Aunque han gozado de menos minutos por pantalla de lo que nos gustaría, los dragones de La Casa del Dragón lucen de forma espectacular; por lo que celebramos que en la segunda temporada de la serie vayamos a tener cinco nuevos lagartos voladores. Hoy os traemos una entrevista en SyFy Wire que le han realizado a uno de los responsables de los efectos especiales de la serie para hablar sobre el proceso de creación de estas criaturas fantásticas.

Mike Bell, responsable de efectos especiales de MPC, que junto a Pixomondo realiza los dragones La Casa del Dragón, habló con SYFY Wire a propósito de su tarea creando a las criaturas de la serie. Miguel Sapochnik, showrunner de la serie en la primera temporada – a partir de la segunda, «solo» productor ejecutivo» – tenía la idea de que los dragones debían ser criaturas que parecieran olorosas, sucias, cubiertas de polvo y mugre en algunas secuencias cuando están reposados, con moscas zumbando a su alrededor, para darle una capa especial de realismo.

Además Bell cuenta que intentaron que cada dragón se pareciera a su jinete. Los príncipes reales reciben huevos que son colocados en sus cunas cuando nacen, lo cual provoca que tengan este vínculo con los dragones desde su nacimiento. A veces el huevo eclosiona y a veces no, pero cuando lo hacen, al haber crecido juntos, los animales toman aspectos de la personalidad de su jinete.

Por ejemplo, el príncipe Daemon Targaryen y su dragón Caraxes son «impredecibles y peligrosos». Como explica, «te gusta Caraxes, pero también te da miedo porque no sabes lo que va a hacer. Es un poco incontrolable y necesita calmarse». El dragón está inspirado en cocodrilos del mundo real: los párpados destacan cuando está enfadado, de forma similar a cómo los cocodrilos tienen párpados transparentes para protegerse cuando están bajo el agua.

Meleys, el dragón de Rhaenys, muestra atributos de la Reina que Nunca Fue. Bell explica que debe parece regia, matriarcal, anciana y sabia. Tiene aspecto de reina en su diseño, con cuernos que parecen casi una corona.

El joven Vermax, por otro lado, aparece en la secuencia del episodio 6 que compara con «Cómo entrenar a tu dragón». Está basado en los dragones de Komodo, aves de presa y manadas de perros salvajes. Lo desarrolla Bell: «cuando ves perros salvajes, siempre están escaneando el horizonte y buscando si hay peligros y amenazas. Nunca están parados pensando, siempre están cuestionando su entorno. En el episodio 6 ves a Vermax mirando a cada individuo y juzgándolo sobre quién es, por qué está allí y si debería comérselo.»

El equipo de efectos especiales también recibió la instrucción de que los dragones necesitaban parecer algo extraños y contorsionados cuando estuvieran posados en tierra, como si no fuera su lugar natural. Explica el supervisor de efectos especiales que hay una escena en el primer episodio de la serie en que Daemon intenta calmar a su dragón en Pozodragón y en el tiro del cámara del frente se ve que está algo retorcido, como si no encajara allí.

También explica que en el último episodio, en la escena en que Caraxes trepa sobre la roca, parece casi como si se resbalara. Es una idea interesante, puesto que es un ser que es terrorífico y da mucho miedo, pero también está algo delgado y apenas puede escalar sobre unas piedras.

Era clave que el aspecto que tuvieran los dragones al andar encajara con su forma y tamaño. Es fácil que no parezcan realistas si no se desarrollan correctamente los movimientos y no se hace un peso adecuado. Hay que hacer que los ciclos de vuelo y movimiento en tierra encajen con su aspecto. Si no, no funcionan por pantalla.

Por último, cuenta que contaron con el beneficio de que ya habían aparecido dragones en la serie original Juego de Tronos. Se fijaron en el trabajo realizado y quisieron mejorarlo en la medida que pudieron. Usaron parte del material como referencia, como los movimientos musculares, el aspecto de las alas, su membrana, cómo bota al andar o su aspecto: si debe ser más sólido, como cuero o como una membrana fina. A George R.R. Martin le gustan más los dragones de La Casa del Dragón…y a nosotros también.