Tyrion Lannister - Game of Thrones by ~Jean-Pascal on deviantART

Adam Feldman es quizás el mejor ensayista sobre Canción de hielo y fuego, con sus textos sobre el Nudo de Meereen alabados por el propio George R.R. Martin. Este mes de enero os vamos a compartir un sensacional ensayo suyo sobre Tyrion Lannister y su estancia en Desembarco del Rey en Choque de Reyes y Tormenta de Espadas. Lo dividimos en cuatro partes y lo hemos traducido gracias al amigo Javier Gómez.

Pagando sus deudas – Ensayo sobre Tyrion Lannister en Desembarco del Rey (1ª parte)

Traducido por Javier Gómez

Al principio de Canción de Hielo y Fuego, Tyrion Lannister está en una buena posición. Lee sus libros, va de turismo por Invernalia y el Muro y básicamente disfruta de la vida sin tener ninguna responsabilidad propiamente dicha. Intenta hacer cosas buenas y dar sabios consejos: aconsejar a Jon sobre ser bastardo, echarle la bronca a Joffrey para que presente sus respetos a los Stark, preguntar a la Guardia de la Noche por sus necesidades y construir la silla para Bran.

Después, cuando Tyrion entra en la posada de la encrucijada, su vida cambia de una manera repentina e inevitable. Cuando Catelyn Stark lo secuestra, se ve arrastrado de forma real hacia el juego de tronos, contra su voluntad, y se ve obligado a jugar o morir. Pero Tyrion demuestra tener talento para el juego y algo de suerte en batalla, así que acaba el primer libro como la recién nombrada Mano del Rey. Ahí es cuando las cosas empiezan a ponerse interesantes.

Como Mano, lo primero que hace Tyrion es jurar que hará justicia, pero rápidamente se instala en un camino de pragmatismo y autoconservación. Intenta gobernar bien, mayormente lo hace bien y llega a disfrutar mucho de tener poder.

tyrion y bronn

Pero el juego de tronos es peligroso, y su lado oscuro acaba por revelarse. Los traumas de su infancia vuelven a salir a flote. La gente que le importa corre peligro. Y Tyrion se dice a sí mismo que debe ser cruel e implacable, porque es la única forma de ganar.

Al final, aquellos cuya aprobación buscaba acaban por rechazarlo, y experimenta una impresionante cantidad de traiciones por parte de aquellos a los que más quiere. Mientras tanto, la terrible figura de su padre, que se cierne sobre él, lo impresiona y lo persigue.

Esta serie de ensayos analizará el arco de personaje de Tyrion, prestando especial atención a sus valores, su moralidad y su estado mental, la lucha que tiene dentro de su corazón. Exploraré cómo ha jugado hasta ahora al juego de tronos, cómo lo ha cambiado dicho juego y cómo podría jugar a dicho juego en el futuro, junto con el diseño que Martin hizo de su arco en general. Esta primera parte se centrará en la permanencia de Tyrion en Desembarco del Rey como Mano y más allá, y de forma específica, en su camino desde buscar justicia a buscar venganza.

¿Justicia o pragmatismo?

-Bueno, ¿qué haréis ahora que sois la Mano del Rey, mi señor? – le preguntó Shae mientras él mantenía aquella carne cálida y dulce en el cuenco de su mano.

-Algo que Cersei nunca se imaginaría- murmuró Tyrion suavemente contra su esbelto cuello-. Haré… justicia.

(Choque de Reyes, Tyrion I)

El primer capítulo de Tyrion en Desembarco del Rey acaba cuando hace esta altisonante declaración. Pero miremos un poco más de cerca lo que parece querer Tyrion como Mano. Es verdad que, sobre todo, quiere gobernar bien. Quiere fortalecer las defensas de la ciudad, asegurar que sus habitantes reciben comida y evitar que sea saqueada.

Pero ¿hay algo de eso que realmente sea justicia? Como sabemos por nuestra experiencia con Stannis, “justicia” es una palabra horriblemente fuerte. Implica castigar las malas acciones y recompensar las buenas. Tampoco es admirable siempre, como señala Varys:

No hay criatura en la tierra que sea la mitad de terrorífica que un hombre verdaderamente justo (Juego de Tronos, Eddard XV)

De hecho, diría que Tyrion muestra muy poco interés en la justicia durante el tiempo que pasa desempeñando el cargo de Mano. En el fondo, Tyrion es un pragmático, y cuando empieza considerar la justicia y la injusticia, hace que vayan detrás de su meta básica, que es mantener tanto su propio poder como el de su familia.

No estoy diciendo que nada de eso implique que desapruebe necesariamente los actos de Tyrion, lo que quiero decir es que un simple deseo retórico de hacer justicia choca muy pronto con la necesidad de mantener el poder. Y Tyrion coloca el poder y el pragmatismo por encima de esas débiles preocupaciones morales, porque no es Eddard Stark.

Martin socava por primera vez el deseo de Tyrion de hacer justicia en un punto muy temprano del segundo libro. Actuando por orden de Janos Slynt, Allar Deem, miembro de la Guardia de la Ciudad, ha matado a la prostituta Mhaegen y a su hija de corta edad (bastarda del rey Robert).

