
Como tuvimos en temporadas pasadas, vuelven las Reviews de los Lectores de Juego de Tronos a Los Siete Reinos. Y contamos de nuevo como responsable de ellas a un invitado de auténtica excepción: nuestro amigo y colaborador de Los Siete Reinos Sak Stark, que como ya sabéis se ocupa de administrar la imprescindible Wikia de hielo y fuego.
Juego de Tronos 8×01 – Invernalia

Por Sak Stark
El principio del fin. Juego de Tronos, la reina de las series, se acerca a su desenlace. Dejamos muy atrás el ritmo y los sucesos de los libros de GRRM, para adentrarnos en las conclusiones que nos van a dejar la HBO y sus showrunners, quienes nos han adelantado que veremos uno de los finales más grandes de la historia de la televisión, y que no nos dejará indiferentes a sus espectadores. Vamos a ello.
Tras un opening revolucionario, el cual se centra en los principales escenarios del episodio, nos embarga la nostalgia nada más dar comienzo. Y nos traslada a aquel lejano primer episodio de la serie, muchos años atrás, en el mismo lugar. Los ojos del espectador son los ojos de Arya: ese muchacho expectante que se espabila en conseguir una mejor vista de la comitiva de extraños que está llegando a Invernalia, secuencia acompañada con aquella pieza de la banda sonora de la primera temporada, “The king’s arrival”. Por entonces el rey era Robert Baratheon, siete temporadas después son Daenerys y Jon.
El espejo de aquel 1×01 de los Tronos continúa cuando comienzan los diálogos. Del mismo modo que Jon pregunta “¿Dónde está Arya?” como en su día hizo Lady Catelyn, ahora es Sansa en lugar de Ned Stark quien “entrega Invernalia” a la reina dragón, con más desgana que cortesía. Pero como bien señala Bran, el tiempo vuela, y el enemigo si cabe ahora es más peligroso con Viserion. Tener a un verdevidente tiene estas cosas, la posibilidad de adelantarte como una partida de ajedrez.

Trasladados al interior del salón principal, comienzan las intervenciones. El desconcierto de los norteños es más que palpable: frente a la escasez de víveres, añadimos una horda de dothrakis, un ejército de Inmaculados y dos dragones maduros. Seguidamente Tyrion alimenta la incredulidad y las protestas, al anunciar que las huestes de su hermana vendrán para luchar contra los muertos. Un Tyrion poco convincente, quien sigue perdiendo peso en esta serie a la vez que su gracia con los chistes sobre eunucos, desde aquella fatídica quinta temporada. En contraste, tenemos una Sansa inmensa cumpliendo con su rol como Señora de Invernalia.
Uno de los reencuentros más esperados por un servidor y por buena mayoría de espectadores es el de Jon y Arya, del cual esta última comprobamos que siente con toda su alma. Aún queda de aquella Arya Stark que rememoramos en el episodio 1×02, capítulo precisamente de la despedida de los hermanos: por aquel entonces Jon marchaba hacia el Muro, y Arya hacia Desembarco del Rey con Sansa y Eddard.
“—Te voy a echar mucho de menos, hermanita. —Jon le revolvió el —Ojalá vinieras con nosotros. —De pronto a Arya le habían entrado ganas de llorar.
—A veces los caminos diferentes llevan al mismo castillo. ¿Quién sabe? —Empezaba a sentirse mejor, no iba a permitirse ceder ante la tristeza—. Me tengo que ir ya. Si sigo haciendo esperar al tío Ben me pasaré mi primer año en el Muro vaciando orinales. —Arya corrió hacia él para abrazarlo por última vez—. Antes suelta la espada —le advirtió Jon entre risas. La niña dejó la espada casi con timidez, y lo cubrió de besos— “
Juego de Tronos, Capítulo 22, Arya.
Si bien lo anterior fue un momentazo, toca pasar a la cruz del episodio. Los dragones siempre nos regalan escenas intensas, pero lo que se destaca aquí es la parodia de Cómo entrenar a tu dragón. Sí, era un secreto a voces que Jon debía ser una de las tres cabezas de dragón, incluso antes de confirmar el R+L. También se ha teorizado mucho que Jon montaría a Rhaegal, cuyo nombre se le dio en honor a su padre biológico, pero lo cierto es que la escena no ha podido ser más atropellada.

