Si George R.R. Martin hablaba la semana pasada con EW para comentar detalles del primer spin-off o serie sucesora de Juego de Tronos, ayer conocimos la segunda parte de la entrevista. Y en esta ocasión la revista nos muestra a un autor muy convencido, que afirma rotundamente que las reacciones de los fans a la última temporada de Juego de Tronos no harán que cambie el final que tiene pensado – desde hace tantos años – de Canción de hielo y fuego.  Vamos con todas las declaraciones.

George RR Martin

Martin cuenta a James Hibberd que “Internet nos afecta a todos en un grado que nunca habíamos visto”. Pone como ejemplo el R+L=J:

Había pistas al inicio de los libros sobre quiénes eran los padres de Jon, pero solo un lector de cada 100 lo descubría (por sí mismo). Y esto antes de Internet estaba bien, ya que 99 de cada 100 lectores se sentirían, cuando fuera revelado, “Oh, qué gran giro”. Pero en la era de Internet con que uno de 100 lo descubra, esa persona lo escribe online y otros 99 lo leen y piensan “Oh, tiene sentido”.

Y es entonces cuando George cuenta que viene la tentación de cambiar cosas, pero explica que eso es erróneo:

De repente ese giro que estabas trabajando ya está a la vista de todos. Y aparece la tentación de cambiarlo en los libros futuros. “Oh, se ha ha jodido, se me tiene que ocurrir algo distinto”. Pero eso está mal. Porque si has planeado un determinado final y de repente cambias de dirección porque alguien lo ha descubierto, o porque no les gusta, te cargas toda la estructura. Así que no leo las teorías de los fans. Quiero escribir el libro como he tenido la intención de hacerlo todo este tiempo. Y cuando salga, les podrá gustar o no.

George RR Martin

George cuenta que ver las últimas temporadas de la serie ha sido algo extraño para él, aunque insiste en las diferencias:

Los tres últimos años han sido extraños desde que la serie se adelantó a los libros. Y sí, le dije a los showrunners muchas cosas hace varios años. Y algunas de ellas las pusieron en la serie. Pero al mismo tiempo es distinto. Tengo ideas muy claras en mi cabeza mientras escribo Vientos de Invierno y de lo que viene después acerca de adónde van las cosas. Es como dos realidades alternativas existiendo a la vez. Tengo que hacer mi versión, y es a lo que me dedico.

Por último, George habla de la presión de los fans en que publique las últimas entregas de Canción de hielo y fuego, y se nos muestra su vena perfeccionista:

He sentido una enorme presión desde hace años. La mayor presión la sentí hace algunos años cuando estaba desesperado intentando que los libros no fueran adelantados por la serie. Hubo un punto (entre 2015 y 2016) en que la serie salía en abril y mis editores me dijeron que si era capaz de acabar el libro antes de diciembre me daría tiempo. Y la presión que sentí es la mayor que jamás he sentido y en cierto punto se vio claro que no me iba a dar tiempo a terminar a tiempo. Yo no quiero solo acabarlo, quiero hacerlo lo mejor que pueda. Desde entonces ha existido la presión, pero no hasta ese punto. Ya no es una carrera. La serie se acabó. Estoy escribiendo el libro. Estará listo cuando esté terminado.