Ahora que hemos sabido que George R.R. Martin desvelará este año un nuevo relato sobre la historia de Poniente, os traemos este ensayo sobre cómo llegó a ampliar el mundo de Canción de Hielo y Fuego con estas narraciones sobre su pasado.

Caballeros Errantes y Dragones Danzantes

Por msunyata en Tower of the Hand  

el caballero errante dunk y egg

 Canción de Hielo y Fuego es una aparentemente interminable saga con cientos de personajes en miles de páginas que se conectan (o no) a través de un intrincado número de tramas, subtramas y casi tramas. Ha escalado de tres novelas a siete, de 2000 páginas propuestas a 5000…y subiendo. Llevamos 20 años para ver el 71% de la historia, y para el ver el 29% faltante por lo menos nos quedan 3. Entonces, ¿qué demonios poseyó a George R.R. Martin para expandir la saga de Canción de Hielo y Fuego con una saga inacabable de relatos y precuelas?

En algún momento a finales de 1997 o inicios de 1998, mientras Martin estaba terminando Choque de Reyes, recibió una llamada del autor y editor Robert Silverberg para participar en una bastante extensa antología llamada Legends. “Las grandes antologías de fantasía se han hecho antes, por supuesto” – Martin tiene su propia colección de historias cortas, Dreamsongs (recopiladas por Gigamesh en sus autobiografías literarias) – “pero Silverberg había hecho una colección de estrellas para sus contribuciones a Legends, incluyendo Stephen King, Terry Pratchett, Ursula K. Le Guin y otros de los más importantes autores líderes en fantasía. Estaba claro que este libro iba a ser muy potente y yo tenía que ser parte de él”.

Para ser parte de él, claro, cada autor debía escribir un relato sobre su preexistente mundo de fantasía – algo que, en el caso de George, por supuesto significaba Poniente. La aproximación más evidente hubiera sido una secuela de su saga principal, pero Martin no quería desvelar ya su gran final (y, en cualquier caso, no estaba seguro de cómo serían algunos detalles menores). Y la idea de hacer un historia extra paralela a sus novelas también estaba descartada, dado no solo la complejidad de su narrativa, sino también de su naturaleza cambiante y expansiva. Esto significaba que una precuela era la única opción viable: una conclusión que, como el mismo Martin apunta, otros autores de Legends también tomaron.

Libro_Blanco_Duncan_HBO

Pero eso dejaba un campo abierto en cuanto los términos del asunto en cuestión. Como su trama, la historia del pasado de Poniente es una mezcolanza superdensa: el pasado reciente de los reyes Targaryen y sus guerras civiles tiene sus buenos 300 años, mientras que los primeros días de la pre-historia, que datan de la llegada de los Primeros Hombres y sus siglos de luchas con los hijos del bosque, empiezan unos 12.000 años antes. Presumiblemente, dada su extensión – y la habilidad de George de sacar algo interesante de aparentemente cualquier cosa – cualquiera de esos episodios históricos podría tener material suficiente para hacer un libro entero, ni hablemos de un relato.

La respuesta vino algo del proceso de contar la historia de Poniente, de un fragmento que Martin casualmente había insertado al inicio de Choque de Reyes, un detalle que parecía por igual tanto verosímil como algo exagerado. El Lord Comandante Mormont, tras descubrir que Jon Nieve ya sabía acerca del ascenso de su hermano Robb a la regencia, difundió el casi increíble relato de cómo el Maestre Aemon por poco se sienta en el Trono de Hierro, empezando todo con un desastre ocurrido en un torneo que involucró a su tío, Baelor Rompelanzas, y terminaría con un gran concilio nombrándole rey. La historia dentro de la historia estaba tan cargada de potencial, tan preparada para el drama, que demostró ser demasiado buena para obviarla.