Las prisas una vez más se cargan la épica. Los Targaryen son más “espectaculares” en la serie, lo tenemos claro: mientras que por ejemplo Daenerys ha demostrado ser ignífuga, a Jon le bastan 20 segundos para domar a la bestia verde y emprender el vuelo. Y para rematar, bonus de Jonerys. Incluso en la trama dorniense que se rodó en Sevilla vi más química entre actores.
Antes de dejar la capital norteña momentáneamente, mencionar que entre forjas de armas de vidriagón hemos tenido dos reencuentros más: el Perro con Arya, a quien le muestra su aprecio a su habitual manera, y de nuevo Arya pero con Gendry, su compañero de fuga durante la segunda temporada de la serie (2012). La complicidad queda clara entre los viejos amigos, y nos quedamos con la incógnita de qué clase de arma se le ha encargado al bastardo de Robert. ¿Una lanza? ¿Una especia de flecha larga?
La nieve se ha ido de la capital de los Siete Reinos para dejar paso a un sol radiante, y para que la Compañía Dorada haga su debut en la serie. Euron ha conseguido reunir a los mercenarios, salvo los elefantes, que no los veremos por la misma razón que no veremos a Fantasma. Cersei está conforme con sus refuerzos y con la idea de que los muertos aplasten a sus enemigos en el norte, y lamentablemente acaba sucumbiendo a la labia de Euron.

El Rey de las Islas del Hierro muestra una vez más ser un piratucho, lejos de aquel personajazo que construyó GRRM en Festín de Cuervos. No hay referencia alguna a planes más ocultos y perversos, ningún cuerno dragón, sólo el morbo de tener en su lecho a la reina y algún día gobernar. Por lo que respecta a Cersei, lo último en lo que nos fijamos son sus ojos llorosos y una copia de vino en su mano. Todo parece apuntar que algo no va bien con el bebé que anunció estar esperando al término de la séptima temporada.
“—Exacto —asintió Euron—. Y por ese pecado los mato. Derramo su sangre en el mar y siembro a sus mujeres aullantes con mi semilla. Sus dioses son tan débiles que no me pueden detener, así que es evidente que son falsos dioses. Soy aún más devoto que tú, Aeron. Mira, igual deberías arrodillarte ante mí para que te bendijera.”
Festín de Cuervos, Capítulo 18, el Capitán del Hierro
A Bronn le van bastante bien las cosas, hasta que como siempre, la pretensión de un Lannister se cruza en su camino. En tal caso se le encomienda acabar con la vida de sus dos antiguos camaradas, pero con la ballesta de Joffrey, que ya es historia viva de Poniente. Como bien diría el caballero del Aguasnegras: ¡Qué p*** familia!

