cultura y lengua a la altura de la continental. Al igual que la reina Isabel I derrotó a la armada española y demostró que la inglesa era una fuerza que debía ser reconocida; también el joven William, que componía para la reina y su lord chambelán, hizo sus propias conquistas en el escenario y la página.

Cuando Jacobo I sucedió a Isabel I en 1603, la posición de Shakespere se elevó, y su grupo teatral se convirtió en los Hombres del Rey. En cuanto a escritores se refiere, esto equivalía a ser Mano del Rey. Esta ventaja proporcionó a Shakespere grandes libertades en su trabajo, y fue capaz de escribir y comentar acerca del estado de la monarquía y la condición humana que vio asociada a ella.

Shakespere con frecuencia elegía figuras medievales como sujetos de sus meditaciones teatrales sobre el poder, e incluso figuras reales de la historia: los Ricardos, Enriques, y varios emperadores romanos. George R.R. Martin también utiliza la historia real para desarrollar Canción de hielo y fuego, particularmente de Inglaterra.

Shakespere tomó ideas de las Crónicas de Holingshead y otros libros de historia, ya que le gustaba ratear personajes y conceptos históricos; Martin adoptó una ideología análoga, siendo un gran lector de la historia inglesa. Ambos autores practican un diseño similar a la hora de crear sus mitologías: combinan su propia voz única con trozos de historia que conducen su narrativa especializada.

Pero la historia sola no es suficiente para hacer una obra de ficción genial. La profundidad en las emociones, inteligencia y resonancia psicológica son también esenciales. Martin utiliza alusiones a las obras de Shakespere para conseguir alcanzar este nivel artístico: accede a los peligros y emociones de muchas narrativas shakesperianas, combinándolas en una saga que da a sus personajes profundidad, riqueza y y deseos humanos moralmente ambivalentes.

Es dentro de este paradigma de tronos y juegos en que los personajes luchan por alcanzar esos asientos de poder el lugar en que ambos trabajos de los autores se encuentran. Por ello, explorar la influencia shakesperiana en la saga de Martin merece la pena, y lo haremos inspeccionando dos de los más destacados ejemplos de los deseos de tomar un trono: Hamlet y Macbeth.

Jon Nieve, hijo de Eddard Stark

El príncipe Hamlet es el personaje del cual más se ha escrito en cualquier literatura, y Hamlet es una de las obras de Shakespere más interpretadas. La obra se centra en el príncipe de Dinamarca, un hombre que en la superficie recuerda al que llegaría a ser Lord Comandante de la Guardia de la Noche, Jon Nieve. Tanto Jon como Hamlet son jóvenes, capaces con la espada, pero melancólicos. Los problemas familiares les afectan profundamente. Su languidez es visible para los demás. Pero también tienen sus diferencias, pues Martin no es un ladrón.

Hamlet es normalmente representado vistiendo el negro, pero a diferencia de Nieve, que es rápido para la acción, Hamlet no puede aclararse ante las decisiones que se le presentan. Hamlet también es muy hábil con el lenguaje, a diferencia de Nieve, que hasta en la serie (4×09, Los Vigilantes del Muro), dirá a Sam que “no es un jodido poeta”. Ambos hombres, sin embargo, comparten una similitud en los problemas que tienen en las relaciones con sus padres y amantes.

El padre de Hamlet era el rey de Dinamarca, pero está muerto al inicio de la obra. El príncipe Hamlet nunca tiene la opción de reconciliarse con él, pues está estudiando en Inglaterra. Vuelve al funeral casi al inicio de la obra. Juego de Tronos empieza de manera similar, con el funeral de Jon Arryn, la Mano del Rey, poniendo la historia en marcha. Y además, aunque él no lo sabe Jon es el hijo de Rhaegar Targaryen, hijo del anterior rey.

Arryn era casi una figura paterna para Ned Stark y Robert Baratheon: su muerte y ausencia simbólicamente cristalizan la caída del reino en el caos político; lo que sigue, la muerte del rey actual y la usurpación del trono, es un eco que literalmente transpira de Hamlet. En lugar de un bastardo tomando el Trono, sin embargo, es el hermano del rey Hamlet, Claudio, vinculándose con otro tema principal en Canción de hielo y fuego, la rivalidad entre hermanos.

