Daemon Targaryen ofrece su corona, por Chase Stone

Comenzamos hoy una serie de ensayos que vamos a explorar con frecuencia en el futuro. Son obra de Steven Attewell y publicados en Tower of the Hand y en ellos se explora la figura de la monarquía en Poniente. Empezamos por el primero de los análisis, que dividiremos en dos partes y ha sido traducido por nuestro amigo Javier Gómez.

Coronas huecas y tronos mortíferos – Ensayo sobre la monarquía de Poniente (1ª parte)

Primera versión del Trono de Hierro, por Marc Simonetti

Introducción

Dada la ferocidad de la lucha por el Trono de Hierro, es interesante ver que pocos de los contendientes piensan en realidad en el objeto y posición por el que luchan. ¿Qué es el reino de Poniente cuando le quitas las capas de ceremonia y llegas a la política del poder? ¿Cuáles son sus poderes y sus limitaciones? ¿Cómo se creó y cómo cambió a lo largo de los años? ¿Cómo han pensado en la monarquía como concepto las varias personas que han ocupado o buscado ocupar el Trono? 

Todas estas preguntas y más serán respondidas en “Coronas huecas y tronos mortíferos”. En la primera parte, examinaremos la constitución de Poniente e intentaremos determinar de qué tipo de monarquía nos estamos ocupando.

En el futuro exploraremos cómo la monarquía fue creada por Aegon el Conquistador y cómo se desarrolló antes de Aegon III, el nacimiento de la política de consejos como respuesta a la crisis de la monarquía en el segundo siglo, compararemos la teoría política de la monarquía contrastando los puntos de vista de Stannis y Renly y después a Joffrey “Baratheon” y a “Aegon VI” como ejemplos de monarcas a los que se preparó con todo cuidado para subir al trono como parte de un proyecto político a largo plazo.

La constitución de Poniente

Stannis y Renly, por Joshua Cairós

Al hablar de la constitución de Poniente, no estoy usando el término en el sentido moderno de un documento escrito que señale las instituciones del gobierno, sus poderes y responsabilidades y los derechos de los ciudadanos, sino en el sentido en el que Aristóteles usó la palabra por primera vez: el principio organizador que va por debajo de las estructuras de gobierno, el “modo de vida” que una ciudad-estado aspira a conseguir y a salvaguardar.

En su Política, el gran categorizador Aristóteles estableció tres formas de constitución: monarquías, aristocracias y gobiernos populares (cada una de las cuales podía caer en su propia forma de corrupción, es decir, tiranía, oligarquía y democracia). Para ayudar, también dividió las monarquías en tres categorías: 

Las monarquías absolutas son monarquías en las que el monarca ejerce poder total sobre el gobierno y el pueblo, y, de forma crítica, está por encima de la ley y no se ve forzado por ella. En realidad, esta es una forma bastante rara de monarquía y hay que hacer varias cosas para reunir el poder necesario para imponer la monarquía absoluta en un reino, especialmente sobre señores poderosos acostumbrados a cierta autonomía. Luis XIV de Francia, el llamado Rey Sol, es un buen ejemplo de monarca absoluto para quien L´État c´est moi (el Estado soy yo). 


Las monarquías electivas son monarquías en las que el rey no es elegido en virtud de la herencia de sangre, sino por aclamación de alguien que se supone que representa a la sociedad. Normalmente, esta figura era un gran general o un hombre rico, considerado la mejor persona para el trabajo y elegido de forma vitalicia.

Los antiguos reyes de Roma, al igual que los emperadores que reemplazaron a la República, técnicamente eran elegidos por las asambleas de Roma y más tarde por el Senado, a pesar de la tendencia de que se formaran dinastías. Siguiendo con antiguas prácticas de los germanos, el emperador del Sacro Imperio era elegido por y de entre un colegio electoral de cuatro nobles y tres clérigos conocidos como los Electores.  

Las monarquías hereditarias probablemente sean aquello en lo que piensa todo el mundo cuando piensa en el término “rey”. En ellas el gobierno se transmite en el interior de una familia, normalmente en base a la primogenitura masculina.

Sin embargo, las monarquías hereditarias son diferentes de las absolutas (que generalmente eran hereditarias por sucesión) porque el monarca tiene un poder limitado: se considera que el rey o la reina está limitado por las leyes y las costumbres tradicionales del reino y/o controlado por el poder de otros grupos sociales: la aristocracia, el clero o los plebeyos.  

