Ya sabéis que este mes de noviembre en Los Siete Reinos estamos haciendo un especial: se cumplen 20 años de lanzamiento en EEUU de Tormenta de Espadas. Le dedicamos por ello un homenaje, como realizamos con Juego de Tronos y Choque de Reyes.

Vamos a cerrar este especial con un artículo realmente extraordinario. Hemos invitado para hablar del libro a cinco invitados de la comunidad internacional de expertos de Canción de hielo y fuego, de cinco países diferentes: Arthur Maia, Auré Lie, Matteo Barbagallo, Linda Antonsson y Elio García.

Arthur Maia

Brasileño y miembro de la web sobre la saga en portugués Geloefogo

Recuerdo mi primera vez leyendo Tormenta de Espadas como si fuera ayer. Estaba trabajando en un congreso académico, responsable de la venta de libros a los asistentes; pero afortunadamente (para mí), poca gente parecía interesada en ellos, así que podía escaparme y leerlo. No podía parar de leer, y creo que hay un consenso para todos en que la primera vez que abordamos Canción de hielo y fuego: no podemos dejar este volumen.

Ya había visto las tres primeras temporadas de la serie Juego de Tronos entonces, pero estaba descubriendo un nuevo mundo. Este libro nos introduce a la Víbora Roja, los Westerlings, Ben el Moreno y muchos otros personajes fascinantes. Y en la segunda mitad vivimos las Bodas Roja y Púrpura, el juicio a Tyrion, la llegada de Stannis a Castillo Negro, la aparición de Lady Corazón de Piedra, y el hecho que sorprendentemente más me impactó: resolver el misterio de la muerte de Jon Arryn.

Creo que deberíamos esperar algo así de Petyr pero en mi primera lectura yo (y muchos lectores que conozco) habíamos interiorizado la versión de Ned de los hechos, incluso si Cersei la negaba. Y tanto había pasado desde que ese era el principal misterio de la trama que volver a ello con una revelación tan grande e intensa es hasta hoy uno de mis momentos favoritos de las novelas.

Auré Lie

Francesa y miembro de la web sobre la saga en francés La Garde de nuit

Descubrí Canción de hielo y fuego bastante tarde, en 2013. Ni siquiera conocía la serie Juego de Tronos. No es que viviera en una cueva (bueno…) sino que estaba el final de mis estudios por aquel entonces y no era una gran fan de la fantasía. Leía El señor de los anillos, por supuesto, pero era más una lectora clásica, y mi tesis me tomaba la mayor parte del tiempo.

Y entonces, por recomendación de un paciente, compré Juego de Tronos. Leí un par de capítulos y me enamoré, literalmente. Así que compré los otros libros y me los leí seguidos, sin casi dormir. ¡Qué descubrimiento! Tormenta de Espadas tiene un buen hombre, es un auténtico huracán.

Maravillosamente construido, la narración te lleva a un torbellino de emociones. Leer la historia desde el punto de vista de los personajes incrementa considerablemente la unión emocional entre lector y personaje, intensificando así la experiencia. Recuerdo mi impacto al leer Tormenta de Espadas por primera vez. De manera extraña, no tanto la Boda Roja sino las muertes siguientes de Joffrey y Tywin.

La Boda Roja es normalmente considerada la clave del libro, el evento más impactante. Pero en ese momento no me había recuperado de la muerte de Ned – bueno, no lo he hecho todavía – y de cierto modo lo veía venir. No me lo podía creer, claramente lo estaba negando, pero estaba segura, leyendo los capítulos de Arya, que esa boda sería terrible.


En ese momento, más que triste, estaba enfadada. Enfadada con GRRM. Lo que amaba en los libros hasta ese momento era el hecho de que ser bueno no te daba justicia o inmunidad, de que ser bueno o malo era algo intrínseco a cada personaje. Que siendo una obra de fantasía, con dragones, magia, huargos, caballeros, reyes, monstruos, leyendas, etc, los personajes y por ello la historia era realmente realista. Más realista que la mayoría de libros de literatura clásica.

Así que sentí al principio que la Boda Roja era una forma torpe de matar a la gente que la gente amaba, solo por el impacto, solo para sorprendernos. Ya sabes, en la fantasía el bueno siempre suele ganar, y si no lo hace, su hijo toma la espada y le venga.

Pero Canción de hielo y fuego no es solo fantasía. Continúe leyendo, por supuesto, algo enfurruñada, quizás para esconder mi dolor por la muerte de Robb y Cat, acusando en mi corazón por ser cruel sin motivo. Y entonces Joffrey murió, y después Tywin. Recuerdo parar de leer y respirar fuerte, porque el ritmo y la intensidad era tan alto que estaba conteniendo el aliento. Ciertamente, una tormenta.

