
La obra de teatro de Game of Thrones: The Mad King nos presenta una Lyanna Stark capaz de conectarse con lobos y arcianos, con sueños y capacidades proféticas, cambiapieles warg y verdevidente. Asumiendo que esto es así en Canción de hielo y fuego, ¿qué implica? Lo debatimos en el ensayo de esta semana.
Así nos hablaba ayer la amiga Eunica Cano de Lyanna Stark en la obra de teatro:
Lyanna es una joven vivaracha y atrevida; parecida a Arya, cierto, pero menos rebelde, quizás también por el mayor grado de madurez que le confieren esos años de más. En su primera escena, Lyanna quiere saber si su camino en la vida está ya decidido, y se lo pregunta a los dioses ante el árbol corazón de Harrenhal. Se cuestiona cosas, pero está dispuesta a cumplir su papel como esposa de Robert Baratheon aunque la idea no la satisfaga del todo. O eso pensaba hacer hasta que su atracción hacia Rhaegar se vuelve irresistible, inevitable, mucho más allá de lo físico. Rhaegar ha despertado en ella un vínculo con la magia que parecía borrado.
La faceta de cambiapieles de Lyanna tiene posibilidades de ser algo concebido por el propio Martin, aunque también hay argumentos en contra. No olvidemos que se supone que estas habilidades son algo muy especial, y parecen haberse activado en los niños Stark de la saga principal con la aparición de los lobos huargo, previamente extintos al sur del Muro. En cualquier caso, las evidencias textuales son escasas tanto para apoyar esta teoría como para desmentirla. Según avanza la obra, contemplamos el trágico descenso de Lyanna hacia una obsesión por la profecía y el destino que la va consumiendo. Y más desgarradores son aún los momentos en los que pronuncia sus últimas voluntades y se despide de Ned y Howland. Las lágrimas fueron difíciles, por no decir imposibles, de contener.
Y es que Lyanna en la obra de teatro The Mad King se revela como cambiapieles, pero también como verdevidente. Y de si eso sucede también en Canción de hielo y fuego y las consecuencias que acarrearía hablamos en este vídeoensayo.

En The Mad King Lyanna comienza su historia diciendo que no quiere que la vida se escape de su control: no quiere ser casada con un desconocido, aunque sea el mejor amigo de su hermano. Quiere ser libre, un caballero y luchar. Pero también se nos muestra que de joven fue warg y que tiene sueños proféticas. Entiende la canción del Príncipe que fue prometido enunciada en valyrio y queda prendada de Rhaegar por esa parte mística.
Pero no el cometido en esta ocasión, pues ya lo hemos hecho antes, relatar lo que sucede en la obra. Hoy toca explicar por qué tiene tanto sentido que sea cambiacapas, debatir si esa capacidad mística la revela como un verdevidente, qué peso tiene pensando en Jon Nieve y cómo encaja las piezas del puzzles del suceso que desencadenó la Rebelión de Robert.