Desde la época de Aristóteles, la historia también nos ha dado una nueva categoría: las monarquías constitucionales en las que los poderes del monarca están limitados por una constitución escrita o no escrita y el gobierno es desempeñado por un parlamento, un primer ministro y un gabinete que actúa como jefe de gobierno. Puede que el monarca tenga algunos poderes residuales, pero normalmente se ve reducido a una posición ceremonial.  

Lo raro es que la monarquía de Poniente tiene características de todas estas formas en varios momentos. En términos estrictamente militares y de relación con los líderes de los Siete Reinos, con su decisión de coronarse cuando los Siete Reinos se negaban a reconocerlo y con su decisión de casarse con sus hermanas contraviniendo la costumbre y la ley religiosa, Aegon el Conquistador fue un monarca absoluto.

Aegon on Balerion, the Black Dread by J. Gonzalez

Aunque la brutalidad con la que Maegor el Cruel sofocó una rebelión contra él no lo habría convertido en un monarca absoluto en sí mismo, el hecho de que mandara asesinar sin juicio a artesanos, maestres y esposas y de que tuviera una bigamia incestuosa contra las costumbres de Poniente muestra ciertamente su creencia de que era inmune a las sanciones legales (aunque en último término no fue inmune a que su trono lo apuñalara hasta la muerte).

De la misma manera, la flagrante ignorancia que Aerys II tenía sobre las normas y prácticas legales muestra que era un aspirante a monarca absoluto. Hablaremos más de esto enseguida.  

Sin embargo, también hay épocas en que la monarquía de Poniente ha mostrado características electivas. Aegon V (Aegon el Improbable) fue elegido rey aunque existían herederos de parte de sus dos hermanos mayores, al ser aclamado por el Gran Concilio de 233 DC, hablaremos mucho más de esto más adelante.

Aunque Robert Baratheon no fue elegido por un concilio convocado de manera formal y podía reclamar el trono por derecho de conquista y por parientes lejanos, en último término se convirtió en rey porque lo eligió la alianza rebelde de las Casas Stark, Tully, Arryn y Baratheon, la mayoría de las grandes Casas de Poniente. En este sentido, fue un rey elegido de manera tranquila. 

Aunque Poniente no tiene una constitución escrita formal, hay aspectos de constitucionalismo inherentes al cargo de rey. Además de ser rey “de los ándalos, los rhoynar y los primeros hombres” y “señor de los Siete Reinos”, el rey también es “Protector del Reino”, título que sugiere que tiene la doble responsabilidad de proteger a Poniente de invasiones extranjeras y de proclamar la justicia del rey.

Fallar al cumplir esta responsabilidad puede tener consecuencias graves: Aerys II no fue derrocado simplemente por estar loco (hubo más de unos pocos reyes Targaryen con estabilidad mental cuestionable) sino más bien porque se vio que se había extralimitado en el papel de un rey comprometido por juramento y precedentes para convertirse en un tirano fuera de la ley o, en otras palabras, en un monarca constitucional fallido.

Dudo que a mucha gente fuera de las Casas directamente implicadas les molestara tanto que Rhaegar hubiese secuestrado a Lyanna o que Aerys hubiese asesinado a Brandon y Rickard Stark: lo que hizo que la gente se uniera a una rebelión fue el precedente de que una monarquía pudiese violar los privilegios de los patriarcas para disponer de sus hijos como considerasen oportuno, y que el monarca pudiera hacer ejecutar a personas sin el mínimo proceso debido de un juicio por combate.

Si un señor feudal o los herederos de un señor feudal no estaba a salvo ¿qué esperanza de estar a salvo de la decepción real tenían los señores menores y los caballeros? 

Finalmente, la monarquía hereditaria. La monarquía de Poniente ha tomado forma de la manera más profunda por las presiones de la herencia por primogenitura, que entraban en conflicto con las personalidades de los herederos al trono y de sus rivales.  Desde que Aenys se convirtió en rey antes que su hermano Maegor hasta la Danza de los Dragones y la Rebelión Fuegoscuro, y finalmente hasta la Guerra de los Cinco Reyes, la cuestión de quién es el legítimo heredero al Trono de Hierro se ha visto siempre reducida a una cuestión de sangre.