Uno puede escribir largo y tendido sobre este libro, a muchos niveles: las inspiraciones históricas, la calidad de la escritura y especialmente la elección de las palabras, la intensidad de la narrativa, la complejidad del mundo creado por George R.R. Martin en términos de cultura, política, mundo, diversidad. Pero la razón de que estos libros me enganchen tanto y nunca me hayan dejado es la increíble calidad y realismo de la psique de los personajes. Uno podría hacer un análisis psiquiátrico de ellos, ya que son tan reales.

Tormenta de Espadas es una verdadera obra maestra y manipula al lector de forma sensacional. Te hace sentir triste, alegre, enfadado, culpable todo a la vez. A ver, ¿quién no siente algo de alegría al leer la muerte de Joffrey? Antes de darte cuenta, gracias a los pensamientos de Tyrion, estás disfrutando la muerte de un niño de 13 años. Tyrion, nuestro querido Tyrion, está matando a su propio padre. Tywin era un padre terrible, es cierto, ¿pero eso en qué convierte a Tyrion?

No lees Tormenta de Espadas, vives una tormenta, sientes una tormenta. Este libro me quitó el aliento. Como en la vida real, lo queda después te deja roto, con cicatrices, la primera en tu corazón. Y eso es maravilloso.

Representación de Martin Studies Network, La Garde de nuit, Geloefogo y Los Siete Reinos

Matteo Barbagallo

Italiano y presidente de la web sobre la saga en francés Martin International Studies Network

Recuerdo claramente la primera vez que leí Tormenta de Espadas.

Era el año 2009 y estaba trabajando como librero para mi instituto. Justo había terminado de leer acerca del destino de Tyrion en la batalla del Aguasnegras y no podía esperar a ver cómo Martin decidía seguir su trama.

Mis esperanzas eran altas a propósito del destino de Tyrion porque, después de todo, Choque de Reyes no me había sorprendido mucho en términos de cliffhangers. De lo que estoy seguro es que no esperaba todas las cosas que suceden en Tormenta de Espadas. Estaba conteniendo el aliento cada segundo, de Jaime perdiendo la mano a Joffrey ahogándose en la Boda Púrpura.

No me sorprendió tanto la Boda Roja ya que esperaba que Boltons y Frey traicionaran a los Stark. Ninguna de esas familias había mantenido su palabra durante las guerras, así que, ¿por qué iban a hacerlo ahora? Estaba seguro. Era un sentimiento, como la sensación de que Meñique realmente no quería a Lysa y ella era solo un peón en sus manos, usada solo como un peón para hacer su caótico plan más fácil de alcanzar.

Cuando ya no tenía más usos para ella, Baelish se deshizo de ella como un Kleenex: arrojada por la Puerta de la Luna sin miramientos. Una sonrisa en su rostro, y su amor sin corresponder con una hija lista para ser lavada el cerebro como él quisiera.

Lo que realmente me llamó la atención fueron los eventos tras la Boda Púrpura, en la cual el juicio de Tyrion muta a un juicio por combate en el cual Oberyn lucha contra la Montaña. Estaba convencido de que Oberyn ganaría y sería una réplica del que sucedió en el Nido de Águilas con Bronn como campeón de Tyrion.

Pero no. Martin tenía otros planes, y yo no podía sino jadear ante su desarrollo. Cuando Tyrion mató a Tywin antes de montarse en el barco, paré de leer y volví un par de páginas atrás para leer todo de nuevo. Estaba más allá de mis expectativas y hasta este día aún es de los mejores fragmentos del libro en mi opinión.

Puedo afirmar sin ninguna duda que, aparte de aquellos que aún tenemos que leer, hasta ahora Tormenta de Espadas es mi libro favorito de la saga.

Elio, Linda y George.

Linda Antonsson

Sueca, junto a Elio García creadores de Westeros.org y coautores de El Mundo de Hielo y Fuego 

20 años han pasado desde que Tormenta de Espadas fue publicado pero aún lo recuerdo bien. En la previa al lanzamiento, Elio y yo recibimos algunos spoilers de un conocido que había recibido una primera copia, así que sabíamos algunos de los grandes eventos que iban a suceder. Cuando finalmente recibimos nuestra propia copia, la tensión había alcanzado niveles insoportables.

