Concluimos hoy este ensayo que comenzamos hace dos semanas. Se trata de un genial texto publicado por el blog de Lawyers of Ice and Fire, expertos en Derecho, explicando por qué jurídicamente no sienta precedente el Concilio del 101 d.C. y las mujeres tienen derecho a gobernar los Siete Reinos. Esta es la tercera y última parte y ha sido traducido por nuestro amigo Javier Gómez.

Mujeres, gobernad el Reino – Ensayo sobre las consecuencias del Concilio del 101 d.C (3ª y última parte)

La ley ponienti no apoya una conclusión diferente

Uno podría argumentar que las leyes de Poniente no siguen la teoría y costumbre que se ha desarrollado en la ley común moderna y en la ley terrestre, así que el Black´s Law Dictionary y Montesquieu pueden irse a freír espárragos. Pero una lectura justa de la ley ponienti, si existe, no apoya la idea de que a las mujeres se les prohibiera heredar el gobierno ni antes ni después del Gran Concilio del 101 DC.

Antes del Gran Concilio del 101 DC, hubo varios ejemplos de monarcas que, o eran mujeres, o derivaban su gobierno de la línea femenina. Dorne, por supuesto, está cargada de esos gobernantes, desde Nymeria a Meria Martell. De hecho, se puede argumentar que el mismo Trono de Hierro pasó a manos de alguien cuyo gobierno derivaba de su madre. Maegor era hijo de Aegon el Conquistador, pero la pura primogenitura agnática habría dicho que su sobrino Aegon era el rey.

En vez de esto, Maegor asentó su reclamación en los derechos de su madre, Visenya. Además, las historias contemporáneas indican que la cuestión de la subida femenina estaba muy abierta en ese tiempo.

Aenys y Maegor Targaryen, por Amok

Aunque muchos debatían aún si el príncipe Maegor o su sobrina Rhaena debían tener preferencia en el orden sucesorio, parecía fuera de todo debate que Aegon sucedería a su padre, Aenys, como Aenys sucedería a Aegon.” (Fuego y Sangre, Hijos del Dragón).

El hecho de que se llegara a debatir la causa de Maegor contra la de Rhaena significa que no había necesariamente una prohibición contra los gobernantes de sexo femenino. Si la costumbre universal era prohibirlo, a nadie le importaría discutir sobre quién tendría preferencia entre Maegor y Rhaena. Esto indica que Poniente sigue la preferencia de primogenitura masculina, no la primogenitura agnática de forma estricta.

Los acontecimientos que siguieron al Gran Concilio confirman esta lectura. La heredera elegida por Viserys, Rhaenyra, subió al Trono de Hierro, sí, pero por poco tiempo. También sabemos con seguridad que a pesar de la decisión del Concilio no hay prohibición legal para que las mujeres sean monarcas o señoras en el Norte.

Tenemos un ejemplo:

-Joven, y un rey- dijo-. Un rey debe tener un heredero. Si muriera en mi próxima batalla, el reino no debe morir conmigo. Por ley Sansa es la siguiente en la línea de sucesión, así que Invernalia y el norte pasarían a ella […]

-Eso esperas. ¿Has pensado en tus hermanas? ¿Qué pasa con sus derechos? Estoy de acuerdo en que no se debe permitir que el norte pase a manos del Gnomo, pero ¿y Arya? Por ley va después de Sansa… tu propia hermana, legítima… (Tormenta de Espadas, Catelyn V).

Si hubiera un precedente de hierro que impidiera que una mujer heredara cualquier tipo de trono, ni Sansa ni Arya Stark estarían en la línea de sucesión al título de Reina en el Norte. Y aun así, ahí están. Además, sabemos por el noveno capítulo de Jon en Danza de Dragones que las hijas legítimas heredan antes de sus tíos por el derecho legal que tiene Alys Karstark a heredar Bastión Kar antes de su horroroso tío Cregan.

Helen Sloan – HBO

-No es ningún señor- respondió Alys con desdén-. Mi hermano Harry es quien tiene el señorío, y yo soy su heredera legítima. Una hija va antes que un tío. Mi tío Arnolf sólo es un castellano. En realidad es mi tío abuelo, el tío de mi padre. Cregan es su hijo, así que podríamos decir que es mi primo, pero siempre lo hemos llamado tío. (Danza de Dragones, Jon IX)

Después, el Lord Comandante Nieve concierta un matrimonio entre Alys y Sigorn para cimentar la reclamación de Alys a Bastión Kar. Si a las mujeres se les impidiera heredar por completo, su matrimonio no habría importado y Bastión Kar pasaría a su tío o primo Cregan.

Aunque la aplicación de costumbres legales en Poniente es asunto de otro ensayo, mi lectura inicial implica que no hay nada que lleve a la conclusión de que la costumbre preexistente o las prácticas siguientes conviertan la decisión del Gran Concilio del 101 DC en una especie de ley mayor. Por decirlo simplemente: la decisión sólo concernía a Viserys y a Laenor. Los intentos de convertirla en un precedente de hierro son malinterpretados e incorrectos.

Conclusiones

Jaehaerys I y su corte, el inicio de House of the Dragon

1) El Gran Concilio del 101 DC no creó un precedente legalmente vinculante en Poniente.

2) No iba a hacerlo, y hasta si lo hubiera hecho, esa decisión del Concilio fue abrogada por Viserys I.

3) No hay ley alguna que impida a las mujeres sentarse en el Trono de Hierro ni que los hombres hereden el Trono a través de sus madres.