GoT: Damn it feels good to be a Lannister by FrenchBrioche on DeviantArt

Nuestra amiga, psicóloga y lectora de Los Siete Reinos Velaena Velaryon, autora de unos extraordinarios hilos de relecturas de la saga en Twitter, se estrenó como ensayista con un magnífico texto sobre la figura de Daenerys la pasada temporada de Juego de Tronos. Hoy traemos otra obra suya: un ensayo genial sobre la maldad en Canción de hielo con un enfoque muy interesante, la perspectiva social.

La Maldad en Canción de Hielo y Fuego desde una perspectiva social

Gregor Clegane by ohsono on deviantART
Gregor Clegane by ohsono on deviantART

Por Velaena Velaryon

Fue el propio Martin el que dijo una vez que lo relevante de su obra son los personajes. Que, al fin y al cabo, lo que importa es el corazón humano en conflicto consigo mismo. La riqueza fundamental de los personajes de Canción de Hielo y Fuego reside en su naturaleza humana tan bien representada: no son exclusivamente buenos o malos, actúan en consecuencia a sus circunstancias. Entonces, ¿existe la maldad intrínseca en alguno de ellos? ¿Existe siquiera la “maldad” en sí misma?

“—¿Sois un buen hombre, Davos Seaworth? —preguntó. «¿Un buen hombre estaría haciendo esto?» —Soy un hombre —dijo—. Trato bien a mi esposa, pero he conocido a otras mujeres. He intentado ser buen padre para mis hijos, ayudarlos a encontrar su lugar en este mundo. Sí, he violado leyes, pero hasta esta noche nunca me había sentido malvado. Diría que soy una mezcla, mi señora. De bien y de mal. —Un hombre gris —dijo ella—. Ni blanco ni negro, sino ambas cosas a la vez. ¿Eso sois, Ser Davos? —¿Y qué si lo fuera? Me parece que la mayor parte de los hombres son grises. —Si media cebolla está podrida, la cebolla está podrida. Un hombre es bueno o malo.”

Choque de Reyes, capítulo 42.

Éste es un tema que ha suscitado mucho debate a través de la historia de la psicología social. ¿Hay gente que nace malvada bajo el efecto de un sustrato genético? ¿O esa crueldad se va construyendo en su contexto, a través de sus vivencias? Las respuestas quizás más interesantes se propusieron a través de dos famosos experimentos: el de la obediencia de S. Milgram y el de la prisión de Stanford de P. Zimbardo.

Los Bolton, por Tomasz Jedruzek
Los Bolton, por Tomasz Jedruzek

En el primero, Milgram captó voluntarios cuya tarea consistía en hacer un cuestionario a otra persona (que era un actor cómplice del experimentador) y en emitirle descargas eléctricas si éste fallaba en alguna pregunta. Aunque ciertos sujetos se negaron, el 65% de los voluntarios emitieron descargas de un voltaje potencialmente mortal mientras escuchaban los gritos del actor en la habitación contigua.

En el segundo experimento, Zimbardo seleccionó al azar a un grupo de alumnos a los que dividió en carceleros y prisioneros y, durante días, estos alumnos se aislaron en una prisión simulada y videovigilada. El grupo de carceleros, a los que se les había dado libertad para imponer normas sobre los prisioneros, llegaron a cometer malos tratos y vejaciones. Ambos grupos habían asumido su rol a tal punto que hubo que suspender el experimento.

Ambos experimentadores llegaron a una conclusión similar: todos tenemos el potencial para ser extremadamente crueles según las circunstancias que nos rodean. La maldad, entonces, reside potencialmente en nosotros, y se desarrolla según el contexto en el que vivamos y las influencias que recibamos.

Meñique, por Juliamyr
Meñique, por Juliamyr

Desconozco hasta qué punto Martin ha estudiado el comportamiento humano, pero sin duda tiene una habilidad deliciosa para plasmarlo en la saga. Las descripciones que hace de los personajes y sus conflictos morales pocas veces caen en un error fundamental de atribución, es decir, apenas se justifican las acciones de los personajes únicamente en su personalidad: las situaciones a las que se enfrentan influyen en sus decisiones. Y por ese motivo muy pocos personajes se pueden definir como completamente malvados o como totalmente buenos: son “víctimas” de su contexto.

Por el mismo motivo, no podemos decir que haya bandos mejores o peores. ¿Son los Lannister villanos? Sí, si te pones en el lugar de un Stark. Si te pones en los zapatos de un Lannister, véase Cersei, los “malos” son todos aquellos que quieren dañar a tu familia. Si has crecido Blackwood, el villano será un Bracken, y viceversa. Si eres Daenerys Targaryen, tus enemigos serán “el Usurpador y sus perros”, así como la propia Daenerys será la villana para los desembarqueños en el futuro de Canción.

Y esa es, creo, la mejor enseñanza que nos hace Martin: el “enemigo”, por mucho que queramos creer que es esencialmente malvado, que es un monstruo desalmado, no lo es. Es una persona como nosotros, pero en otras circunstancias, sea en una obra de fantasía o en la realidad.

bebe craster caminantes

Ahí reside la clave de muchos de los conflictos que suceden en el mundo, e incluso se aplica a las “riñas” que se dan dentro del propio fandom: “Daenerys no es una villana, no es mala”, discute alguien; “los Lannister no son malvados, solo protegen a su familia”, dice otro; “Stannis es despiadado, ha cometido crímenes horribles”. Yo digo: sí y no. Todos cometen buenas y malas acciones. Son, por lo tanto, buenos y malos y, a diferencia de lo que cree Melisandre, ambas opciones coexisten en cada individuo. Además, Martin nos enseña a empatizar con todos ellos para que, cuando se enfrenten, tengamos el corazón dividido y no exista “el malo de la película”.

Con una única excepción: los Otros.

Los Caminantes blancos suponen una maldad más allá de las inquietudes del ser humano. Representan la muerte en sí misma, el odio absoluto, el terror despiadado. “La humanidad dejará atrás sus diferencias y se unirá para enfrentar a los Otros”, se dice. Y es cierto, probablemente, porque esto es al fin y al cabo una obra de fantasía. Pero en un trasfondo de realidad, considero que Martin nos está planteando una pregunta: ¿Cuándo superaremos nosotros, como humanidad, nuestras diferencias? ¿Cuándo asumiremos que los demás no son sino lo que pudimos haber sido nosotros en otras circunstancias?