
Cerramos esta serie de ensayos obra de Jim McGeehin y publicados en Tower of the Hand sobre los peores hombres de Poniente y Essos. Ya hablamos de Walder Frey y Craster, de Roose y Ramsay Bolton y nos despedimos explicando a Kraznys y los Sabios Amos de la Bahía de los esclavos.
Los esclavistas: Kraznys y los Sabios Amos de la Bahía de los Esclavos

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
La Declaración Universal de Derechos Humanos, Artículo 4
En el pensamiento occidental moderno pocas cosas son consideradas como más ignominiosas que la esclavitud. La noción de que una persona pueda ser una propiedad, comprada y vendida como un bien, va en dirección contraria a la filosofía moderna de intrínsecos derechos y dignidades humanas. Hasta esa extensión, los esclavistas de la Bahía de los Esclavos son un ejemplo singular de los peores hombres que el mundo de Canción de hielo y fuego nos puede ofrecer. Son las mentes maestres de un proceso organizado y sistemático que toma a personas y les convierte en esclavos. Muchos son marcados y otros son mutilados de manera que les cambia la vida, pero la escala bruta de su empresa asegura que pocos destruyen tantas vidas como ellos.
La evidencia de la esclavitud es amplia en la historia, y es claro por las evidencias arqueológicas que la esclavitud era habitual entre las antiguas civilizaciones del mundo. Comúnmente, las gentes conquistadas eran esclavizadas por sus conquistadores como botines de guerra. Con frecuencia desarraigados de su tierra natal, serían forzados a un trabajo sin remuneración y roles de entretenimiento. La evidencia de la esclavitud de extranjeros se encuentra en casi cada país, desde la esclavitud europea de africanos a las largas castas de esclavos del imperio jemer.
Como podría esperarse, grandes poblaciones siendo controladas y propiedad de un número pequeño de ricos conquistadores extranjeros provocaría algún resentimiento entre los oprimidos. Las revueltas de esclavos sucedían, pero eran con frecuencia brutalmente suprimidas, ya que los esclavos no tenían habitualmente acceso al equipamiento, entrenamiento y recursos disponibles para los gobernantes de los que intentaban huir. La rebelión de Espartaco, por ejemplo, terminó con los líderes esclavos crucificados en los caminos a Roma.

Esto no quiere decir que todas las revueltas de esclavos fueran un fracaso. Algunas terminaron en dramáticas victorias para los oprimidos. La de los mamelucos es seguramente la más famosa, con los muy capacitados esclavos soldados mamelucos rebelándose y derrotando a los ayubís de Egipto, más tarde gobernando las tierras como su propia dinastía. Los mamelucos, sin embarco, tenían muchos privilegios y disfrutaban de ciertas características que les hacía parecer una casta militar en lugar de tradiciones esclavos como los Inmaculados en el curso de las novelas.
En la Edad Media, bajo la cual se modela Canción de hielo y fuego, la esclavitud era común en muchas regiones del mundo, y la servidumbre en otras. Oriente Medio y el imperio bizantino practicaban esclavitud a gran escala, mientras la Europa occidental más habitualmente practicaba servidumbre que encajaba mejor con su economía agrícola.
En la saga que conocemos, la mayor parte de Essos dispone de un gran mercado de esclavos, mientras que Braavos mantiene una fuerte prohibición ideológica de la esclavitud. Poniente también mantienen la esclavitud como algo profundamente detestado por los variados grupos étnicos que forman el continente. Incluso los siervos de los hijos del hierro tienen algunas distinciones claves, como que un siervo no puede ser comprado o vendido a otro, y que una esposa de sal solo está obligada a ofrecer servicios sexuales a un hombre (la distinción entre siervos y esposas de sal es otra discusión).

