Visenya Targaryen, por Berkan Orzan

Despedimos hoy 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, nuestro Especial Mujeres 2020 que hemos realizado esta semana tras del éxito del Especial Mujeres que hicimos en 2018

El último ensayo de este especial es obra de Berta, es decir, Valaena Velaryon, referencia imprescindible de la comunidad de Canción de hielo y fuego en castellano, responsable de de unos extraordinarios hilos de relecturas de la saga en Twitter y que ya habéis podido leer antes en Los Siete Reinos. En este texto Berta analiza de manera sensacional el poder femenino presente en Fuego y Sangre.

Poder femenino en Fuego y Sangre, por Berta (Valaena Velaryon)

Alysanne Targaryen, por Emile Denis

Si Tolkien es el padre de la literatura fantástica, Martin es el hijo rebelde que no se conforma y que se dedica a cuestionar todo lo que le han enseñado. Canción de Hielo y Fuego rompe con muchos de los tópicos de la fantasía tradicional y quizás el más relevante sea el hecho de que sus personajes no son del todo blancos o negros, sino que se sitúan en un espectro casi infinito de grises. Y en él se incluyen, evidentemente, las mujeres.

Martin no se conforma con los personajes femeninos arquetípicos de la fantasía y con las generalizaciones que se suelen hacer en torno a ellos, sino que nos presenta tantos tipos de mujer como mujeres hay. Ninguna se parece a otra porque son personas diferentes, con ideas e inquietudes diversas y con distintas formas de percibir y de enfrentarse a la sociedad sexista y patriarcal en la que viven.

En palabras del propio autor:

Las mujeres de allí [Poniente] tienen que encontrar su rol y crearse una personalidad, y así mujeres con diferentes talentos podrán encontrar maneras de funcionar en esta sociedad de acuerdo con quiénes son.

Catelyn, por Mark Evans

Ya en la primera novela se nos introdujeron varias mujeres que rompieron con lo que cabía esperar en una novela de fantasía en el momento en el que fue publicada. Por ejemplo, Catelyn Tully no era la madre del héroe apartada de la historia, sino que se convertía en un punto de vista que analizaba políticamente la Guerra de los Cinco Reyes, que no temía en dar su opinión, que era respetada y que aportaba una visión feminizada en un contexto belicista.

Si ya por entonces la escritura de George RR Martin daba un trato bastante igualitario (aunque cayó en algunos errores, claro, como el uso en ciertas ocasiones del dolor de las mujeres para desarrollar a los personajes masculinos, véase Tysha) se puede observar la evolución del autor a través de las novelas en su forma de enriquecer la diversidad femenina y de otorgarle un lugar relevante en la saga. Y probablemente el máximo exponente de esta evolución se puede leer en Fuego y Sangre.

Fuego y Sangre es un canto a los personajes femeninos y a su diversidad. La historia gira casi completamente en torno a ellas y sus acciones hacen variar el destino de Poniente. Cabe plasmar aquí el tratamiento de algunas de estas mujeres y mostrar un pequeño atisbo de su grandeza en esta novela.

Rhaenys y Visenya

Ambas hermanas fueron verdaderas reinas de Poniente, no solo consortes, y sin ellas no tiene sentido explicar el éxito de la Conquista. Rhaenys y Visenya se complementaron la una a la otra para poner en marcha un reinado que marcaría el inicio de la larga dinastía de su Casa: mientras el carisma de Rhaenys se ganaba el corazón del pueblo, Visenya se encargó de construir la fortaleza, establecer cuerpos de protección como la Guardia Real y, en general, desarrollar Desembarco del Rey.

Así, Martin nos presenta a dos mujeres casi prototípicamente contrarias, pero no cae en el tópico de enfrentarlas ni de encasillarlas: Rhaenys podía ser bondadosa y apasionada, pero también feroz con sus enemigos, y Visenya, que generalmente era más fría, pragmática e incluso despiadada, era capaz de desatar guerras por aquellos a los que amaba. Ambas son personajes complejos y no un mero complemento en la historia de su hermano.

Rhaena Targaryen

Rhaena Targaryen y Elissa Farman, por Polar_Biscuit

Rhaena es un personaje fundamentalmente trágico y que solía pasar desapercibido en anteriores versiones de la historia Targaryen. Martin cambió esto en Fuego y Sangre, convirtiéndola en la primera mujer de la novela que se gana el aplauso de las lectoras por su carácter indómito, además de por ser la primera mujer de la historia Targaryen en mostrarse abiertamente como lesbiana (o quizás bisexual, si entendemos que sentía más que un afecto fraternal por su hermano-marido).