Asesinar a un bebé y a su madre es una cosa horrorosa desde el punto de vista de la moral, claramente, así que la justicia exige que los que lo han hecho sean castigados. Pero Tyrion se da cuenta rápidamente de que no puede castigar a la persona que es responsable del asesinato en realidad, Cersei. Es más, ni siquiera está seguro de querer hacerlo:

Sabía que no podía tocar a Cersei. Todavía no, ni siquiera si hubiera querido, y no estaba para nada seguro de que quisiera hacerlo. Pero lo ponía enfermo estar sentado allí y convertir la justicia en un espectáculo de titiritero castigando a los penosos Janos Slynt y Allar Deem mientras su hermana continuaba con sus salvajadas.

(Choque de Reyes, Tyrion II)

En este caso, el pragmatismo ya ha sustituido a la justicia. Pero al final del capítulo, Martin retuerce el cuchillo un poco más sobre Tyrion. Sabe que ha castigado a Slynt y a Deem, que mataron al bebé, y luego se ve obligado a darse cuenta de que en realidad no son tan diferentes de las criaturas implacables a las que él mismo tiene a su servicio:

Tyrion estaba algo borracho y muy cansado.

-Dime una cosa, Bronn. Si te pidiera que mataras a un bebé… a una niña, digamos, que todavía mama del pecho de su madre… ¿lo harías? ¿Sin preguntas?

– ¿Sin preguntas? No- El mercenario se frotó el índice con el pulgar-. Preguntaría cuánto.

“¿Y para qué necesitaría a vuestro Allar Deem, lord Slynt?”, pensó Tyrion. “Ya tengo a cien como él.” Quiso reír, quiso llorar, pero por encima de todo quería a Shae.

(Choque de Reyes, Tyrion II)

Que Tyrion valora el pragmatismo por encima de la justicia también se vuelve evidente cuando, como a Ned en el primer libro, le llevan informes de los brutales crímenes de guerra de la Montaña. Allí donde Ned inició una cruzada para buscar justicia, Tyrion analiza la situación casi por completo en términos pragmáticos:

Ned levantó la voz para que llegara al extremo más lejano de la sala del trono.

– […] os ordeno cabalgar hacia el oeste a toda prisa, cruzar el Forca Roja del Tridente bajo el estandarte del rey, y llevar la justicia del rey al falso caballero Gregor Clegane y a todos aquellos que hayan compartido sus crímenes.

(Juego de Tronos, Eddard XI)

-Un señor menor que ha bajado del Tridente. Dice que los hombres de tu padre quemaron su torreón, violaron a su mujer y mataron a todos sus campesinos.

Creo que a eso lo llaman guerra– Tyrion olía de lejos que aquello había sido cosa de Gregor Clegane, o de ser Amory Lorch, o del otro sabueso infernal de su padre, el qohoriense-. ¿Qué quiere de Joffrey?

-Campesinos nuevos- dijo Bronn-. Ha recorrido todo este camino para cantar lo leal que es y suplicar una recompensa.

-Sacaré tiempo para él por la mañana- Ya fuera verdaderamente leal o sólo estuviera desesperado, un señor del río con quejas podría servirle para algo-. Ocúpate de que le asignen una habitación cómoda y de que le den una comida caliente. Envíale también un nuevo par de botas buenas, cortesía del rey Joffrey- Una muestra de generosidad nunca hacía daño.

(Choque de Reyes, Tyrion IV)

Por supuesto, el mayor problema de Tyrion cuando dice que está haciendo justicia es el mismo Joffrey. Es cierto que Tyrion interviene en ciertos momentos para intentar mitigar los peores abusos de Joffrey. Sin embargo, sabe perfectamente que, uno, el derecho de Joffrey al trono es un completo fraude, y dos, que Joffrey es un rey horrible y completamente inadecuado para ejercer poder. Aun así continúa trabajando de forma increíblemente dura para asegurarse de que Joffrey permanezca en el trono.

“¿De verdad está tan ciega que no ve lo que es?”, se preguntó. […]

-Ah, sí, el rey- murmuró Tyrion-. Mi sobrino no puede sentarse en un retrete, no digamos ya en el Trono de Hierro.

(Choque de Reyes, Tyrion IX)

Antes, Tyrion ha respondido a las acusaciones de Stannis sobre quiénes son los padres de Joffrey (que son verdad), apoyando un plan para hacer circular mentiras sobre quiénes son los padres de Shireen:

Aunque a Tyrion le disgustara admitirlo, el plan de Meñique era prometedor. Stannis nunca había estado enamorado de su esposa, pero era tan picajoso como un erizo en lo que concernía a su honor y desconfiado por naturaleza. Si podían sembrar la discordia entre él y sus seguidores, sólo podría ayudar a su causa.

(Choque de Reyes, Tyrion III)

¡Inventar mentiras para mantener en el trono a un rey incestuoso, falso y malvado y denigrar a la persona que tiene el derecho legítimo es un concepto divertido de justicia! Y de nuevo digo que no estoy diciendo todo esto necesariamente para criticar a Tyrion. En general, estoy bastante a favor de que un gobernante sea pragmático. Pero seamos claros al hablar de cuán bajo ha caído la “justicia” en este punto en la lista de prioridades de Tyrion.