Cerramos esta serie de ensayos que le hemos dedicado al ardiente Stannis Baratheon en este mes de agosto, como realizamos hace doce meses. Lo hacemos con la tercera y última parte de un texto obra nuestro amigo Juan Alfredo Sánchez en que el autor teoriza hasta llegar a la conclusión de cómo Stannis hará un sacrificio por amor al deber.

Stannis, un sacrificio por amor al deber (3ª parte)

Stannis, por Henning Ludvigsen

Por Juan Alfredo Sánchez

Sangre derramada

Stannis comenta que Renly se condenó por su traición, y también dice que él lo quería: si pasó lo que pasó fue por su traición. Del segundo capítulo de Davos en Choque de Reyes:

Solo Renly era capaz de irritarme tanto con una fruta. Él mismo se condenó por su traición, pero yo lo quería, Davos. Ahora me doy cuenta. Y te juro que me iré a la tumba pensando en el melocotón de mi hermano.

Para Stannis la traición se paga con la muerte, pero Davos pone contra la espada a Stannis para justificar por qué los hombres de Lord Celtigar hincaron la rodilla con el ante Joffrey. Del cuarto capítulo de Davos en Tormenta de Espadas:

—Todo hombre tiene el deber de permanecer leal a su legítimo rey, aunque el señor al que sirve lo traicione —declaró Stannis en un tono que no admitía discusión.

Una insensatez desesperada se apoderó de Davos, una imprudencia cercana a la locura.

—¿Cómo vos permanecisteis leal al rey Aerys cuando vuestro hermano alzó sus estandartes? —soltó con brusquedad.

En el mismo capítulo, Stannis deja claro que él no desea el trono, y también indica que si algo le pasa a él, el trono pasa a Shireen. Con lo difícil que le resultó a Stannis tener una sola hija, ¿podría sacrificarla para arrebatarle el legítimo derecho que él mismo defiende como una obligación?

— No se trata de que lo quiera o no. El trono me corresponde como heredero de Robert. Es la ley. Después de mí deberá pasar a mi hija, a menos que Selyse me dé por fin un hijo varón. —Pasó tres dedos por la superficie de la mesa, por las capas de barniz liso y duro oscurecido por los años—. Soy el rey. No tiene nada que ver con lo que quiera. Tengo un deber para con mi hija. Para con el reino. Hasta para con Robert. No me tenía ningún cariño, lo sé, pero era mi hermano.

Stannis lo indica claramente: elegí la sangre por encima del honor. Esto es clave, él se considera rey legítimo, pero probablemente con el tiempo se dé cuenta que no es “El príncipe prometido”. Sigue en el mismo capítulo:

Penrose prefirió morir a entregarlo. —El rey rechinó los dientes—. Aún me pongo furioso cuando me acuerdo. ¿Cómo pudo pensar que yo le haría daño a ese niño? Elegí a Robert, ¿o no? Cuando llegó el difícil momento de la decisión, elegí la sangre por encima del honor.

«Ya no llama al chico por su nombre.» Aquello intranquilizaba a Davos.

Stannis insiste que la muerte de Renly no fue cosa ni de él, ni de Melisandre. Prosigue en este gran capítulo, Davos IV de Tormenta de Espadas:

Melisandre vio el final de Renly en las llamas, sí, pero tuvo tan poco que ver con aquello como yo. La sacerdotisa estaba conmigo; vuestro hijo Devan os lo puede confirmar. Si dudáis de mi palabra, preguntadle a él. Si hubiera dependido de ella, Renly aún estaría con vida. Fue Melisandre quien me aconsejó con insistencia que me reuniera con él y le diera una última oportunidad de retractarse de su traición.

Stannis puso su vida en juego por Robert, puso a su sangre por encima de su honor. Cuando le tocó lidiar con Renly éste se burló de él y no respetó su legítima aspiración solo por capricho. Cuando tuvo en su poder a Edric Tormenta lo mantuvo al margen el mayor tiempo que pudo, pero ante la presión de Melisandre y la evidencia del poder de R’hllor accedió a sacrificarlo; y eso estuvo mal y creo que Stannis lo siente así.

Estando en el Norte, dudo que tanto Jon como los norteños que lo siguen permitan que sacrifique a alguien de su propia familia. “Los antiguos dioses y los nuevos dicen lo mismo… no hay hombre más maldito que el que mata a otro de su sangre.”

