La obra de teatro de Game of Thrones: The Mad King nos ha hecho cambiar a algunos fans la opinión de Rhaegar Targaryen, pintándole bajo una luz mucho con muchos más claroscuros de los que asumimos originalmente. Partiendo de la base de que sea un personaje muy similar en la historia canon de Canción de hielo y fuego, vamos a debatir cómo impacta en el ensayo de esta semana.

Así nos hablaba nuestra amiga Eunica Cano de Rhaegar Targaryen en la obra de teatro:

El Rhaegar que se nos presenta en esta obra es un hombre grácil, melancólico, con un aura mística. Es idealista y siente especial reverencia por las profecías, pero es ese mismo idealismo el que le conduce a abandonar sus responsabilidades familiares y hasta el plan que él mismo identificaba como su deber para con el reino y para con el destino. Su conexión con Lyanna es tan intensa que admite que, por primera vez, va a perseguir sus deseos sin intentar averiguar si encajan con los designios divinos. 

A partir de esa decisión, sale a la luz la faceta más egoísta del personaje, al que vemos pasivo y flemático, a merced tan pronto de las profecías como de su corazón. En sus momentos finales, comprobamos que su rivalidad con Robert ni siquiera era tal. No hay animadversión por su parte. Su única motivación para luchar es un acuerdo para proteger a Lyanna, y con su nombre en los labios es como muere después de contemplar el espejismo de un poderoso dragón.

Rhaegar Targaryen en la obra de teatro es un personaje con muchos claroscuros. Podría parecer un héroe trágico, pero toma demasiadas decisiones sin empatía. Y tampoco es un monstruo, pues vemos su humanidad en su profundo amor y en su búsqueda de salvar Poniente sin querer derramar sangre para ello.

Credit: Johan Persson

Rhaegar Targaryen en la obra quiere derrocar a su padre por el bien del reino y porque le obsesiona la profecía del príncipe que fue prometido. Una muestra es cómo toca en valyrio la Canción de hielo y fuego en Harrenhal esperando que los nobles de alta cuna que entienden la lengua comprendan la urgencia.

Sin embargo, en cuanto conoce a Lyanna todo cambia. Por fin conoce el amor tras un matrimonio por deber, además de encontrar alguien que comparte su pasión por las profecías. Abandona la gestión del reino y no le importa la Rebelión, que le parece una causa justa por las locuras de su padre, mientras esté con Lyanna en la Torre de la alegría. Planea perdonar a Robert y Ned, pero cae en el Tridente.

Y por eso hemos querido hacer este vídeoensayo en que mostramos cómo el príncipe Targaryen por antonomasia no es ni un héroe ni un villano