
Ayer se emitía el último capítulo de la primera temporada esa maravillosa serie que es El caballero de los Siete Reinos. Y para celebrarlo HBO España organizó un evento épico en el parque temático medieval Puy du Fou España, en Toledo, al que tuvimos el honor de ser invitados. Vamos a contaros nuestra maravillosa experiencia.

Un autobús nos recogía en la puerta del Museo del Prado de Madrid para llevarnos en autobús a Puy du Fou España, cerca de Toledo. Y nada más pisar el camino que nos conduciría al parque empezamos a emocionarnos con la música del tema de Juego de Tronos y blasones de diversas casas de Poniente: Baratheon, Fossoway, Tully, Lannister, Ashford y Targaryen.

Nos recibía un cartel con el lema de El caballero de los Siete Reinos, «Spring is coming» y entrábamos para reunirnos ante una muchedumbre que aguardaba la primera sorpresa. Un montón de caballos luciendo el blasón Targaryen lideraban una comitiva y nos abrían las puertas del parque.

Tras ello, pasamos a la zona inicial del Puy du Fou, que simulaba ser una ciudad medieval: perfectamente podía ser Vadoceniza.

Un herrero forjaba espadas reales delante de nuestros ojos, los caballos Targaryen reposaban en las caballerizas…

Y poco después accedíamos al increíble auditorio donde íbamos a ver el último episodio de la temporada…

Pero antes, habría sorpresas, como la llegada de un carro que nos abría las puertas a una escena en Vado Ceniza…

…donde veíamos un duelo que se saldaba con un nombramiento de caballero…
…y después una increíble justa, con caballos reales.
Después de eso pudimos disfrutar del notable episodio final de la serie, que ya hemos analizado.
No se terminaban ahí las sorpresas: en el paso por el photocall nos encontramos con Lyanna y Rhaegar, ¿quizás era una ensoñación de Daeron o la magia de Cuervo de Sangre?

Solo nos quedaba reponer fuerzas con las deliciosas viandas y volver a nuestras casas. Fue una experiencia memorable y queremos desde aquí dar las gracias a HBO España y a Puy du Fou España por su atención y amabilidad. Nunca hemos vivido una premiere más épica.














