La carta que en 1993 escribió George R.R. Martin contando lo que planeaba para lo que iba a ser su trilogía de Canción de hielo y fuego es uno de los más interesantes documentos acerca de la saga. En este ensayo obra de Adam Feldman, el autor de los célebres ensayos sobre el nudo de Meereen, y publicado originalmente en reddit  estudiaremos cómo al inicio de Juego de Tronos hay presagios de momentos que aparecen en esa carta…y finalmente no sucedieron en las novelas.

Los presagios que no fueron de la carta de 1993 con la trama original de Canción de hielo y fuego

Hay muchos fragmentos en Canción de hielo y fuego que deliberadamente presagian futuros eventos de la saga. Hay otros muchos que no. GRRM ha dicho que es un jardinero, no un arquitecto, y que descubre gran parte de la trama mientras escribe los capítulos.

Aún así hay una tendencia entre algunos fans a sobre-leer algunas líneas y escenas como un deliberado y planeado presagio futuro. Por ejemplo, hay una línea al principio de Juego de Tronos en que Catelyn siente que “su corazón se había vuelto de piedra”, lo que comúnmente es visto como una deliberada y planeada base para Lady Corazón de piedra.

La llegada de la carta del 93 mostrando sus planes de entonces para la saga debería arrojar algunas dudas sobre argumentos como ese. Cuando GRRM escribió esa carta, había escrito ya 13 capítulos de Juego de Tronos. Y hay varios fragmentos en esos primeros capítulos que me parece que están escritos como muy específicos y deliberados presagios de lo que GRRM entonces planeaba que le pasara a varios personajes, de acuerdo a la carta…planes que luego abandonó.

Pero incluso cuando GRRM cambió sus planes para esos personajes, los fragmentos permanecieron. Habían perdido su punto como presagio específico, pero en su lugar se convirtieron en un presagio más vago, fragmentos ordinarios o pistas falsas. Aquí hay algunos que para mí han tomado un nuevo significado.

“Robb herirá a Joffret Baratheon en el campo de batalla”

Robb Stark, por Joshua Cairós

Una escena en el primer capítulo de Arya (que analizamos ya en La Canción Continúa) que tiene a Robb y Joffrey luchando con espadas adquiere un nuevo significado cuando nos damos cuenta de que Martin había previsto que Robb más adelante hiriera a Joffrey en batalla:

 —Puede que Robb sea un niño —dijo Joffrey—. Yo soy un príncipe. Y me he cansado de pinchar a los Stark con una espada de juguete.

—Has recibido más golpes de los que has dado, Joff —dijo Robb—. ¿Tienes miedo?

—Estoy aterrado —dijo el príncipe Joffrey mirándolo fijamente—. Eres mucho mayor que yo. —Los hombres del grupo de los Lannister se echaron a reír.

Tras un inteludio con el Perro, la escena termina así:

Arya vio que Robb se erizaba. Lo habían herido en su orgullo. El chico se volvió hacia ser Rodrik.

—Déjame que lo intente. Lo puedo vencer.
—Pues véncelo con una espada de torneo —replicó ser Rodrik. —Vuelve a retarme cuando seas mayor, Stark —dijo Joffrey encogiéndose de hombros—. Mayor, ¿eh? No viejo.
Los hombres del grupo de los Lannister estallaron en carcajadas

Esta escena, poco recordada ahora y ausente en la serie, parece haber sido un presagio muy específico del destino futuro de Joffrey a manos de Robb. Recibiría su castigo por su arrogante deseo de jugar con acero real antes de que estuviera preparado. Si Martin hubiera seguido con su plan, miraríamos esta escena y diríamos: “¡oh, vaya presagio!”

Pero los planes de Martin cambiaron. Sus personajes no envejecieron tan rápido en comparación con la trama como originalmente había planeado, lo que implica que Joffrey probablemente no se hizo lo suficientemente mayor como para que tuviera sentido para que él luchara en un campo de batalla. Incluso pese a su edad, tal y como el personaje de Joffrey se desarrollaba, no tenía sentido que luchara allí. En la carta del 93 su brutalidad es mencionada varias veces, pero en la versión final es mayor su cobardía.