Aunque forzada a contraer matrimonio en varias ocasiones y tras vivir tortuosos eventos, Rhaena mantuvo siempre una respuesta firme, motivo por el cual muchos la consideraron una candidata mejor que sus hermanos varones a la corona (aunque ella rechazó estos derechos) y lo que hizo que se ganase el sobrenombre de Reina del Oeste. Este personaje está profundamente ligado también a Elissa Farman, la que personalmente considero uno de los mejores personajes del libro y que se merecería ella sola un ensayo entero.

Sin entrar en detalles (no vengo aquí a destripar un libro que os recomiendo encarecidamente), Elissa se convierte en cierto sentido en una de las personas más relevantes del mundo conocido. Rhaena y Elissa enriquecen la diversidad femenina de la saga y se han convertido ya en figuras referentes con las que muchas lectoras se han podido sentir un poco más representadas.

Alysanne Targaryen

queen_alysanne_and_silverwing_by_hksherra

Alysanne Targaryen es la representación de todas las mujeres que han sido marginadas a lo largo de la Historia por haber tenido una figura masculina cerca que se ha llevado el mérito que les correspondía a ellas. Martin incide en su rol como poder en la sombra, pues fue ella quien ideó varias de las políticas que mejoraron la calidad de vida de desembarqueños y ponientis en general.

Es, además, una figura proto-feminista: escuchó a las mujeres de su época, tanto de alta cuna como del pueblo llano, e intentó adoptar medidas para que se respetasen sus derechos. Además, cuestionó la decisión de su marido de ignorar los derechos sucesorios de su nieta en favor de su segundo hijo, siendo éste el principal motivo por el que su matrimonio se vio afectado.

Todas estos motivos, así como su carácter afable y bondadoso, hacen de Alysanne el personaje favorito de muchas e incita reflexionar sobre cómo la sociedad sexista en la que vivió limitó su excelente capacidad para gobernar.

Rhaenyra Targaryen

Rhaenyra y Alicient, por Doug Wheatley
Rhaenyra y Alicient, por Doug Wheatley

La Reina Rhaenyra es la expresión de la furia femenina contenida durante los años y años en los que los derechos que pertenecían a las mujeres de su familia fueron entregados a sus tíos o hermanos. Martin elabora durante toda la novela esa trama de problemas sucesorios que culminan en la Danza de los Dragones, y Rhaenyra es la protagonista indiscutible de ese conflicto.

Rhaenyra es ansia de poder, es ira, es enfado y es determinación, y todos son sentimientos comprensibles ante un sistema que pretende pisar sus derechos, como a muchas otras antes. Rhaenyra actúa bien y mal, porque es humana, porque tiene defectos y porque las circunstancias la fuerzan.

Su bando no puede defenderse como un bando bueno, porque se cometen atrocidades en su nombre, pero aún así es el bando que la mayoría de nosotros (y sobre todo nosotras) apoyamos. Porque nosotras también sentimos esa furia, porque tras varias ocasiones leyendo sobre la vulneración de los derechos femeninos necesitamos que alguien grite que ya basta, que de una vez por todas una mujer se plante y exija para sí el poder que se le niega.

Rhaenyra, aunque por supuesto con las diferencias evidentes entre su sociedad y la nuestra, es la representación del enfado que todas sentimos antes o después ante una sociedad que reserva ciertos privilegios a una sola mitad de la población. Un enfado que nos empuja, por cierto, a unirnos y a levantarnos cada día y, sobre todo, cada 8 de marzo.

the_targaryen_women_by_tlkfanking-d60c3k9

Estos son solo cinco de los muchos ejemplos de las mujeres de Fuego y Sangre, que se corona, por lo menos a mi parecer, como el libro en el que George RR Martin abraza de forma más abierta una escritura en igualdad y donde dota de múltiples dimensiones a todas las mujeres sobre las que escribe, demostrando cómo ellas cambian la Historia y no son simples adornos en el contexto (como demasiadas obras en la tradición literaria hicieron ver).

Así, aunque no calificaría el mundo de Martin como feminista -porque no sería correcto decir que un régimen absolutista, gobernado por mujeres o no, pueda serlo-, sí es empoderante y con una forma muy orgánica de representación femenina, lo que habla muy a favor del autor y de su forma de construir su mundo.

Esperemos que esta evolución siga plasmándose en futuras novelas y que los personajes femeninos a los que ya adoramos (y todas las que se nos presenten nuevas) sigan siendo tan inspiradoras como hasta ahora. Y, también, que este sea un ejemplo más de una literatura cada vez más inclusiva y no una excepción a la norma.