En el Mar Angosto también han ocurrido cosas, y es que Asha Yara ha sido rescatada de una forma rápida y eficiente por Theon, pues a esta serie le quedan 5 episodios y no pueden estirarse más las subtramas con desarrollos coherentes (…). Finalmente, Theon es enviado nuevamente a Invernalia para luchar por los Stark, y quizá con ello tratar de redimirse totalmente por el daño que causó hace seis temporadas. Sinceramente, es un personaje que no puede dar más tumbos a lo largo y ancho del Mundo Conocido, sin objetivo claro y de futuro bastante cierto: cadáver. Y sintiéndolo mucho, dado que considero que Theon/Hediondo es uno de los grandes personajes de Canción, pero en esta serie ya no tiene remedio.
De vuelta a Invernalia, tiene lugar la mejor actuación de John Bradley-West como Samwell Tarly, a quien habíamos dejado hace dos años con el descubrimiento del R+L=J. Es cierto que tuvo un padre nefasto, quien le dio los peores años de su existencia, pero ante la noticia de la ejecución de éste, y de su hermano por orden de Daenerys, no puede evitar el desconsuelo y derrumbarse mentalmente por ello. Y eso es lo que logra transmitir, que con tal angustia, más de uno vea que Daenerys no es la reina tan perfecta como otros personajes pretenden pintar.
“—Ya eres casi un hombre, y sigues siendo mi heredero —dijo Lord Randyll Tarly a su hijo mayor, sin dejar de limpiar la carcasa con un cuchillo largo—. No me has dado motivos para desheredarte, pero no permitiré que te quedes con las tierras y el título que corresponden a Dickon por derecho. Veneno de Corazón debe ser para un hombre que pueda esgrimirla, y tú no eres digno ni de tocar la empuñadura. Así que he decidido que hoy anunciarás que deseas vestir el negro. Renunciarás a todo derecho sobre la herencia de tu hermano, y emprenderás el viaje hacia el norte antes de que anochezca. »De lo contrario, mañana habrá una cacería, tu caballo tropezará en estos bosques, tú te caerás y morirás… o eso es lo que diré a tu madre.”
Juego de Tronos, Capítulo 26, Jon.
Tras esto, se desencadena la magistral escena de las criptas, donde Jon se encontraba presentando sus respetos a la estatua de Sean Bean Lord Eddard. Y tras lo que parecía ser una cálida bienvenida entre viejos amigos, llega la hora de escupir la verdad, y en el lugar indicado. Ahora bien, ¿Ha sido el mejor modo? Creo que no había formas mucho mejores para sacar a la luz uno de los grandes enigmas de Canción, pero en definitiva no queda mal hilado si enlazamos con la escena anterior. Para Jon tocará asimilar la realidad, seguramente tomar decisiones, y poner un poco de orden en esa montaña rusa emocional que tiene en la cabeza, pues no es poco lo que le ha ocurrido desde haber regresado de la muerte.

Un poco más al Norte, Último Hogar ha sido arrasado. El propio opening se ha encargado de darnos esa pista con ese terreno helado que se iba aproximando hacia la fortaleza de los Umber. Nuestros testigos, antes de reunirse con lo que queda de la Guardia de la Noche, hallan horrorizados que los Caminantes Blancos ya han hecho de las suyas con cadáveres y miembros mutilados de otras personas. No podía faltar en Juego de Tronos esa escena agobiante de suspense y terror. Definitivamente, el nombre de Ned está maldito, un destino terrible para el pequeño Lord Umber. La incógnita que nos deja es por qué hacen esa clase de figuras o símbolos con los cuerpos, qué significado esconden, y por qué lo han ido repitiendo desde el inicio de la serie.
Los observadores se adelantaron al unísono, como si les hubieran dado alguna señal. Las espadas se alzaron y descendieron en un silencio sepulcral. Fue una carnicería sin ira. Las hojas translúcidas hendían la cota de malla como si fuera seda. Will cerró los ojos. Bajo él, sonaban voces y risas agudas como carámbanos. Cuando reunió el valor necesario para mirar de nuevo, ya había pasado mucho tiempo, y el risco estaba desierto.
Juego de Tronos, Prólogo
De colofón final para cerrar el episodio y cumpliendo con el efecto de cliffhanger, Jaime llega a Invernalia tras un largo viaje, y la primera persona con la que establece contacto visual no es ni más ni menos que Bran, recordando lo que un lejano día “hizo por amor”. Han pasado 67 episodios desde entonces.
—Dame la mano —dijo—. Te vas a caer. —Bran se aferró al brazo con todas sus fuerzas. El hombre lo izó hasta la cornisa.
—¿Qué haces? —le gritó la mujer.
El hombre no hizo caso. Era muy fuerte. Subió a Bran hasta el alféizar de la ventana.
—¿Cuántos años tienes, chico?
—Siete —dijo Bran, temblando de alivio. Sus dedos habían dejado marcas profundas en el antebrazo del hombre. Se soltó mansamente.
—Qué cosas hago por amor —dijo con desprecio el hombre mirando a la mujer.
Juego de Tronos, Capítulo 8, Bran.