Además, mientras Martin iba desarrollado de manera específica el plan de la Guerra de los Cinco Reyes, terminó de por optar de manera poco convencional por poca lucha cara a cara entre los Stark y Lannister protagonistas. En la propuesta original del 93 el conflicto era mucho más convencional incluyendo a Robb mutilando un brazo a Joffrey, así como Robb muriendo en batalla contra Jaime y Tyrion y seguido de Tyrion quemando Invernalia.

A pesar de los cambios en la trama, ese pasaje inicial sigue. El claro presagio y base del futuro ya no está, y en su lugar es una pequeña escena divertida, como un presagio mucho más abstracto del conflicto entre Starks y Lannisters.

“Jaime Lannister sucederá a Joffrey en el trono de los Siete Reinos, matando a todos aquellos que se encuentren por delante de la línea de sucesión y culpando a su hermano Tyrion de los asesinatos”

Del primer capítulo de Jon en Juego de Tronos:

Lo llamaban el León de Lannister cuando estaba presente, y Matarreyes, a sus espaldas.

A Jon le costó apartar la vista de él.

«Este es el aspecto que debería tener un rey», pensó mientras lo veía pasar.

Del segundo capítulo de Eddard en Juego de Tronos:

—No puedo hablar por los dioses, alteza. Solo sé lo que vi cuando llegué aquel día a la sala del trono —dijo Ned—. Aerys estaba en el suelo, muerto, ahogado en su propia sangre. Las calaveras de dragón colgaban de las paredes. Los hombres de los Lannister estaban por todas partes. Jaime vestía la capa blanca de la Guardia Real sobre la armadura dorada. Es como si lo viera. Hasta su espada tenía reflejos de oro. Se había sentado en el Trono de Hierro, por encima de sus caballeros, y llevaba un yelmo con forma de cabeza de león. ¡Cómo resplandecía!

El retrato inicial de Jaime en Juego de Tronos tiene un nuevo significado cuando uno se da cuenta de que Martin originalmente quería que Jaime fuera exactamente lo que parecía: alguien capaz de asesinar sin problemas, indigno de confianza, con sus ojos en el trono, preparado para ganarlo más adelante en la historia. Las referencias a él teniendo el aspecto de un rey y sentado en el Trono son bastante evidentes.

En algún momento, sin embargo, Martin decidió ir en una dirección muy diferente y menos convencional con el personaje de Jaime, así que en retrospectiva el pasaje posterior resultó ser una gran pista falsa. El maquillaje de Jaime siempre ha parecido un poco de retrocontinuidad, y la carta de 1993 ciertamente apoya esa interpretación.

De hecho no está claro que, cuando estaba escribiendo Juego de Tronos, Martin realmente supiera cómo iba a cambiar el personaje de Jaime. Le vemos poco en la primera novela y lo poco que hay parece consistente con el plan original.

Sin embargo, la captura de Jaime al final del libro no es mencionada en la carta de 1993 ni tampoco que se quedara manco. Así que quizás en ese punto Martin había decidido que su experiencia en cautividad le permitiría llevar al personaje de Jaime en una dirección más interesante.

“En el exilio, Tyrion cambiará de bando, haciendo causa común con los supervivientes Stark para acabar con su hermano Jaime.”

Del primer capítulo de Tyrion en Juego de Tronos:

—Desde luego —admitió Tyrion—. Espero que el chico recupere el conocimiento. Me interesaría muchísimo oír lo que tenga que contar.

—Tyrion, mi querido hermano —dijo Jaime con voz tensa; la sonrisa se le había agriado como la leche—, hay veces en que me pregunto de parte de quién estás.

Este fragmento de manera similar tiene un nuevo significado cuando leemos la carta de 1993. Obviamente Tyrion aún así va a volverse contra su familia, pero inicialmente él iba a unirse a los Stark. Así que este pasaje estaba probablemente pensado como uno de esos claros presagios de ese desenlace, así como del posterior conflicto específico entre Tyrion y el rey Jaime.

Por todo ello, no hay que asumir que todos los fragmentos, especialmente los del principio de la saga, son presagios deliberados. Muchos de ellos fueron pensados como tales, pero los planes de GRRM cambiaron mucho desde cuando escribió esos capítulos iniciales.