Mucho hemos debatido ya sobre el final de Juego de Tronos. Pero el ensayo que os traemos hoy, obra de Stefan Sasse y publicado en The Nerdstream Era busca solucionar los problemas previos en temporadas anteriores de tres tramas principales de la serie que nos hubieran conducido a un desenlace distinto.

Reparando tramas de Juego de Tronos

Ramsay Sansa cena HBO

Mucha gente firmó una petición para rehacer la octava temporada de la aclamada adaptación televisiva Juego de Tronos. Por razones que puedo comprender pero empáticamente no comparto, a ellos no le gustaron los últimos episodios y dónde la serie terminó.

Sin embargo, creo que ellos se equivocan por una razón. El momento en que necesitamos reparar historias no es en las temporadas 7 y 8, en las cuales para mí la serie ya sigue su curso. Si tuviera que rehacerlo, reharía algunas tramas de las temporadas 5 y 6 que para mí es donde la serie falló.

Y suelto esto de primeras: tengo cero problemas con cómo el arco de Stannis de la serie terminó, por ejemplo, así que me voy a concentrar en los arcos que personalmente he experimentado por debajo de su nivel o problemáticos. Podéis disentir.

Primer arco: Dorne

No puedo imaginar ningún debate en la calidad de esta trama. La quinta temporada dedicó mucho tiempo a la epifanía que un indignado Doran Martell dijo: “¿Por qué no sencillamente lo pediste?”. Sí, ¿por qué no Jaime simplemente pidió que Myrcella fuera enviada de vuelta a Desembarco del Rey?

La respuesta está en un problema de adaptación. Al prescindir de ciertos elementos, los temas del arco dorniense quedaron colgando. Doran fue convertido en un blando, empujado fácilmente por cualquiera en lugar de llevar él el timón, siendo un muy cuidadoso y obsesionado con la venganza jugador. Perder a Arianne significó que las Serpientes de Arena tuvieran que trabajar por partida doble. Y además, en lugar de hacer a Ellaria Arena la contrapartida, aconsejando freno y paz, se convirtió solamente en la lideresa del escuadrón guay de venganza de las Serpientes de Arena, con un simple (y sin profundidad) Doran Martell para dar una una poco satisfactoria contrapartida.

Ya que todo el pasado de cómo los dornienses encajaron la Rebelión de Robert fue omitida, la sed de venganza de las Serpientes de Arena fue motivada solamente por su personalidad unidimensional. Al mismo tiempo, la fresca inclusión de Oberyn en la cuarta temporada hacía de la continuación de Dorne una necesidad.

Oberyn_Martell_HBO

Esto supone un problema para os guionistas. No pueden crear arcos de historias en los que, como en los libros, Dorne funcione con un completo nuevo set de personajes. Esto apenas funciona en las novelas y en pantalla habría supuesto una gigantesca intrusión de desconocidos extraños. Si querían ir a Dorne, alguien tenía que ir allí. Un gran protagonista. Y la decisión es fácil una vez llegues a esa conclusión.

Acabas con el vagar de Jaime por las Tierras de los Ríos, que es difícil de trasladar a la pantalla en cualquier caso ya que gran parte de ello es monólogo interior. Cambias a ser Illyn Payne por Bronn, para tener un compañero de entrenamiento. A todo el mundo le encanta Bronn en cualquier caso. Todas estas decisiones tienen sentido. Es en la ejecución en lo que falla.

Todo comienza con el problema más obvio: motivación. Jaime se infiltra como en un comando, pero no puede luchar. Esto es una idea increíblemente mala. Y no solamente Doran es el que no entiende por qué lo hace en primer lugar. Así que el foco de la trama dorniense tendría que estar más en el lado político de las cosas.

jaime

Esto es difícil de vender, estando encajado en estas restricciones delimitadas, porque la trama que tiene sentido no encaja con los personajes que tiene sentido que vayan. Así aunque puedo totalmente ver a alguien en un escenario de “pez fuera del agua”, intentando navegar las aguas de esta nueva y extraña cultura, ese personaje no es Jaime. No solo porque no es un pez que esté desesperadamente buscando oxígeno en Dorne, sino porque también es un pez fuera del agua en lo referente a la política. ¿Y qué demonios haces con su único compañero de entrenamiento, Bronn, en ese escenario?

