Duncan Mac Millan, George R.R. Martin y Dominic Cooke

Ayer vivimos uno de los momentos más increíbles que hemos presenciado jamás, la obra de teatro Juego de Tronos: El Rey Loco. Mañana os publicaremos reseña completa pero hoy queríamos compartiros un evento exclusivo al que ayer en Los Siete Reinos tuvimos ayer acceso: la charla con los creadores de la obra.

En el Royal Shakespeare Theatre de Stratford-upon-avon, cuna de William Shakespeare, se celebra un torneo de caballeros que cambiará la historia de Poniente. Y para conocer cómo esta increíble obra ha sido construida ayer en Los Siete Reinos participamos en una charla con tres creadores de la misma, incluyendo a la persona más buscada con permiso de George R.R. Martin, el extraordinario guionista y dramaturgo Duncan MacMillan.

En el evento no se podían hacer fotos, puesto que tenía lugar en el Swann Theatre, un espacio también propiedad de la Royal Shakespeare, diferente a donde se representaba El Rey Loco, y se querían proteger detalles del escenario. Pero sí pudimos registrar las impresiones.

Duncan MacMillan explica que el director de la obra, Domic Cooke, le preguntó hace ya casi una década si había visto Juego de Tronos. Nunca habían trabajado juntos, pero Duncan era conocido por sus trabajos adaptando a Shakespeare.

Con nuestra amiga Inés, experta en la saga y habitual de Los Siete Reinos

A raíz de ese contacto surgió el proyecto, siempre con la colaboración de George R.R. Martin. Era un reto mayúsculo, una experiencia trepidante por el número de fans que tiene esta saga. Duncan confesó que leyó los libros y se enamoró de este universo y de primera mano os lo aseguramos: esta obra es una carta de amor a Canción de hielo y fuego y la mejor adaptación que ha tenido

A Duncan le pareció el mayor desafío que había tenido por la escala del mundo. Insistió en cómo le encantan los libros. Reveló que escribió gran parte del guion durante la pandemia: por aquel encoces en muchas de las películas y series que veía los personajes tenían mucho control sobre los eventos de su vida. Y eso no casaba con cómo vivió el COVID y quería que su texto tuviera ese sentimiento de que tu vida se escapa de tu control.

También era un gran reto porque estos personajes son muy importantes para alguien a quien aprecia tanto como George R.R. Martin. Insistimos: en cada aspecto de El Rey Loco notamos el amor por la saga original.

Como anticipamos en nuestro vídeo con Inés, la obra trata más que el torneo de Harrenhal: de hecho es solo la primera mitad. Duncan cuenta que la idea original era que la representación solamente contara este evento. Leyó todo acerca de él y le dijo al director que esa era solamente media historia. Como explicaba en la charla, si tiras bolas al aire tienes que ver cómo caen y el impacto que causa.

Hemos comentado que este dramaturgo tiene mucha experiencia adaptando a Shakespeare. Y citando su experiencia con el autor inglés, revelaba que también aquí se deben mostrar las consecuencia de las acciones.

En una de las frases más bonitas de la charla, Duncan confesó que esperaba que esta obra hiciera que más gente leyera los libros de Canción de hielo y fuego. Confesó que, aún teniendo el reto de escribir para dos audiencias (los que conocían las novelas originales y los que no) había llenado la obra de fanservice y huevos de pascua para los enamorados de los libros y damos fe de ello: es la adaptación que hemos visto en cualquier formato con más amor por la obra de George R.R. Martin.

También participó en la charla la diseñadora de producción Chloe Lamford. Insistimos en que no podíamos hacer fotos, pero el escenario es absolutamente increíble. En la forma de cruz que os enseñamos para las justas, nosotros estuvimos ayer justo en los asientos al lado del centro, con actores a veces de pie (¡Ashara Dayne!) detrás de nuestro asiento y el escenario a ni 50 centímetros.

Chloe contó que al ser una obra de teatro no pueden mostrar muchas salas y espacio distintos como en televisión, sino solamente mostrar un espacio abierto. Eso sí, estos son espectaculares: el arbol corazón de Harrenhal (y de Invernalia), el espacio de justas del castillo maldito, el Salón del Trono con un increíble Trono de Hierro y la Torre de la Alegría. 

Dentro de los trabajos comentó que producción ha hecho un centenar de espadas distintas. Insistió en que la heráldica era muy importante y que quisieron ser extremadamente fieles en ese aspecto. En directo, en el teatro, sin poder dar a pausa como en televisión, había tanta casa menor que no reconocimos al principio alguno de los emblemas. Pero es increíble ver una producción de este nivel ver el escudo de familias menores como los Blount o los Haigh.

