
Cuando terminamos un libro de cerca de 1000 páginas como son las novelas de Canción de hielo y fuego nuestro pensamiento se suele reducir a: «necesito leer el siguiente». Sin embargo, al final de cada entrega de esta saga aparecen los casi olvidados apéndices. En este ensayo obra de nuestros amigos Oriol Escudero Fort y Javier Gómez Tejeda estudiaremos su importancia pues nos revelan pistas y secretos.
Los apéndices de Canción de hielo y fuego, una fuente de información para el lector

Por Oriol Escudero i Fort y Javier Gómez Tejeda
Uno de los aspectos más importantes y que, a la vez, más desapercibido pasa en la saga de Canción de Hielo y Fuego es la existencia de los apéndices. Como en toda obra literaria, estos aparecen al final del libro para proporcionar información adicional y relevante (que no redundante) sobre el contenido de éste.
En el caso de Canción de Hielo y Fuego, los apéndices muestran en primer lugar un conjunto de árboles genealógicos. Y en segundo lugar y más profundo, las listas de vasallos principales y personas relevantes en las diferentes cortes alrededor de las que está estructurado cada uno de los libros de la saga.
Estos permiten que el lector se sitúe, por ejemplo, para enterarse de qué personajes están en qué bandos de la Guerra de los Cinco Reyes. Y además de las familias nobles y demás señores vasallos, incluyen información sobre los principales personajes de la Guardia de la Noche, los salvajes y aquellos que llevan la voz cantante al otro lado del mar Angosto: una trama que, aunque parezca secundaria, se va revelando importante con el paso de los libros.

Se puede afirmar, por ello, que deberían ser una herramienta de consulta obligatoria para cualquier lector que quiera sumergirse por completo en el universo creado por Martin. Por un lado, si se leen y consultan los apéndices en el curso de la lectura o relectura de un libro, el lector comprenderá mejor los matices y los lazos que unen a los personajes de la saga.
Y es que Martin, como buen jardinero, ha demostrado en múltiples ocasiones que no da puntada sin hilo. Por ejemplo, ha hecho de la política de matrimonios uno de los puntales de Poniente. Así, si tiene a mano los apéndices durante su lectura, habrá ciertos detalles que podrá comprender y que se le habrían pasado por alto de otra manera.
Para ejemplificarlo, baste hablar del árbol genealógico de los Tyrell y de cómo están conectados con los Redwyne por dos vías, por ejemplo. Olenna Tyrell nació dentro de la Casa Redwyne, y se nos dice que tiene un hermano, aunque no se menciona su nombre. Cersei, en un capítulo de Jaime en Festín de Cuervos, dice que “Redwyne es banderizo de Tyrell, además de sobrino de su repelente abuela” .

Si un lector tiene los apéndices a mano y los consulta, verá que, en efecto, Paxter Redwyne es primo de Mace Tyrell. Pero no es la única conexión existente.
Olenna casó a su hija Mina con el mismo Paxter, lo que lo convierte en cuñado de su primo, y a los gemelos Redwyne en nietos de la Reina de las Espinas. Así, se nos hace ver que, a la hora de la boda de Margaery con el rey Joffrey, cinco de los siete nietos de Luthor y Olenna Tyrell (Horas, Hobber, Loras, Garlan y Margaery) están presentes en Desembarco del Rey.
Eso confiere un tinte más familiar y menos conspiranoico al hecho de que los gemelos Redwyne, en Festín de Cuervos, sean visitantes habituales de Margaery y sus primas. Ellos mismos y sus padres son primos entre sí: resulta normal pensar que entre ellos ya podía existir una amistad previa y asuntos sobre los que hablar.

Otro ejemplo que un lector tipo pasaría por alto si no tuviera los apéndices a mano – y que puede darnos un punto de vista interesante acerca de las relaciones familiares – es el hecho de que Samwell Tarly esté emparentado, a través de su madre, con Stannis Baratheon. Y, aunque no directamente, con Leyton Hightower, señor de Antigua.
Su madre, Melessa Florent, es hija de lord Alester Florent, señor de Aguasclaras, y prima hermana de Selyse, esposa de Stannis. Por ello, Sam y Shireen son primos segundos. Al mismo tiempo, Leyton Hightower es su tío político, porque está casado con Rhea Florent, hermana de su madre.
A lo largo de los cinco libros publicados hasta ahora (y seguimos esperando Vientos de Invierno como agua de mayo) los apéndices han ido evolucionando a la par que su respectivo libro iba entrando en un estrato de mayor profundidad. Siendo Danza de Dragones, lógicamente, el más completo hasta la fecha. Principalmente debido a la gran cantidad de personajes tanto principales como secundarios que han ido apareciendo.

Probablemente, esta situación crezca a mejor en los dos libros que quedan. Tenemos, por ejemplo, la certeza de que Martin mostrará en Vientos el árbol genealógico completo de la familia Dayne. Esto que por fin llevará a esclarecer, por ejemplo, qué relación exacta había entre Arthur Dayne, la Espada del Amanecer y Gerold Dayne, Estrellaoscura; o de quién es hijo Edric Ned Dayne, en vez de un vago “mi padre era el hermano mayor de Ser Arthur”.
Esto es un hecho novedoso que podría estar poniéndonos en situación. Habitualmente – no se da el caso siempre, véase el ejemplo del árbol genealógico de la Casa Frey – cuando un árbol genealógico se desarrolla por completo, quiere decir que algunos (si no la mayoría) de sus miembros van a tener un papel destacado en el desarrollo de la historia principal.
Teniendo en cuenta que hasta el momento sólo se nos ha presentado a los Dayne como vasallos de los Martell, la ampliación de su árbol genealógico puede hacernos esperar un mayor protagonismo de los miembros de dicha familia. Si no, ¿de qué serviría en general una catarata de nombres que no fueran a aparecer, si no es para llenar espacio?