Decidimos repartirnos el libro para que en teoría lo termináramos al mismo tiempo. Sin embargo, decidí rápidamente que tenía que leer los capítulos de Daenerys primero, ya que estaba muy preocupada por ella y sus dragones. Además, eso me dejaría preguntar a Elio acerca de eventos impactantes en otros capítulos, ¡lo que pensaba que me haría estar nervioso acerca de ellos!

¡Qué equivocada estaba!

Funcionó bien hasta la tarde del primer día en que empezamos a leer. Para entonces, yo había acabado los capítulos de Daeny y Elio había engrosado el libro que le había dejado a él para leer. Desafortunadamente, yo estaba sentado al lado de él junto al ordenador y junto a un libro tan bueno, no podía parar de spoilearme cosas excitantes.

Elio y Linda en Sevilla en el Congreso de 2019

Entonces él llegó a la Boda Roja y empezó a decir “oh, mierda, oh, mierda”, dejándome realmente ansiosa acerca de que yo pudiera leerlo. Y por supuesto, no acabó con la Boda Roja, porque llegó el duelo entre Oberyn y Gregor y más “oh, mierda, oh mierda“.

Terminó el libro esa noche y al día siguiente empecé por el principio. Pero, en mi primer intento, solo pude llegar al capítulo anterior a la Boda Roja antes de que me asustara. Sentía como si la Boda Roja y el duelo eran demasiado fuertes para que yo los quisiera leer, así que los fui dejando…y dejando…y dejando.

Leí capítulos adiciones después, ¡pero realmente me costó años hasta que finalmente me senté y leí el libro de principio a fin! Siempre he dicho que no soy una de esas personas que leen Canción de hielo porque nadie está a salvo, sino a pesar de que nadie está a salvo. De esta manera es así de bueno, solo que es duro en tu corazón. Pero esto solamente muestra cuánto George hace que nos preocupemos acerca de sus personajes.

Elio García

Estadounidense, junto a Linda Antonsson creadores de Westeros.org y coautores de El Mundo de Hielo y Fuego 

Recuerdo cuando me invitasteis a contribuir con algunos pensamientos acerca del aniversario de Choque de Reyes. Entonces mencioné cómo el libro dio origen a la Gran y Unificada Conspiranoica Teoría (GUCT), mi teoría según la cual esencialmente Meñique estaba detrás de todo (y, en particular, del intento de acabar con la vida de Bran Stark).

Tenía razón en ciertas cosas, pero la idea general estaba equivocada. Fue en Tormenta de Espadas cuando esto se volvió evidente, sin embargo, cuando George puso todos los signos apuntando hacia Joffrey. Aún me divierte cómo los guionistas de Juego de Tronos lo acabaron cambiando y acabaran aterrizando en mi propia teoría muerta.

Para cuando Tormenta de Espadas fue publicado, yo había dejado los Estados Unidos por Suecia, y por Linda. Ella ya ha comentado acerca de la experiencia de compartir una sola copia de la novela entre los dos, pero me quiero centrar en una sección particular de la novela: la infame Boda Roja.

Leyendo el libro, NO esperaba que pasara, a diferencia de otros miembros de la comunidad fan que especulaban en esa dirección. Quizás porque Catelyn Stark era (y sigue siendo) mi personaje favorito. Y entonces, cuando esos capítulos fatídicos en Los Gemelos empezaron, me comencé a sentir mal.

Elio y Linda en el Celius 2018

Y cuando el capítulo en sí empezó, supe que algo terrible iba a ocurrir. Uno de los aspectos de la escritura de George que creo que no se aprecia lo suficiente – y que creo que no se pudo convertir adecuadamente a la serie Juego de Tronos – es su capacidad para crear la atmósfera de una historia o escena, la manera en que evoca terror o miedo.

En la serie de televisión, la Boda Roja ciertamente fue un gran éxito…pero fue en gran parte porque fue presentado como un gran impacto. Hay poco tiempo para sentir la atmósfera, y quizás de muchas maneras la atmósfera se muestra mejor en la página que en la pantalla.

Porque en la página, todo el festín está abrumado con detalles sensoriales: la cercanía y pesadez de un salón lleno con demasiadas personas o el dolor de cabeza que Catelyn tiene. Y especialmente el retumbar y returmbar de los tambores.

Hay algunos otros capítulos en la saga en los cuales George es capaz de lograr espectaculares niveles de atmósfera, como el primer encuentro de Bran con el Cuervo de Tres Ojos y “El domador de dragones”, el último capítulo de Quentyn en Danza de Dragones. Pero creo que la Boda Roja es el que tuvo mayor impacto para mí.