Finn Oliver, ganador de un Tony, un Olivier y responsable de títeres de The Mad King

También habló Finn Caldwell, responsable de títeres y movimiento de la obra, un genio ganador de un Tony, un Olivier entre otros muchos reconocimientos. Sin entrar en spoilers, habló de los muñecos gigantes que representan grandes escenas de acción y violencia, así como los caballos. Confesó que era un desafió hacerlas a tamaño real y que dieran miedo: lo ha logrado. Atentos a los dragones y a la Montaña que camina.

Duncan, el dramaturgo, habló entonces para insistir en que no podían hacer lo mismo que se ve en televisión. Al mismo tiempo, la obra quería seguir de la forma más pura posible el espíritu de George R.R. Martin: hay violencia pero no se glorifica. Y de hecho genera trauma.

Con este diseño se busca transmitir lo increíble que es estar en mitad de un torneo, vivir los combates y presenciar conversaciones a escondidas. Por nuestra ubicación Ashara pasó literalmente a nuestro lado para darle su favor a Barristan Selmy, mientras que en otras zonas en ese mismo momento esuchaban cuchicheos entre los hermanos Stark.

Credit: Johan Persson

Era muy importante, confesaron los creadores, que la obra se sintiera como algo colectivo y que la audiencia se viera en medio de la acción. Los títeres han sido hechos a la medida de este escenario con forma de cruz.

Un detalle que reveló Chloe es que el árbol corazón de Harrenhal que se en la obra tiene 13 marcas. Son las que muestra de forma canónica: recordemos que fueron talladas por el príncipe Daemon Targaryen mientras esperaba a Aemond Targaryen para batirse en duelo, y cada marca corresponde a uno de esos días de espera.

Son aspectos en los que igual en directo no se fija la audiencia en directo, pero que son guiños a los fans porque saben que tienen mucho escrutinio. A raíz de eso, Duncan pidió que no reveláramos spoilers…pero él mismo confesó que ha leído lo que se han publicado y que entiende que los fans que no han podido verlas acudan a ellos. Son sucesos que los fans llevan esperando décadas y él como enamorado de la saga seguramente hubiera hecho lo mismo.

Duncan insiste: su trabajo como dramaturgo surge de su admiración hacia George. Trató el texto de los libros como si fuera historia real, para ser fiel. 

Pero hay momentos en que no sabemos qué pasó. Por ejemplo, conocemos que Rhaegar cantó la canción del príncipe que fue prometido en el torneo, ¿pero por qué? George no lo ha revelado aún. Es tarea de George hacerlo, y confía en él, pero él tenía que reflejarlo en su obra. Ha consultado con GRRM todo lo posible, pero el guion de El Rey Loco es de MacMillan, no de Martin.

Dentro de las alabanzas a Canción de hielo y fuego, dijo que GRRM hace una cosa muy especial. A diferencia de personajes que no evolucionan, como en otras obras, o que tienen cambios muy súbitos, los de George son siempre fieles a su esencia aunque tengan un recorrido y evolucionen. Son siempre reconocibles y eso es también muy shakespeariano.

Volvió a recordar que Martin es un jardinero más que un arquitecto, pero que cuando analizó la saga vio que había mucho trabajo de arquitectura; y que como dramaturgo era un honor trabajar con un genio como él. La frase del corazón humano en conflicto consigo mismo, de Faulkner y que tanto menciona GRRM («solo de eso merece la pena escribir») aquí se refleja en cómo el amor pone a prueba el deber.

Alabó por último al reparto, algunos con una doble tarea, y que son geniales incluso los más terciarios. En el turno de preguntas, cuestionado por la relación sobre Rhaegar y Lyanna, comentó que había parte de George, pero que él también tenía inventar por su lado.

Para concluir, nuestra amiga Inés le preguntó por la relación entre la obra de Shakespeare y Canción de hielo y fuego, especialmente por las tragedias que han sido menos exploradas, y si Martin había hecho mención a alguna específica. George le habló de El Rey Lear, Hamley y Romeo y Julieta, pero también de las influencias del teatro de esa época.

Mañana os publicaremos una reseña y el jueves haremos un directo con nuestras impresiones. Y el sábado tendremos el honor de ser invitados a una Opening night para el que ya contamos las horas. Lo que vimos ayer es, sencillamente, la mejor ficción en directo que hemos vivido y la mejor adaptación jamás hecha de la obra de George R.R. Martin. Ojalá nuestros lectores podáis disfrutarla algún día.