Así que, como guionista, sencillamente no hay buenas opciones aquí. Si nos ceñimos a los libros, necesitamos inventar un puñado de nuevos personajes en cualquier caso, solo que serían de las Tierras de los Ríos y menos interesantes que Dorne. Así que no hay escapatoria. Creo que esta trama solo puede ser mejorada marginalmente.

La mejor apuesta sería hacer a Jaime guardia oficial de Myrcella, tomando el rol de Arys Oakheart hasta cierto punto, y haciendo a las Serpientes de Arena y Ellaria sus enemigos. De esta manera, podrías combinar ambos elementos. Ya que Myrcella va a morir en cualquier caso, acabarías en el mismo punto, pero podrías haber hecho mucho más con la criminalmente infrautilizada relación Trystanne-Myrcella, dar a Doran más agenda propia e incluso quizás dar a Ellaria la voz de la razón en lugar de pedir una venganza sangrienta y complicar un poco el retrato. Sigue sin ser ideal, en cualquier caso.

Segundo arco: Invernalia

ramsay y sansa

La quinta temporada nos presentó con el problema de que Meñique inexplicablemente casaba a Sansa con Ramsay sin descubrir que Ramsay es malvado, llevando a muchas interacciones estúpidas de personajes más adelante. Esto es fácilmente remediado en mi visión y nos evita toda la trama de la violación de Sansa que con justicia fue muy criticado.

Así que la solución aquí es buena porque da a Sansa un arco mejor, evitamos el tema de “violación para hacer crecer al personaje” y tiene mucho más sentido políticamente. Casamos a Sansa con Ramsay, pero Ramsay en su lugar está forzado a comportarse como un político de Poniente y guardar las apariencias. Así que en lugar del Ramsay supervillano tenemos a alguien que realmente desea ser super malvado pero no puede. Y es porque lidera una alianza de lores norteños que se rebelarían al segundo que violara a “la chica de Ned”.

Esto nos daría una temporada de juegos del gato y el ratón, en la cual Sansa intentaría maniobrar para alcanzar una posición de poder (construyendo conexiones con varios lores) y reventar la alianza que Roose forjó. En algún punto tendría que huir del castillo por alguna razón, tras la cual volveríamos a la trama original.

Tercer acto: Meereen

Daenerys Tyrion HBO

El último gran problemas de las temporadas 5 y 6 es Tyrion. Tras estar en el centro del escenario durante tres temporadas y ser prácticamente el rostro de la serie, los guionistas no tenían opción de echarle un poco al lado como sucede más o menos en los libros. Fieles a su intentar a hacer a Tyrion mucho más agradable y mejor persona, no quisieron mostrar su hundimiento en la miseria en Danza de Dragones.

El problema, por supuesto, es que Dany – tras el estúpido alzamiento de los Hijos de la Arpía en la quinta temporada – no tiene a oponentes reales que queden en Meereen. Ella es tomada por los dothraki, una trama que se resuelve de manera casi ridículamente fácil, pero Yunkai nunca es una amenaza. Esta debilidad se arrastra de Danza de Dragones, pero allí es menos problemático porque el conflicto es interno.

La serie intentó aliviar esto posicionando a Tyrion entre varios ideales en conflicto, especialmente el deseo de Missandei y Gusan Gris de venganza sin compromiso, pero la ejecución final fue floja, con Tyrion negociando evidentemente malos acuerdos, quedando retratado y finalmente Dany, de nuevo de manera ridículamente fácil, resolviendo todo el embrollo con un “bueno, esto no importó demasiado”.

Así que aquí tenemos un problema similar al arco de Jaime. La estructura de todo el arco y las decisiones previas encajonaron a los guionistas. Solo veo posibilidad de mejorar esto marginalmente, con Tyrion dividido entre varias opciones, quizás personificados por un Daario más bruto y sediento de sangre por un lado mientras Missandei está en el rumbo de la paz de Daenerys por el otro, junto a un reacio Gusano Gris, pero sin buen final. Esto sería esencialmente secuestrar el arco de Daenerys, pero ella lo perdió en cualquier caso en la sexta temporada, así que es solo una pérdida hipotética.