El conflicto entre hermanos por el trono está muy explorado en la saga. En las precuelas – la trilogía de El caballero de los Siete Reinos – los detalles de la batalla entre el dragón rojo y negro son mencionados para que el lector entienda que este conflicto de motivación política entre familias es una parte normal de este mundo, como en Hamlet. Es un tema con el que nos podemos sentir identificados, problemas familiares, y ambos autores consiguen transmitir la verdad universal de la emoción al narrar las maquinaciones de poder.

Aegon IV legitimó a sus bastardos en su lecho de muerte, y creó una guerra civil entre Fuegoscuros y Targaryen. El conflicto entre hermanos es numeroso en la saga: Aceroamargo y Cuervo de Sangre, la muerte de Baelor Rompelanzas a manos de su hermano en el torneo de El caballero errante, Stannis y Renly, el conflicto entre Euron y Victarion, los deseos de venganza de Tyrion contra Jaime y Cersei.

Aegon IV por Amok

Incluso la traición de Theon a Robb es un apuñalamiento entre hermanos después de que el Greyjoy le dijera al Rey en el Norte: “¿No soy tu hermano, ahora y siempre?” (1×10, Fuego y Sangre). El duelo de Hamlet y la muerte de Laertes, su hermano metafórico por su unión con Ofelia, parece presente en muchos de los conflictos de hermanos de Martin.

Hamlet tiene lugar en un sistema feudal basado en la traición, como es Desembarco del Rey. Hamlet acusa a su madre por casarse con su tío y uno no puede sino pensar en la reina Cersei y su propia relación incestuosa. Hamlet y su vínculo con Ofelia, su “novia”, y su rechazo intencional por su parte como parte de la trama contra su tío, indirectamente provocan el final de ella; teniendo un eco con Jon e Ygritte.

Ygritte también morirá finalmente como resultado indirecto de la fingida lealtad de Jon a su causa. Los dos jóvenes muestran que son buenos actores y pueden interpretar las partes necesarias para llamar la atención de reyes, ya que Jon se hace pasar por un desertor ante Mance y Hamlet por un lunático para su tío.

Algunos críticos han visto en Hamlet problemas psicosexuales: su problemas freudianos con su madre en la escena de dormitorio siendo el más evidente ejemplo. Hamlet convierte su supuesta ira edípica al espiar a Polonio en un intento de asesinar a su medio padre/tío tras una, según cómo sea interpretada, escena sexualizada con su madre.

Jon también tiene problemas con las mujeres. Su extremadamente mala relación con Catelyn parece el corazón de ello. Su deseo de conocer la identidad de su madre real es otra. No podía acostarse con una prostituta por sus dificultades psicológicas al ser un bastardo y tener miedo de ser padre de uno.

Ygritte le ayuda a superarlo, pero la elección de Jon de elegir el deber sobre el amor le coloca muy cerca de Hamlet; ya que el príncipe está dispuesto a sacrificar a Ofelia con tal de lograr la verdad acerca de si Claudio envenenó a su padre. Es a través de esas figuras melancólicas en el corazón de esas historias en que vemos cómo las emociones se desarrollan, y Martin logra invocar la tragedia danesa mientras mantiene las alusiones satisfactoriamente sutiles.

Stannis by JeanaAidebie on deviantART

Macbeth es también una historia medieval acerca de los deseos de reinar, y, como en Canción de hielo y fuego, las fuerzas supernaturales abren la historia y las afectaciones mágicas crecen en la periferia. Pese a esta similaridad, ambos textos también se centran en la ambición humana por el poder, y lo fantástico permanece en el trasfondo.

La figura macbethiana en Canción de hielo y fuego parece Stannis, con Melisandre siendo una especie de Lady Macbeth y las tres brujas simultáneamente. Stannis es un hijo intermedio que está en línea sucesoria real tras los “hijos” de Robert. Cuando Robert muerte, Stannis y Melisandre harán magia de sangre para intentar matar a aquellos en el camino de Stannis, incluyendo Joffrey, el “hijo” de Robert. Esta narrativa de usar las artes oscuras para tomar el trono es fuerte tanto en la historia de Macbeth como de Stannis.