Pero todo esto ocurrió lejos del Muro. Con su llegada al Norte de Poniente, Stannis tiene que reconocer que existe en Jon una figura de líder, una persona que se puede mover, más o menos, en los mismos estándares de honor y deber que él espera. Creo que él encuentra un aliado confiable, que comparte el mismo objetivo a pesar que su posición lo lleva a tomar decisiones que a Stannis no le agradan, como por ejemplo el no ceder los castillos de la guardia. Pero, dicho esto…

La sangre de un Rey tiene poder

Melisandre by PatrickMcEvoy on DeviantArt

Melisandre explica que para despertar a los dragones es necesaria la sangre de un Rey. También sirve la sangre de un hijo legítimo o de un bastardo. Lo explica en el cuarto capítulo de Davos en Tormenta de Espadas:

—Os he dicho que no.

—No es más que un bastardo; ¿qué vale su vida comparada con la de todos los niños de Poniente? ¿Con la de todos los niños que podrían nacer en todos los reinos del mundo?

—El chico es inocente.

—El chico profanó vuestro lecho nupcial; de lo contrario, tendríais hijos varones. Os humilló.

—Eso lo hizo Robert, no el chico. Mi hija se ha encariñado con él; además, es de mi sangre.

—Es de la sangre de vuestro hermano —dijo Melisandre—. La sangre de un rey. Solo la sangre de un rey puede despertar al dragón de piedra.

Para probar el poder de la sangre de un Rey, Melisandre quema 3 sanguijuelas, cada una representa a un rey que finalmente terminará muerto. Del mismo capítulo:

«Sangre del muchacho —supo al momento—. Sangre de rey.»

Stannis extendió una mano y cerró los dedos en torno a una de las sanguijuelas.

—Decid el nombre —ordenó Melisandre.

La sanguijuela se retorcía en la mano del rey y trataba de pegársele a los dedos.

—El usurpador —dijo—. Joffrey Baratheon.

Cuando tiró la sanguijuela al fuego, el animal se retorció como una hoja de otoño entre los carbones antes de arder. Stannis cogió la segunda.

—El usurpador —dijo, en voz más alta—. Balon Greyjoy.

La tiró al brasero, donde la carne se abrió y chisporroteó. La sangre salió siseando humeante.

La última estaba en la mano del rey. La examinó un momento mientras se retorcía en sus dedos.

—El usurpador —dijo por fin—. Robb Stark. También la tiró a las llamas.

Sólo la muerte puede comprar la vida… las muertes de los reyes van sucediendo, y Stannis empieza a tener pruebas reales de que la sangre de un rey tiene poder para realizar cosas grandes. Esto no puede ser coincidencia: Melisandre quemó 3 sanguijuelas y 3 reyes murieron. Lo vemos en el quinto capítulo de Davos en Tormenta de Espadas.

—Solo la muerte puede comprar la vida, mi señor. Un gran regalo requiere un gran sacrificio.

—¿Qué grandeza hay en un niño ilegítimo?

—Por sus venas corre la sangre de reyes. Ya habéis visto lo que puede hacer tan solo un poco de esa sangre…

—Os he visto quemar unas cuantas sanguijuelas. —Y dos falsos reyes han muerto.

—Robb Stark ha sido asesinado por lord Walder del Cruce, y según las noticias, Balon Greyjoy se cayó de un puente. ¿A quién han matado las sanguijuelas?

—¿Acaso dudáis del poder de R’hllor?

Melisandre quiere quemar a Mance y a su hijo… la sangre de un Rey tiene poder, los hombres de Stannis se creen el cuento. Del primer capítulo de Jon en Danza de Dragones:

«Dos reyes para despertar al dragón. Primero el padre y luego el hijo, y ambos morirán reyes. —Uno de los hombres de la reina había murmurado esas palabras mientras el maestre Aemon le limpiaba las heridas—. “Hay poder en la sangre de un rey —le había advertido el viejo maestre—, y hombres mejores que Stannis han hecho cosas peores”—. El rey puede ser duro e implacable, sí, pero ¿un recién nacido? Solo un monstruo entregaría un niño vivo a las llamas.»

Jon piensa que la espada tiene poder por haber quemado a Mance y Stannis también debe pensar lo mismo. Pero no quemaron a ningún rey: Melisandre manipula la situación para que los hombres libres vean con mejores ojos a Stannis. Del tercer capítulo de Jon en Danza de Dragones:

Dueña de Luz era el sol convertido en acero. Cuando Stannis alzó la hoja por encima de la cabeza, los hombres tuvieron que apartar la vista o cubrirse los ojos. Los caballos se alborotaron, y uno llegó a desmontar a su jinete. Las llamas del pozo parecieron encoger ante aquella tormenta de luz, como un perro pequeño que se escondiera de otro más grande. El Muro mismo se tornó rojo, rosa y naranja cuando las oleadas de color bailaron en el hielo.

«¿Este es el poder de la sangre de un rey?»