Aunque son de vital importancia para que el lector se sitúe en la historia y no pierda el hilo entre tantos datos, los apéndices sólo proporcionan una mínima parte de la información referida a las familias. Si bien estas se han ido ampliando en los libros.
Esto se debe a la faceta de jardinero de Martin que comentábamos más arriba. El autor ha ido creando progresivamente personajes, lo que explica la ampliación de árboles en Tormenta de Espadas, Festín de Cuervos y Danza de Dragones.
La mayor parte de personajes que aparecen en estos tres libros son seres que Martin ni siquiera había llegado a imaginar en los dos libros iniciales de la saga: recordemos, una vez más, que Canción de Hielo y Fuego iba a ser una trilogía. En la mayor parte de los casos, no se puede decir, sin embargo, que conozcamos la situación real de todas las familias.
Las excepciones son las más importantes o con las que se puede decir que “convivimos” a lo largo de la historia. Por un lado, porque miembros de ellas son los puntos de vista (POV) de los capítulos y se ve a través de ellos toda la información que quieran darnos. Por el otro, porque van apareciendo en mayor detalle a medida que los mencionan.
Un caso interesante es el de los Tully, a los que conocemos primero porque Catelyn menciona los nombres más importantes en sus primeros capítulos. Después, a lo largo de su línea argumental, va contando anécdotas en las que aparecen diferentes miembros de su familia, que luego ocuparán un lugar, si no preeminente, al menos sí importante, en la historia.
El hecho de que Martin no mencione toda la información relativa a las familias en los apéndices le permite guardársela, ir dándonosla en pequeñas dosis. Así puede crear, si lo ve conveniente, nuevos personajes que, en el futuro, puedan ser importantes para el desarrollo de cada una de las Casas. Pues, en la mente de Martin, cada pequeña gota de información cuenta.

Por poner otro ejemplo con la familia Tarly, a la que ya nos hemos referido, de ella se conoce a Randyll, Melessa, Sam, Dickon, Talla y dos hijas más de las que no sabemos el nombre. Pero esto no implica necesariamente que sean los únicos miembros de la Casa Tarly, ya que, como hemos dicho antes en el caso de Olenna y su hermano, Randyll también podría tener hermanos, sobrinos o primos.
¿Por qué Martin no los cita? Ya sabemos que no es porque no los considere importantes. Eso nos hace pensar que quizás se mencionarán/aparecerán en otro momento. Es el caso de la Casa Waynwood: cuando Sansa/Alayne le pregunta a Meñique por qué Harrold Hardyng es el Heredero de lady Waynwood y éste le dice que tiene tres hijos, hijas y nietos, de los cuales en Vientos aparecerán dos, Wallace y Roland.
O quizás aunque no sean puntos de vista, tendrán un papel importante en el desarrollo de las líneas argumentales de algún personaje principal. Por tanto, el hecho de que no se nos cite a la familia entera, volvemos a repetir, permite que Martin se guarde un comodín en caso de necesidad para ampliar las familias y evitar su extinción: de ahí es de donde surgen las famosas ramas cadetes.

Esto sucede con la mayor parte de las Casas, a excepción de las más importantes, como los Stark o los Targaryen, de los que conocemos toda la información relativa a su familia porque hemos leído los capítulos de los puntos de vista. Y de haber habido otros miembros, los habríamos visto o los habrían mencionado en algún momento.
El último ejemplo que vamos a poner, relacionado justamente con esto, lo tenemos en el único capítulo de Jaime Lannister en Danza de Dragones. En el cual se nos presenta la situación de la Casa Blackwood cuando Jaime va al Árbol de los Cuervos para negociar su rendición.
Previamente, nosotros conocíamos a lord Tytos Blackwood y a sus hijos, pero se mencionan también a otros familiares de lord Blackwood sin citar los nombres. Puede ser porque Martin se los guarde debido a que los vaya a hacer aparecer después: recordemos que Jaime dice que una de las hijas de Blackwood va a ir a Desembarco del Rey como compañera de Tommen.

Este hecho nos permite afirmar que sí conocemos en profundidad a la familia Blackwood. En este caso, hemos estado en el Árbol de los Cuervos y hemos visto sus interacciones desde dentro.
Para terminar, nos gustaría abogar porque en algún momento Martin reúna todos los apéndices y árboles genealógicos en un libro separado, como lo hizo Tolkien en el Silmarillion. Así podría evitarles a los lectores el tener que ir a las últimas páginas de cada libro o a las wikis a cada rato para consultar algún detalle que se les haya escapado.
Esto sería, por supuesto, en un mundo ideal en el que a todos los fans de la saga les guste la genealogía tanto como a nosotros. Creemos que, además de hacerles un enorme favor a estos fans, sería una preciadísima guía para el mundo de Canción de Hielo y Fuego en general.















