Los showrunners de Juego de Tronos David Benioff y D.B. Weiss no habían hecho ninguna entrevista desde el final de la serie, hace más de tres meses. De hecho, ni siquiera habían hecho ninguna aparición pública y no comparecieron por ejemplo en la pasada Comic-Con.

Pero para nuestra sorpresa, gracias a los amigos de Watchers on the Wall nos hemos enterado de que han charlado con Star Channel, la cadena japonesa que emite la serie, dando sus primeras impresiones sobre el final de Juego de Tronos y las reacciones de los fans. Así que este fin de semana os vamos a contar lo que han revelado, que es ciertamente interesante.

captura-de-pantalla-2019-08-31-16-54-28La entrevista empieza hablando del enorme legado que deja la serie. Juego de Tronos ha supuesto más de 10 años de sus vidas y ha sido impactante trabajar durante tanto tiempo con tanto personal detrás de las cámaras.

Cuentan que, las primeras veces que iban a Irlanda del Norte al rodaje, en la aduana les preguntaban por lo que iban a hacer y allí nadie tenía ni idea de lo que era la serie Juego de Tronos. Por contra, en la tercera temporada vieron al personal de la aduana del aeropuerto de Heathrow leyendo la primera novela de Canción de hielo y fuego, Juego de Tronos.

Les preguntaron por su momento favorito de la última temporada y, para nuestra sorpresa, eligen uno que precisamente encantó a los fans de los libros de George R.R. Martin: el nombramiento de Brienne como Caballero de los Siete Reinos. Cuenta Benioff que la ha visto muchas veces y aún ahora le da ganas de llorar.

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Les preguntaron por la célebre taza de café Starbucks que se puede ver en el cuarto episodio de la última temporada. Tras bromear con que solo Dios es perfecto y lo dejaron adrede, explican la causa y su desazón:

Estábamos concentrándonos tanto en Daenerys y Jon Nieve que no vimos la taza de café en medio. Al principio no me lo podía creer, y luego fue vergonzoso: “¿cómo no hemos podido ver esa taza en mitad del plano?”. Y al final se quedó en algo gracioso. Es solo un error y nos hace hasta gracia ahora.

Por último, cuentan que no se esperaban tantas nominaciones (un récord) a los Emmys. Pensaban que el pico de nominaciones sería el de la anterior temporada y esperaban, con suerte, algunas menos.

Se alegran por todo el equipo, los actores y técnicos, pues saben de su esfuerzo de primera mano, tantos días y tantos años. Y además, porque al estar nominados pueden ir a Los Angeles a la ceremonia, y habiendo diez actores (otro récord) y tantos miembros del equipo técnico nominados, tienen una excusa para emborracharse de nuevo.