Los que hemos leído Canción de hielo y fuego, especialmente en la versión original, nos hemos dado cuenta de cómo en ocasiones señaladas George R.R. Martin emplea expresiones o palabras completamente EN MAYÚSCULAS para darles un enorme énfasis en un texto. Gracias a nuestro amigo Zionius en Reddit las repasamos. Y tras Juego de Tronos, Choque de Reyes, Tormenta de Espadas y Festín de Cuervos, despedimos este ciclo con Danza de Dragones.

Edición japonesa de Danza de Dragones

En Danza de Dragones tenemos menos expresiones en mayúscula que en Tormenta de Espadas, pero más que en el resto de libros de la saga. Recordemos que es la novela más larga de todo Canción de hielo y fuego.

  • Jon I, la presencia del cuervo, los caballeros…y Lyanna Mormont

—Nieve. —Un carámbano cayó de una rama. El lobo blanco se volvió y enseñó los dientes—¡Nieve! —Se le erizó el pelaje, y el bosque desapareció a su alrededor—. ¡Nieve, nieve, nieve! —Oyó un batir de alas. Un cuervo atravesaba la penumbra. Aterrizó en el pecho de Jon con un sonoro golpe.
—¡NIEVE! —le gritó a la cara.

Unos cuantos caballeros de Stannis estaban entrenándose al otro lado del patio. Jon se percató de que los hombres del rey estaban en una esquina, y los de la reina, en la otra.
«Pero son unos pocos. Hace demasiado frío para los demás.» Cuando pasó junto a ellos, una voz atronadora lo llamó.
¡EH, CHICO! ¡TÚ! ¡CHICO! —No era lo peor que le habían llamado desde que era lord comandante. Hizo caso omiso del grito.

—«La Isla del Oso —leyó Stannis tomando la carta— no conoce otro rey que el Rey en el Norte, cuyo nombre es STARK.» Diez años, decís, y ya se atreve a desafiar a su rey.

Melisandre by PatrickMcEvoy on DeviantArt
  • Jon III, la quema de «Mance Rayder», en realidad Casaca de Matraca

¡PUEBLO LIBRE! Aquí tenéis a vuestro rey de las mentiras. Y aquí está el cuerno con el que aseguró que derribaría el Muro. —Dos hombres de la reina presentaron el Cuerno de Joramun, negro con bandas de oro viejo, seis codos de punta a punta.

¡PUEBLO LIBRE! —gritó Melisandre—. ¡Contemplad el destino de aquellos que escogen la oscuridad!
El Cuerno de Joramun estalló en llamas, que ascendieron con un sonido sibilante mientras las lenguas de fuego verde y amarillo saltaban y crepitaban.

¡PUEBLO LIBRE! Vuestros falsos dioses no pueden ayudaros; vuestro cuerno falso no os ha salvado; vuestro rey falso solo os ha traído muerte, desesperación, derrota… Pero aquí tenéis al verdadero rey. ¡CONTEMPLAD SU GLORIA!
Stannis Baratheon desenvainó a Dueña de Luz. La espada lanzó destellos rojos, amarillos y naranjas.

La elección es vuestra. —Envainó a Dueña de Luz y el mundo volvió a oscurecerse, como si el sol se hubiese escondido tras una nube—. Abrid las puertas.
¡ABRID LAS PUERTAS! —bramó ser Clayton Suggs, con una voz tan profunda como un cuerno de guerra.
¡ABRID LAS PUERTAS! —repitió ser Corliss Penny, al mando de los guardias.

—¡Un reino, un dios, un rey! —gritó lady Melisandre.
—¡Un reino, un dios, un rey! —repitieron los hombres del rey golpeándose
el escudo con el asta de la lanza—. ¡STANNIS, STANNIS! ¡UN REINO, UN DIOS, UN REY!

