Jorah Mormont se ganó no solo una esposa sino fama en todo Poniente al ganar un torneo en Lannisport. Pero los detalles de ese torneo son más complejos de lo que parecen y nos dicen mucho sobre la auténtica valía y nociones románticas del personaje. Lo analizamos en este ensayo obra de nuestro amigo Stefan Sasse y publicado originalmente en Tower of the Hand.

El torneo de Jorah Mormont

En el primer capítulo de Daenerys en Choque de Reyes, Jorah cuenta la historia de Lynesse Hightower, su segunda esposa. Merece la cita completa, para que veáis mi punto aquí.

—Para entonces, mi padre ya había vestido el negro, así que yo era señor de la isla del Oso por derecho propio. No me faltaron ofertas de matrimonio, pero antes de que pudiera tomar una decisión, lord Balon Greyjoy se rebeló contra el Usurpador, y Ned Stark convocó a sus vasallos para acudir en ayuda de su amigo Robert. La batalla definitiva se libró en Pyke. Cuando las catapultas de Robert abrieron una brecha en los muros del rey Balon, el primero en irrumpir fue un sacerdote de Myr, pero yo lo seguía de cerca. Así me gané el rango de caballero.

Para celebrar la victoria, Robert ordenó que se organizara un torneo en las afueras de Lannisport. Allí fue donde vi a Lynesse, una doncella que tenía la mitad de mis años. Había llegado de Antigua con su padre para ver a sus hermanos en las justas. No pude apartar los ojos de ella. En un ataque de locura, le pedí una prenda para llevarla durante el torneo, sin atreverme a soñar que me la concedería. Pero lo hizo.

Soy un buen luchador, khaleesi, aunque los torneos no son lo mío. Sin embargo, con la prenda de Lynesse atada al brazo, me transmuté. Gané justa tras justa. Lord Jason Mallister cayó ante mí, así como Yohn Royce, el caballero conocido como Yohn Bronce. Ser Ryman Frey, su hermano ser Hosteen, lord Whent, el Jabalí, hasta el propio ser Boros Blount de la Guardia Real. Los desmonté a todos. En el último encuentro rompí nueve lanzas contra Jaime Lannister, sin resultado. El rey Robert me otorgó a mí el laurel del vencedor. Coroné a Lynesse reina del amor y la belleza, y aquella misma noche fui a hablar con su padre para pedirle su mano. Estaba ebrio de vino y de gloria. Por lógica debería haberme respondido con desprecio, pero lord Leyton aceptó mi oferta. Nos casamos allí mismo, en Lannisport, y durante dos semanas fui el hombre más feliz del mundo.

No quiero quitar mucho mérito a la habilidad de Jorah, pero la historia habla por sí misma. El propia Jorah reconoce que nunca ha sido un caballero de torneos, pero lo que no asume es que es también un romántico, como muchos de los personajes que encontramos en el libro.

Ha crecido con los cuentos de caballería, y fue nombrado caballero por su habilidad en batalla, en el mismo capo de batalla. Esto es más o menos un cuento que se vuelve realidad, así que cuando justo después ve a una bella mujer, es «amor a primera vista», y le pide su favor, el cual ella (¡vaya!) se lo concede. Armado con esto, consigue un nuevo sentido de autoestima, lo cual sin duda le ayuda a aliviar sus carencias en las capacidades de justa.

¡Pero miremos a los enemigos que está derrotando! Lord Jason Mallister ya es bastante mayor, también participó en el torneo de la Mano en Juego de Tronos y nunca se le menciona más tras llegar. Así que es seguro asumir que está lo suficientemente versado como para noquear caballeros errantes pero no distinguidos. Así que esa victoria es algo de cara o cruz, la verdad.