El Caballero Errante había nacido. Y con ello, toda la saga: la historia de cómo el joven Aegon finalmente llegaría a ser rey, y cómo el nuevo protagonista Dunk le acompañaría a través del continente y su vida: parecía demasiado buena como para no ser más explorada. (Y Martin, después de todo, siempre ha sido un hombre incapaz de resistir a sus urgencias creativas, particularmente las que le hacen ser “jardinero” de sus historias en lugar de “arquitecto” de las mismas). No tenía idea de cuántos relatos esta subsaga tendría – a día de hoy, en diversas entrevistas sobre el tema, cita un número que fluctúa entre 7 y 15 – pero sabía que podría publicar una parte entre cada lanzamiento de un libro de la saga principal.

original un caballero de los siete reinos

Y mientras comenzaba a grandes rasgos de trazar el mapa para ver dónde irían los Cuentos de Dunk y Egg, George también empezó a unir las dos narrativas, empezando con un poco de presagio del ascenso a Lord Comandante de la Guardia Real de Ser Duncan el Alto en Tormenta de Espadas. Mantuvo su palabra, escribiendo La Espada Leal y El Caballero Misterioso tras Tormenta de Espadas y Festín de Cuervos respectivamente, pero los buenos tiempos acabaron –temporalmente, esperemos – cuando HBO lanzó su adaptación de su saga incompleta a todo el mundo.

El debut de Juego de Tronos desplegó un nuevo nivel de presión en el escritor que mantenía su saga de Canción de Hielo (comparativamente) parada mientras, irónicamente, simultáneamente aumentaba su carga de trabajo alejada de su carrera como escritor: cada nueva temporada le traía nuevas tareas que le quitaban tiempo, desde escribir guiones o dar otra salva de entrevistas. Combinado con la supervisión de su universo compartido de las Wild Cards y editar su propia antología literaria, junto a su contribuciones a El Mundo de Hielo y Fuego y haciendo las obligatorias visitas a convenciones, Martin tenía muy pocas horas libres como para dedicarlas al cuarto cuento de Dunk y Egg.

Lo cual, por supuesto, supuso un problema: su propia antología de Dangerous Women tenía un espacio reservado específicamente para el viaje de Aegon y Duncan a Invernalia y; presumiblemente, en un mundo post Juego de Tronos, iba a ser el mayor factor para su venta. Su ausencia podía ser potencialmente devastadora.¿Qué solución se le ocurrió a Martin? Pues, con la misma esencia de simplicidad y elegancia, aportar otra historia, pero no de Dunk y Egg.

la danza de los dragones guerra

Cuando se le pidió que contribuyera a escribir 50.000 palabras para El Mundo de Hielo y Fuego, libro del cual es coautor con Elio García y Linda Antonsson, George se marcó un George y entregó en torno a 250.000 palabras. Gran parte de ellas, por supuesto, tenían que ser cortadas y nunca verían la luz del sol – hasta que Martin anunció que un GRRMarillion, “Fuego y Sangre”, que sería un repositorio de toda la historia de Poniente sin publicar, estaba en proceso – pero rescató un particular fragmento de su destino de hibernación criogénica y lo introdujo en el agujero libre de Dangerous Women (je).

Denominado por completo La Princesa y la Reina o; Los Negros y los Verdes, y contando la historia de la guerra civil Targaryen unos 170 años antes de Juego de Tronos (es decir, unos 80 años antes de El caballero errante, para los que echéis cuentas), la respuesta de George parecía resolver todo los problemas de un plumazo. Reemplazaba a Dunk y Egg, continuaba el avance hacia una nueva antología, expandía la historia de Poniente y calmaba el apetito a su hambriento público – el cual incluye ahora, de manera graciosa, a los ejecutivos de la HBO – que quiere que termine Vientos de Invierno.

El único problema es, por supuesto, la tendencia probada de Martin a no solo ser incapaz de cerrar una puerta creativa una vez que ha sido abierta sino, de hecho, de abrir las compuertas todo lo humanamente posible. Espero que este corto relato sobre la Danza de los Dragones no se convierta en una parte de 10 (o 12, o 25) partes de una saga, que cuenten diversos incidentes notorios de la historia de Poniente. La constante y casi ensordecedora pregunta de “¿Cuándo terminará Canción de Hielo y Fuego” será inexorablemente suplantada por “¿Cuándo se escribirán más Cuentos de Dunk y Egg?”, algo no tan insignificante, ya que los cuentos pueden ser nuestra única oportunidad de descubrir qué sucedió en Refugio Estival.