En El aspirante de hierro, en Danza de Dragones:
Estaba bien capturar a un hombre como siervo o a una mujer como esposa de sal, pero los seres humanos no eran cabras ni gallinas que se pudieran cambiar por oro.
Sería fácil decir que los esclavistas de la Bahía de los esclavos, con su sistemática esclavitud y sus mutilaciones son únicas del mundo de George R.R. Martin. En fantasía, después de todo, las cosas tanto grandes como malvadas son típicamente exageradas en el género, y la lógica nos dice que es una novela de fantasía, y no ficción histórica, pero no es verdad del todo.
La castración como método de esclavitud ha existido casi desde que las civilizaciones existen, con esclavos eunucos ocupando roles de cantantes (castraciones prepúberes significaban que la voz no se haría grave, haciendo que los adultos tuvieran rango de falsetto), guardas para harenes y otras mujeres y delegados políticos por su incapacidad para crear una línea hereditaria. Las evidencias de esto existen desde la antigua Sumeria, una de las primeras civilizaciones que han existido en la faz de la Tierra. La castración sistemática no es una concepción única en la mente de Martin, y de acuerdo a su estilo de escritura, está plagiando de la realidad histórica con giros menos fantásticos que los que un lector creería…o querría.
Es un una pena para el mundo de Martin desechar la curiosa economía de las tres ciudades de la Bahía de los Esclavos y tacharlas como simple exportadores de esclavos. Las tres ciudades de Astapor, Yunkai y Meereen ocupan un lugar bastante único en la economía del mundo. Las tres ciudades, a diferencia de otras, entrenan esclavos no para labor manual sin cualificación, sino para posiciones de alta capacidad que requieren una gran inversión de tiempo y entretenimiento. De hecho, la Bahía de los Esclavos típicamente compra esclavos capturados en incursiones, les entrena y les vuelve a vender como Inmaculados, esclavos de cama u otras tareas que requieren trabajo no remunerado. En términos económicos, la Bahía de los Esclavos no es simplemente un mercado central de esclavos, sino un exportador de productos terminados: los altamente entrenados esclavos por obra de los Amos.

Los Inmaculados son el principal ejemplo de esto. Estos soldados esclavos son una de las más disciplinadas fuerzas de lucha del planeta. Mientras que las levas en Poniente son pobremente entrenados y equipados miembros del pueblo llano, los Inmaculados son altamente efectivos, entrenados en una gran variedad de tácticas de infantería y equipados con lanza, escudo y espada. Mientras que los mercenarios luchan por oro y abandonan causas a voluntad, los Inmaculados están entrenados para tener una disciplina de hierro y perfecta lealtad a quien quiera que los compre bajo su comando. Su entrenamiento es intensivo, cercano a una década con dos tercios de ratio de mortalidad.
Unido a la tradición de las Ciudades Libres de contratar mercenarios para luchar en guerras por ellos, un rasgo de Cartago durante su época como imperio, la lealtad de los Inmaculados y su habilidad demostraba ser un gran activo contra cualquier enemigo que una Ciudad Libre pudiera enfrentar, especialmente tras la tremenda victoria de los Inmaculados contra los dothrakis a las afueras de Qohor. Sin embargo, los Inmaculados no son los únicos esclavos de alta cualificación en la Bahía de los Esclavos. Los esclavos de placer yunkios han sido también exhaustivamente entrenados en el arte de hacer el amor, aprendiendo “las siete vistas y dieciséis asientos del placer”.
Eso es un estricto contraste con el uso común de los esclavos en nuestra historia, para el difícil pero no cualificado trabajo manual, entretenimiento y servicios, o tareas con altos ratios de mortalidad. Dar a un esclavo el equipamiento y entrenamiento para derrocar a su captor parece similar a dar una pistola a un prisionero, pero la sistemática destrucción psicológica de los Inmaculados era total, y probablemente una de las razones por lo cual el entrenamiento empezaba a tan tierna edad y era continuada durante un período de tiempo tan largo.