El siguiente es Ryman Frey. Consultemos que nos dice la Wikia de Hielo y Fuego acerca de él:

Ryman es descrito como un hombre de rostro amplio y gordo.[2] Algunos sostienen que tiene problemas estomacales, pero otros lo atribuyen nada más que a sus excesos.[3] Es un hombre de grandes apetitos, dado a la glotonería, la bebida y a las prostitutas.

¡Bien! Así que este tipo está acabado en cuanto llegue, y la suerte de Jorah es que le tocara como adversario antes que cualquier otro.

También le toca Hosteen Frey, y él es un soldado real, como el propio Jorah. No sabemos nada de su capacidades en los torneos, más allá de ser derrotado por Loras Tyrell, pero eso no es algo de lo que avergonzarse. Pero se menciona que un fiero luchador, así que básicamente es también a cara o cruz, con dos luchadores efectivos pero mediocres lanzas de torneos luchando uno contra el otro.

El siguiente es Yohn Bronce Royce, que es mayor y quizás está exhausto o herido de la batalla en Pyke, pero es el primer gran nombre. Parece el primer hombre en esta lista que realmente merece respeto.

El siguiente es lord Whent. Ya que está muerto cuando empieza Juego de Tronos, así como lady Whent, le etiquetaremos como un tipo mayor sin tanta experiencia en torneos. Lyle Crakehall, el Jabalí, es descrito como un guerrero fiero, pero no hemos oído ningún logro suyo en torneos, así que le ponemos en la misma cateogría que Hosteen Frey y Jason Malliser.

Esto nos deja a Boros Blount – «¡de la Guardia Real, nada menos!»- y Jaime Lannister. Boros Blount, como descubrimos de Choque de Reyes en adelante, es un traje vacío, un escudo de papel. Blount no solamente malo en su trabajo, sino rápido para la ira y cobarde. Así que es fácil imaginar que ante un Jorah que sale de la nada de manera triunfante a través de las listas, Blount se hundiera y no diera lo mejor de sí mismo. Tampoco parece que eso hubiera sido mucho.

Ahora toca Jaime. Es el verdadero quid de la cuestión. En su esplendor y como un establecido y temido caballero de torneos, en esa época era básicamente un más experimentado Loras Tyrell. Y, por supuesto, Jorah no le derrota, sino que rompe nueve lanzas contra él.

No sé si esas nueve lanzas son las miasmas que ser Arlan del Árbol de la Moneda «rompió» contra el príncipe de Rocadragón. Pero incluso si esas nueve lanzas fueron reales y la historia no creció después, Jorah ganó porque Robert le dio a él la victoria; para fastidiar a Jaime Lannster, por supuesto, porque es lo que acostumbra a hacer Robert.

Jaime Lannister por Sunsetagain

Todo esto tiene que ser visto en perspectiva con el torneo. Habían derrotado a Balon Greyjoy en una rápida y brutal campaña, y entonces Robert había decretado que tenía que hacer un torneo para celebrarlo cerca de Lannisport. Dado que los Lannister no habían dejado exactamente una buena imagen en la campaña, no puedo imaginar a Tywin Lannister exactamente feliz ante el decreto de Robert. Eso implica que no se excediera montando el torneo y limitara los participantes a los restos del asedio de Pyke con suficiente energía como para luchar en él.

Y hay algunos pequeños problemas más. Algunos contendientes tendrían que haber usado armadura, armas o caballos de repuesto, y ninguno había entrenado antes. Esto hacía el nivel mucho más asequible para Jorah que cualquier torneo posterior, con o sin «la magia» del favor de Lynesse.

Así, que para reiterar, Jorah realmente brilló ese día, pero en un torneo real no tendría muchas opciones. En lugar de enfrentarse a la verdad de que tuvo suerte ese día por el escenario y oponentes, compra la historia romántica de la magia del favor de Lynesse. Tiene puntos ciegos nuestro Jorah, y esta historia las muestra muy bien. Ya veremos lo bien que reacciona cuando sus nociones románticas de la vida siendo una canción se destruyan en Tormenta de Espadas…