El padre, como el hijo – Ensayo sobre Rhaegar Targaryen y Jon Nieve

Rhaegar's Harp by feliciacano on deviantART

Rhaegar Targaryen y Jon Nieve, aparte de ser padre e hijo, comparten una obsesión por una causa: salvar a la humanidad. Pero también han cometido los mismos errores por ese fin y mueren por ello. Este paralelismo lo exploramos en el genial ensayo de esta semana, obra de nuestro amigo Stefan Sasse y publicado originalmente en Tower of the Hand.

El padre, como el hijo

Es bastante posible que el mayor error que Rhaegar cometió en su vida, de lejos, fuera la manera en que trató la profecía que sabía que era cierta. He escrito extensamente en el pasado sobre profecías y su rol en la narrativa, pero solo recientemente me he dado cuenta de cómo el rol de Rhaegar encaja en los arcos narrativos de la propia historia.

Bien, en algún momento leyendo papiros lleno de polvo, Rhaegar Targaryen se topó con la profecía del Príncipe que fue Prometido y, por alguna razón, concluyó que él era dicho príncipe. Sabiendo que el dragon tenia que tener tres cabezas, que su esposa Elia no podia tener más hijos y que necesitaba el hielo y para el proverbial fuego que ya poseía, escogió a Lyanna Stark para que fuera la pieza que faltaba del puzzle.

No está claro cuán voluntaria fue la decisión de Lyanna de irse con Rhaegar, y cuán voluntaria fue su decisión de quedarse con él. Si la versión de Robert de los hechos fuera cierta (lo que es improbable, dadas las memorias de Ned), esto haría a Rhaegar un monstruo, pero tendremos que esperar y ver si tenemos más información de esta parte.

Rhaegar Targaryen coronando a Lyanna Stark. por M. Luisa Gilibert

En cualquier caso, Lyanna trajo al mundo a un hijo de Rhaegar. Pero Robert cortocircuitó esta particular cepa de la profecía, y todo el asunto quedó durmiente durante más de una década.

Pero el mayor error de Rhaegar no fue el secuestro en sí (aunque eso fue my estúpido, dado que fue uno de los orígenes de una guerra civil) sino la mentalidad que lo desembocó. Es decir, su creencia de que siendo el portador de la profecía, conociendo el innombrable peligro que venía del norte y que amenazaba a toda la humanidad, justificaría todos los medios.

Si esto es una idea equivocada es una discusión para otro momento. Sirvió, sin embargo, para que confiara en prácticamente nadie, y por tanto alienara a gente a izquierda y derecha impidiendo que siguieran el verdadero propósito: parar la invasion de los Otros.

Es ciertamente difícil comunicar que has soñado con una invasión de zombies de hielos, pero descartar completamente cualquier tipo de comunicación, relaciones públicas y construcción de alianzas fue el verdadero error por parte de Rhaegar. Francamente, lo sorprendente es que tanta gente luchara por los Targaryen después de todo.

Avancemos al presente. Jon sabe que hay un peligro apocalíptico que viene del norte. Zombies de hielo, creételo. Sabe que su curso de integrar a los salvajes es lo correcto.

A Jon no le importa nada más de lo que nadie más piense. Deja, como su padre, sus departamentos de comunicación, relaciones públicas y construcción de alianzas totalmente vacíos.

Es tomado totalmente por sorpresa, como le pasó a su padre, cuando sus decisiones, que no comunica y rompen todas las costumbres sin una explicación o una razón discernible, dan origen a una guerra civil. Una guerra que toma su vida, pese a ser el elegido para erigirse contra los Otros.

Solo que en el caso de Jon, su vida será prolongada por otras fuerzas, y porque lleva la armadura de guion que Rhaegar, por muy experto en la materia que era, pensaba que llevaba. Jon no pensó que la tenía, y sencillamente no se le ocurrió cuál iba a ser un posible desenlace.

Sus errores fueron el mismo. Las dos mentes erraron como una sola.