Los hermanos Loras y Margaery Tyrell van ganando protagonismo mientras avanza la saga. Y no resulta difícil ver su paralelismo con otros dos hermanos atractivos, ricos y poderosos, aunque algo más mayores: Jaime y Cersei Lannister. En este ensayo obra de Lord Tryhard y publicado originalmente en Reddit ASOIAF exploramos el significado oculto de esta semejanza.

El significado oculto de Margaery y Loras Tyrell

Cuando Jaime está reportando a la Guardia Real en su primera reunión como Lord Comandante, se vuelve hacia Loras; y cuando él le habla, Jaime inmediatamente se da cuenta: “Él soy yo”. Ambos son caballeros jóvenes, talentosos y atractivos de las más ricas de las Grandes Casas de Los Siete Reinos, que se unieron a la Guardia Real a una edad muy joven y tenían una relación ilícita con uno de sus monarcas.

Y están también Cersei y Margaery. A diferencia de Jaime, Cersei no se da cuenta de que Margaery es básicamente una versión más joven de sí misma: de una casa rica, considerada una de las más bellas mujeres del reino, criada para ser reina, etc. La razón por la cuál Cersei no se da cuenta de este paralelismo es su propia vanidad: no puede aceptar la idea de que alguien le reemplace.

Loras y Margaery son las versiones más jóvenes de los gemelos Lannister antes de que ambos cayeran en desgracia. Y aquí es donde vemos las grandes diferencias entre Jaime y Cersei. Jaime ha aprendido humildad, mientras que Cersei no. Y eso queda demostrado en cómo ambos leones responden ante sus contrapartes rosáceas.

Jaime decide tomar a Loras bajo su ala y ser su mentor. Le enseña la importancia de la humildad y que evite tomar decisiones o juicios precipitados. Es para prevenir que cometa los mismo errores que él.

Jaime también está formando a Loras para que se convierta en el próximo Lord Comandante de la Guardia Real: sabe que no va a seguir para siempre, así que le parece bien. Sabe que de todos los caballeros Loras es el que tiene mayor potencial y es el único con condiciones para reemplazarle, así que decide lo que hará lo que pueda para alimentar ese potencial.

También decide promover la conexión entre Tommen y Loras. Probablemente, porque Jaime sabe que la vida de Tommen necesita desesperadamente figuras masculinas positivas, y el Caballero de las Flores es mucho mejor modelo que el Matarreyes.

Mientras tanto, Cersei ve a Margaery como una amenaza. Una reina más bella que ha venido a derrocarla y arrebatarle lo que le es más querido: su poder (oh, y también su hijo). Así que teje una complica trama para librarse de Margaery, y como todos salvemos ese plan se vuelve contra ella de forma horrible.

Nunca se le ocurrió trabajar con la joven reina: Cersei es demasiado egoísta y corta de miras como para compartir poder o reconocer que algún día tendrá que dar un paso a un lado. Y mientras todo esto pasa, Cersei nunca reconoce conscientemente los paralelismos entre ellas porque es tan narcisista que es fundamentalmente incapaz de ver a otro humano como un igual.

Hay momentos en que Cersei se da cuenta de manera subconsciente, sin embargo, como cuando cuando genuinamente considera empezar un rumor acerca de si Margaery y Loras son amantes. Solo lo rechaza al final cuando se da cuenta de que eso solamente daría más validez a los rumores originales acerca del incesto entre gemelos.

En resumen, Loras y Margaery existen básicamente como las formas más jóvenes y puras de Jaime y Cersei. La manera en que Jaime y Cersei reaccionan ante esas versiones más jóvenes de ellos mismos sirve para mostrar el crecimiento dispar de ambos gemelos Lannister y lo diferentes que son.