La región de la Bahía de los Esclavos no ha sido siempre conocida por sus esclavos. En lo que sería equivalente a la Edad de Bronce del planeta, Meereen tenía muchos suministradores de cobre con las cuales haría armas y armaduras, convirtiéndole en un compañero de comercio vital para cualquier nación orientada hacia la conquista de gentes. Sin embargo, mucho antes de la historia de las novelas, la fortuna de Meereen había empezado a reducirse. Después de todo, los ándalos estuvieron usando armas de hierro miles de años antes en los libros, y el acero era prominente al final de la era del Feudo Franco de Valyria.
Además, como Hizdahr menciona en Danza de Dragones, la tierra alguna vez tuvo cedros que le proveía de una prometedora industria maderera, pero eso había sido reducido a nada por el fuego de los dragones en las guerras de Ghis contra Valyria. Las ciudades de la Bahía de los Esclavos necesitaban traer un nuevo plan económico, pues los recursos naturales de su tierra estaban reduciéndose rápidamente. El cobre aún era muy abundante en las colinas que rodeaban Meereen, pero este recurso no podía soportar la economía de una gran ciudad por sí misma.
Las ciudades de la Bahía de los esclavos tendrían o que relocalizarse por completo o encontrar una nueva industria para revitalizar su economía, o de lo contrario su ciudad caería en el olvido de la historia. Su solución fue transitar su economía que estaba antes basada en la recolección de recursos, similar a lo que muchas ciudades hacen cuando sus recursos naturales o la demanda de ellos se reduce. Desde los estándares económicos, eligieron convertirse en productores de productos terminados, buscando satisfacer al consumidor con sus altamente entrenados esclavos.
Los productos terminados son aquellos que han terminado su proceso de manufactura y están listos para ser consumidos o vendidos al usuario final. En el caso de la Bahía de los Esclavos, sus proceso sistemático de entrenamiento de esclavos era su proceso de manufactura, tomando los “brutos” esclavos sin entrenar y produciendo esclavos altamente entrenados para ser vendidos al comprador que lo deseara. Como modelo económico, este plan es un muy dependiente de la materia bruta, pues en lugar de pasar por el proceso de reunir los materiales brutos como la economía basada en la recolección hacía, la economía de productos terminados debe comprarlos. A tal efecto, la Bahía de los Esclavos dependía de los dothrakis y los piratas que surcaban los océanos y regularmente capturaban gente en sus conquistas para venderlos.

Astapor se mencionaba como que se había establecido como nexo de mercado de esclavos por los valyrios, pero se desconoce desde hace cuanto se entrena a los Inmaculados. Éstos se ganaron su nombre durante el Siglo de Sangre, aunque con las tácticas draconianas de los valyrios formando la principal estrategia militar durante la Edad de Valyria, es muy difícil determinar por cuánto tiempo el entrenamiento de Astapor de los Inmaculados llevaba existiendo.
Hizdahr menciona que el cobre quedó al margen cuando el hierro se convirtió en el principal metal de la guerra, y la edad de hierro estaba avanzada cuando la invasión ándala tuvo lugar dos mil años antes del presente. Dado el uso valyrio de las legiones, podrían haber usado a los Inmaculados para reforzar su presencia terrestre. Sin embargo, es también posible que los únicos hombres libres de Valyria pudieran ser legionarios de su ejército como en la Antigua Roma. De manera frustrante, solo podemos hacer suposiciones.
El mercado de esclavos era boyante en esa época, sin embargo. Dado los hábitos de los dothrakis y las ambiciones imperalistas de los valyrios, los esclavistas de la Bahía de los Esclavos no asumieron mal al pensar que los esclavos serían siempre numerosos, botines de conquistas valyrias o dothrakis. Los humanos, después de todo, no eran cobre: podrían ser reemplazados. La noción de una gente aprovechándose de otros parece una correcta asunción por parte de los padres de las ciudades de la Bahía de los Esclavos. Incluso si lo impensable ocurría, y los dothrakis y los valyrios eran ambos eliminados en algún tipo de calamidad, habría siempre incursores que tomaran cautivos para vender, y habría siempre, en las mentes económicas de la Bahía de los Esclavos, un constante flujo de esclavos que comprar, refinar y vender de vuelta a la miríada de compradores en Essos.