El tema de asesinar niños para prevenir perder el poder es otro. Macbeth es primo del rey Duncan de Escocia. Cuando se encuentra con las tres brujas, le profetizan que será rey. Melisandre, como ellas, es capaz de ver el futuro a través de las llamas. Melisandre (a quien muchos llaman “la bruja roja”) le dice a Stannis que él, como Macbeth, será rey. La conexión de la experiencia de Macbeth parece intencional, colocando a Stannis como una figura trágica cuya muerte parece que llegará en las futuras novelas.

Al principio, Macbeth y Stannis poseen un solo título. Stannis es señor de Rocadragón, mientras que Macbeth es el thane (barón) de Glamis. Más adelante Macbeth será también el thane de Cawdor, y Stannis tomará Bastión de Tormentas usando la segunda criatura de sombra de Melisandre. Macbeth es “forzado” a matar a su aliado, Banquo; y elige destuir Macduff también, ya que Macdufff no hinca la rodilla. Vemos ecos de ello en la quema de las sanguijuelas de Robb, Balon y Joffrey.

Stannis es un hombre duro, un general poderoso y fuerte en batalla. Macbeth es también todo eso. Ambos hombres también comparten una delicadeza en el interior, y son controlados por mujeres en sus vidas. Stannis obviamente quiere mucho a su hija Shireen mientras que lady Macbeth dirá que su marido tiene demasiada bondad humana.

Otro punto que emocionalmente les conecta en la ausencia de herederos varones. Macbeth maldice su destino por ello, mientras que la mujer de Stannis, Selyse, no puede dar a luz a hijos vivos. En la serie Juego de Tronos vimos a Selyse en un cuarto con sus hijos muertos guardados en frascos.

Lady Macbeth cita que ha dado de mamar, y sus pechos saben lo que es tener un bebé. Ya que no tiene hijos asumimos que ha perdido también a su hijo y posible heredero de Macbeth.

Stannis y Macbeth son hombres con defectos y grandeza, que crean un camino del que otros se beneficiarán. Después del asesinato de Duncan, Malcolm y Donalbain, los hijos de rey Duncan, escapan a Inglaterra e Irlanda, respectivamente. Donalbain le dice su hermano que hay dagas en las sonrisas de los hombres, reconociendo el peligro de hombres como Meñique, como serpientes entre las flores.

Hijos escapando a otros países para volver con un ejército en busca de venganza es otro tópico habitual shakesperiano en el universo de Martin. Dany y su hermano Viserys fueron enviados a Essos durante la rebelión de Robert. Y el retorno de Aegon VI con un ejército es como el de Malcolm a Escocia, con Jon Connington como el Viejo Siward: un valioso y leal militar experto al lado del joven príncipe.

El resto de Starks, Sansa, Arya, Bran y Rickon, también están huyendo, pero están gradualmente construyendo un retorno, como el hijo huido de Banquo, Fleance. La justicia debe ser servida, y todos los hombres deben morir. Al final, otro punto común entre estas historias es que pertenecen al género de la venganza trágica.

Sin embargo, de nuevo, Martin manda su barco hacia su propio curso. Mientras la historia avanza, Stannis ahora parece seguir un camino opuesto a Macbeth, al igual que Jon se diferencia de Hamlet. Macbeth era un buen hombre, querido, que se convirtió en un tirano; Stannis no tiene amigos, pero se está dando cuenta de que un buen rey pone al reino por delante de si mismo.

Martin y Tolkien

Son las similitudes entre estas historias las que refuerzan la resonancia emocional que sentimos como lectores. Este conjunto de influencias emocionales que producen las alusiones son una herramienta vital entre artistas que desean crear algo universal y atemporal. La reverberación de las alusiones arquetípicas parecen afectar profundamente la lectura de una cultura.

Pero son las diferencias entre esos autores las que dan cada unicidad dentro de la fusión cultural de la que nacen. Martin está escribiendo su propia y especial narrativa, solamente tomando prestado algunas oscilaciones en el tono del trabajo del bardo.

Quizás, como sugería Carl Jung, todos estamos unidos a una consciencia colectiva, explicando por qué culturas separadas comparten tanto en relación a los gustos por las estructuras narrativas y el arquetipo. El uso de Martin de esas estructuras y diseños, a la vez que insiste en simultáneamente construir nuevos terrenos es la amalgamación que crea arte poderoso en el mundo contemporáneo.