
El próximo 10 de junio se cumple el 40º aniversario de la apertura de la librería Gigamesh. Y en Los Siete Reinos no queríamos dejar de recordarlo, pues esta tienda en Barcelona se convirtió en la cuna de Canción de hielo y fuego en español. Vamos a recordar el por qué.

El 10 de junio de 1985 abría sus puertas en lo que luego se convertiría en el Triángulo Friki de Barcelona, el número 53 de Ronda de San Pedro, la librería Gigamesh. Alejo Cuervo quiso abrir un comercio especializado en libros de literatura fantástica y de ciencia ficción, además de cómics y juegos de mesa y de rol. Hoy nos parece algo habitual, pero por aquel entonces era una rareza.
Por aquel entonces, desde hace un año, ya existía el fanzine Gigamesh y el premio del mismo nombre. En 1991 nacería la revista homónima y en 1999 la editorial por la cual aparece hoy en Los Siete Reinos. Y es que Gigamesh es la responsable de que leamos Canción de hielo y fuego en español.

En 2002 la editorial Gigamesh compraría los derechos de la saga en España: por aquel entonces en inglés se habían publicado las tres primeras novelas de Canción de hielo y fuego. Y ese mismo año, en octubre (algún lector de Los Siete Reinos no había nacido), con portada de Enrique Corominas y traducción de Cristina Macía, se publicaría por primera vez en español Juego de Tronos.
Alejo Cuervo desveló en su día que Gigamesh pagó 5.000 dólares por el adelanto de los derechos de Juego de Tronos, la primera novela de Canción de hielo y fuego. Sin contar los royalties por número de ventas. Este adelanto ha ido aumentando significativamente en las siguientes novelas…hasta el punto de no poder renovar los derechos de la saga en 2020.

A ver, antes de empezar a editar por mi cuenta estuve como asesor en Martínez Roca más de diez años, llevando las secciones de fantasía y ciencia-ficción. Cristina Macía –la traductora de la saga– trabajaba como traductora habitual en Martínez Roca y en aquella época, antes que Martin escribiera Juego de Tronos, lo único que quedaba inédito suyo en España eran Windhaven y la novela de terror The Armaggedon Rag.
Soy lector de Martin de siempre. Lo primero que leí de él fue Muerte de la Luz y era muy jovencito; desde entonces fui fan incondicional. A ver, todos los que lo habíamos leído éramos fans suyos, ya que es uno de los figurones de su generación. Él llevaba diez años sin publicar, porque estuvo como guionista en Hollywood y después de esta etapa volvió a la escritura publicando Juego de Tronos.
Juego de Tronos sale al mercado en un momento que aquí en España era de impasse editorial. Entonces, yo salí de Martínez Roca y estuve dos años antes de empezar a publicar. En aquel momento no había editoriales comprando ni demanda de derechos, y cuando yo decidí poner en marcha la colección fue cuando todo el mundo estaba reduciendo y pude elegir lo que quise, prácticamente. Salió Juego de Tronos en su momento, me lo leí como seguidor de él y como fan.

Yo la disfruté un montón, vi que era muy buena, aunque no la consideré revolucionaria en su momento. Sí que la vi muy comercial y muy disfrutable pero no que cambiaria el mundo. Era una tochana de libro y para mí editar eso era meterme en una aventura de una envergadura tremenda, porque era el principio y todos los libros de este tamaño los sacan fraccionados, aquí.
Compré sus derechos porque en aquella época que no había nadie más interesado en ese tipo de cosas… Era una serie nueva de fantasía con un primer tomo tocho y aquí no había tanta costumbre de publicar series inacabadas, pero es que el potencial que tenía Juego de Tronos estaba claro y había que estar muy pendiente. Cuando salió la segunda vi que ya entró en la lista de los más leídos del New York Times y en aquel momento decidí recuperar a Martin. Por eso compré Muerte de la Luz, porque la comunidad friqui más articulada venía de lo que es la ciencia-ficción.

Esto apunta la entrevista sobre la portada de la primera edición:
Corominas–el ilustrador de las portadas– comentó que le hiciste un resumen de Juego de Tronos para la primera portada. ¿Cómo se puede resumir una obra tan compleja?
Diciendo que era un culebrón y explicándole cuatro elementos para la ilustración. La idea era hablarle de los huargos. Entonces él eligió poner también la espada y a Jon, y esta es la portada del primer tomo.
Si queréis comprar material especial del aniversario, podéis encontrarlo en su web. Y podéis seguir sus redes sociales para descubrir sus próximas actividades para celebrar esta fecha tan señalada.