Mientras que Braavos y Poniente están ideológicamente muy en contra de la esclavitud, había mercados cercanos que dependían de los esclavos. En las épocas pretéritas, el Feudo Franco de Valyria, el poder dominante durante miles de años, se apoyaba fuertemente en esclavos para casi todos los aspectos de la industria, especialmente las brutales minas volcánicas. En los tiempos modernos de los libros, hay aún muchos compradores. El más cercano, Volantis, se estima que tiene cinco esclavos por cada ciudadano libre.
Los burdeles de las Ciudades Libres (excepto Braavos) desean a los esclavos de cama de Yunkai para satisfacer las demandas sexuales de sus clientes y su propia demanda de dinero. Los padres de las ciudades y otros ricos ciudadanos de Essos necesitan Inmaculados para suplementar sus propios ejércitos de mercenarios. Finalmente, el rico comercio de las Ciudades Libres dependía con frecuencia del trabajo de esclavos, y esos bienes con frecuencia llegaban a todos los rincones del mundo por sí mismo, haciendo a los esclavistas una parte clave de la economía global del planeta.
Fue probablemente la inversión que los esclavistas hizo en sus esclavos y su rol económico en el comercio global lo que formaba parte de la estrategia defensiva de Astapor y por qué Kraznys mo Nazlok estaba tan impactado al encontrar a alguien que atacaría Astapor tras comerciar con ellos. Mientras que todos los esclavos recibían un entrenamiento para sus tareas, ninguna otra ciudad pensaría siquiera en invertir diez años en niños demasiado jóvenes como para ser considerados esclavos productivos.

Desde la perspectivas de los Sabios Amos, el producto que producían era uno de calidad excelsa, con un sistema establecido y un historial como testamento de la efectividad de su método. Los sistema en su sitio ofrecían un producto que no podía ser producido en ningún otro lugar. Todos los poderes regionales cercanos dependían económicamente mucho de Astapor, aquellos opuestos a la esclavitud estaban lejos y raramente hacían negocios con la Bahía de los Esclavos, especialmente en lo referido a comprar esclavos. Que alguien comprara esclavos y luego les atacara no cabía en su mente, pues nadie podría tener una visión tan a corto plazo para beneficiarse de la esclavitud y después destruir uno de sus mercados centrales.
Los soldados esclavos han existido en nuestra propia historia, comúnmente en el Oriente Medio y África, donde ocupaban un lugar con frecuencia no compartido por otros esclavos distintos. El califato islámico, el imperio otomano y los imperios de Malí se apoyaban todos en esclavos soldados, que con frecuencia tenían posiciones de prestigio custodiando a la realeza y otros nobles de alto nivel. En una divertida anécdota histórica, al-Mu’tasim, hijo del famoso Harun al-Rashid, mostró tanto favor a sus esclavos soldados ghulam (hombres de descendencia turca) que se enfrentó a una revuelta popular por parte de su propia gente árabe y fue forzado a relocalizar su capital.
Estos ghulam se convertirían más tarde en hacedores de reyes como la Guardia Pretoriana romana. Varios siglos más tardes, los jenízaros del imperio otomano usaron su influencia política para convertirse en una pseudo casa noble con derechos de herencia, transformándose gradualmente de soldados a un grupo económico y político, que terminaría en el Incidente Prometedor, cuando los jenízaros que quedaban fueron decapitados en Tesalónica y el cuerpo fue oficialmente desbandado.

La destrucción psicológica de los Inmaculados desde su temporada edad parece por tanto una salvaguarda contra este tipo de evolución. Los soldados esclavos estaban habitualmente entrenados para ser leales al monarca, pero esto tomaba forma con frecuencia en prohibirles el matrimonio y las líneas familiares para que no hubiera lealtades en conflicto. Castrando a los Inmaculados, los Sabios Amos aseguraban que los Inmaculados no pudieran tener hijos con los que competir en lealtad o adquirir propiedades para pasarlas a la línea sucesoria.
Rompiéndoles psicológicamente para que no tuvieran autoestima y fuera capaz de resistir incontables torturas e indignidades estoicamente, los Sabios Amos sistemáticamente mataban cualquier noción de ambición entre sus soldados esclavos, haciendo que se dedicaran enteramente a su unidad y sus tareas asignadas. Así buscaban evitar el destino del emperador romano Galba (derrocado por los pretorianos) o el emperador otomano Selim III (derrocado por los jenízaros y asesinado poco después).
Mientras que la afición de los esclavistas por la crueldad parece sin fin hasta el punto del absurdo para el punto de vista de un lector moderno, sus acciones no surgen de los salvajes inventos de la mente de Martin. Trayendo estas atrocidades y convirtiéndolas en una parte central de arco de la historia de un personaje protagonista en las novelas, nos hace pensar en lo que la raza humana ha hecho en su historia durante milenios como especie dominante en el planeta, y nos da una experiencia más rica a los lectores a causa de ello.