Stannis y Melisandre, por Magali Villeneuve
  • Bran II, los espectros atacan antes de llegar a la cueva y él se mete en Hodor

¡HODOR! —gritó, y volvió a atacar. Cortó la cabeza del espectro a la altura del cuello, y durante un momento sintió la victoria… hasta que apareció un par de manos muertas que tanteaban en busca de su garganta.
Bran retrocedió ensangrentado, y entonces, Meera Reed clavó la fisga en la espalda del espectro.
Hodor —volvió a rugir Bran. Le hizo señas para que siguiera ascendiendo por la colina—. Hodor, Hodor. —Jojen desfallecía en el lugar donde lo había dejado Meera. Bran corrió hacia él, soltó la espada, protegió al chico con el brazo de Hodor y volvió a levantarse con torpeza.
¡HODOR! —gritó.

  • Los hijos del viento, Quentyn lucha en Astapor

Los tres dornienses salieron juntos de la tienda para seguir a los combatientes que se dirigían a los caballos.
«Combate. —Quentyn había estado entrenándose con la lanza, la espada y el escudo desde que tenía edad para andar, pero en aquel momento no importaba—. Guerrero, dame valor», había rezado Rana mientras los tambores resonaban a lo lejos, BUM bum BUM bum BUM bum.

  • Un fantasma en Invernalia, asedio al castillo

En cuanto se apagó el sonido del cuerno de guerra, empezó a batir el tambor: BUUUM duuum BUUUM duuum BUUUM duuum, y un nombre corrió de boca en boca, escrito en vaharadas de aliento blanco.
—Stannis —susurraban los hombres—. Stannis está aquí. Ha llegado Stannis. Stannis. Stannis. Stannis

En el centro del bosque lo aguardaba el arciano, con sus sabios ojos rojos. Theon se detuvo al borde del estanque e inclinó la cabeza ante el rostro tallado. Hasta allí le llegaba el retumbar del tambor, buuum DUUUM buuum DUUUM buuum DUUUM buuum DUUUM. El sonido, como un trueno distante, parecía proceder de todas partes a la vez.

battle_of_winterfell_by_mannamedgeorge
  • Daenerys IX, los reñideros de Meereen

El cortejo real iba encabezado por un gran tambor que despejaba el camino. Entre redoble y redoble, un heraldo de cabeza afeitada y cota de discos de cobre bruñido gritaba a la multitud que se apartase. BUM. «¡Aquí vienen!» BUM. «¡Abran paso!» BUM. «¡La reina!» BUM. «¡El rey!» BUM.

La columna avanzaba lentamente por la larga calle de baldosas. BUM. «¡Aquí vienen!». BUM. «¡Nuestra reina! ¡Nuestro rey!». BUM. «¡Abrid paso!»

Su reciente matrimonio quedaría empapado muy pronto. Menuda bendición.
BUM, BUM, BUM, BUM, BUM, BUM. Los tambores aceleraron el ritmo, de pronto enojados e impacientes.

El largo cuello sinuoso se dobló como un arco. Con un silbido, escupió fuego negro
hacia ella. Dany se lanzó bajo las llamas mientras blandía el látigo y gritaba—.
¡No, no, no! ¡ABAJO! —El dragón respondió con un rugido cargado de ira y miedo; de dolor. Batió las alas una vez, dos..…

Dany sentía su calor entre los muslos; tenía el corazón a punto de estallar.
«Sí —pensó—, sí, ahora, ahora, adelante, adelante, vamos, vamos, ¡VUELA!

Dany en Drogon por Enrique Corominas
  •  Jon XII, sueños de guerra

Aquella noche soñó con salvajes que aullaban en el bosque y avanzaban al son del lamento de los cuernos de guerra y del redoble de los tambores. El sonido llegaba, BUM dum BUM dum BUM dum, como mil corazones que latieran al unísono. Algunos llevaban lanzas; otros, arcos, y otros, hachas.

Había llegado el momento.
—Abrid la puerta —dijo Jon Nieve con voz queda.
¡ABRID LA PUERTA! —gritó el Gran Liddle. Su voz era como un trueno.

  • El domador de dragones, Quentyn se enfrenta al fuego

—¡Viserion! —exclamó Quentyn, más alto que antes, y desenrolló el látigo. Podía hacerlo, iba a hacerlo, su padre lo había enviado a los confines de la tierra para aquello; no le fallaría—. ¡VISERION! —Hizo restallar el látigo con un chasquido que resonó en las paredes ahumadas