—Poniente solo tiene un rey —dijo Stannis. Su voz sonó áspera, sin asomo de la música que desprendía la de Melisandre—. Con esta espada defenderé a mis súbditos y destruiré a quienes los amenacen. Arrodillaos, y os prometo comida, tierras y justicia. Arrodillaos y viviréis. O marchaos y moriréis. La elección es vuestra. —Envainó a Dueña de Luz y el mundo volvió a oscurecerse, como si el sol se hubiese escondido tras una nube—. Abrid las puertas.

Stannis no pidió la corona, siente que ser Rey es su deber. Es por esto, principalmente, por lo que lucha; Melisandre por el contrario considera aún que Stannis es Azor Ahai. También es cierto que Stannis estaba decidido sacrificar a Edric, ante la constante insistencia de Melisandre, por su causa. Básicamente el sacrificio lo tendría que hacer porque se cree que la sangre de reyes tiene poder, y por que hasta ese momento él era considerado por Melisandre como el elegido. Del sexto capítulo de Davos de Tormenta de Espadas:

—Yo no pedí esta corona. —Stannis volvió a apretar los dientes—. El oro es frío y me pesa en la cabeza, pero mientras sea el rey tengo un deber. Si he de sacrificar a un niño en las llamas para salvar a un millón de la oscuridad… El sacrificio… nunca es fácil, Davos. De lo contrario no sería verdadero sacrificio. Decídselo, mi señora.

—Azor Ahai templó a Dueña de Luz con la sangre del corazón de su amada esposa —dijo Melisandre—. Si un hombre que tiene un millar de vacas le entrega una al dios, no significa nada. En cambio, un hombre que le ofrezca su única vaca…

Stannis proclama: “Vengaréis mi muerte y sentareis mi hija en el trono de hierro… “. Esto quiere decir que Stannis es consciente que puede morir, y que si eso llega a ocurrir, su hija deberá ser coronada reina... Si se sacrifica a la niña y Stannis muere luego, ¿quién ocuparía el trono de hierro? Del capítulo de Theon de Vientos de Invierno:

—Alteza, si estáis muerto…

—…vengaréis mi muerte, y sentaréis a mi hija en el Trono de Hierro. O moriréis en el intento.

Ser Justin puso una mano sobre la empuñadura de su espada.

—Sobre mi honor de caballero, tenéis mi palabra.

¿Vale lo mismo la sangre de Edric Tormenta que la sangre de Shireen Baratheon? ¿Y la sangre de Stannis? Como podemos ver Stannis ya puso la sangre por encima del honor, pero por presión estuvo a punto de sacrificar a su sobrino.

¿Más adelante podría sacrificar a su hija? No lo creo, si bien se sabe que la sangre de un rey tiene poder dudo que use la sangre de su hija, creo que él puede a llegar a usar su propia sangre para conseguir algún poder que sea necesario in extremis. Creo que por su amor al deber entregará su vida en favor de un bien mayor. En el Norte va a descubrir lo que realmente es ser un Rey. También va a darse cuenta que los norteños se mueven mejor con un norteño dirigiéndolos, y eso puede darle mucha más confianza a la hora de tomar decisiones.

Creo que finalmente en el norte tanto Stannis como Melisandre se van a dar cuenta que él no es el Príncipe prometido, pero ojo, eso no quiere decir que no sea el legítimo Rey, y que no pueda dar su vida y su sangre para alcanzar un bien mayor. Creo que va a sacrificarse por el reino y va a encargarle a Jon el cuidado de su hija. Seguramente le pedirá que la haga reina después que todo pase. Me niego a ver a un Stannis matando a su heredera, y destruyendo su legado sabiendo que él no es Azor Ahai.

Pero Salladhor Saan cuenta la historia de la Portadora de Luz. En esta historia se menciona que la espada solo estará lista después de que el elegido o Azor Ahai sacrifique lo que se ame por encima de todo en el mundo. Del primer capítulo de Davos en Choque de Reyes:

Cien días y cien noches trabajó en la tercera espada, y brillaba al rojo blanco en los fuegos sagrados cuando llamó a su esposa. “Nissa Nissa —gritó, porque tal era su nombre—, desnuda tu pecho y recuerda que te amo por encima de todo lo que hay en este mundo.” Ella obe- deció, no sabría deciros por qué, y Azor Ahai le clavó en el corazón palpitante la espada al rojo. Se dice que el grito de aflicción y éxtasis de Nissa Nissa abrió una grieta en la faz de la luna, pero su alma, su fuerza y su valor pasaron al acero. Tal es la historia de la forja de Dueña de Luz, la Espada Roja de los Héroes.

¿Stannis Baratheon puede amar a algo o a alguien más que al deber?