El Aguasnegras, por Enrique Corominas, la portada de Tormenta de Espadas para Gigamesh

Celebramos este mes de noviembre el 20º aniversario de la publicación de Tormenta de Espadas en EEUU. Así que le vamos a dedicar un especial en Los Siete Reinos como el que hicimos con Juego de Tronos y Choque de Reyes. Para las impresiones de la comunidad hispana, vamos a consultar a podcasters por partida doble: hoy a los miembros de la La Canción Continúa y mañana a nuestros amigos del podcast Regreso a Hobbiton de la Sociedad Tolkien Española.

Berta 

Algunos ya me habréis oído contar cómo Canción de Hielo y Fuego llegó a mí. Recuerdo como si fuese ayer aquel momento en el que, charlando con un entonces amigo (y ahora pareja, pues los caminos de Martin son inescrutables) sobre qué lectura acapararía mis días ese verano, me dejó los tres primeros libros de la saga. Recuerdo su confianza al darme directamente los tres tomos y no solamente el primero porque estaba seguro de que una vez empezase no podría parar. Supongo que ni él se imaginaba cuánta razón tenía.

Si Juego de Tronos me enganchó y Choque de Reyes alimentó mis ansias por saber cada vez más, Tormenta de Espadas fue, sin duda, lo que convirtió una buena lectura de verano en algo más. En algo que permanece conmigo hasta el día de hoy y que me hace volver a enamorarme de este universo y de sus personajes cada vez que releo sus páginas.

Como sabemos, Tormenta de Espadas supone el cierre del primer arco de la saga. Es el culmen de todos los eventos que se nos abren en los dos primeros y es, sobre todo, un auténtico hijo de puta. Pocos libros me han hecho sentir tantas emociones diferentes con esa intensidad. Todavía puedo visualizarme apartando el libro de mí tras leer el capítulo de la Boda Roja y entrando en ese estado de reflexión existencialista depresiva que hasta preocupó a mi señora madre por un momento.

Y es que, en este libro, Martin se divierte jugando con nuestros corazones. Nos da esperanzas y nos las quita, nos divierte, nos emociona, hace que la tensión sea casi insoportable para luego liberarla en capítulos en los que gritas de alegría o lloras amargamente por el destino de tus personajes favoritos.

Es innecesario, creo yo, entrar a comentar cada una de esas escenas que marcan la novela, pues la mayoría de vosotros la habréis leído ya y, los que no, es mejor que la viváis de primera mano. Éste es un libro en el que hay que sentir a lo grande y por eso, en mi humilde opinión personal, Tormenta de Espadas es, subjetivamente, el mejor libro de la saga (remarco lo subjetivo porque sería inútil negar que Festín-Danza es de una calidad narrativa muy superior y con un contenido más complejo y cuidado).

Ningún otro libro de Canción hasta el momento te remueve tanto por dentro hasta el punto de convertirse en esa montaña rusa emocional. Han pasado 20 años desde su publicación y la escritura de Martin ha evolucionado y mejorado desde entonces.

Y aún así, estoy segura de que en el futuro, cuando tengamos una saga finalizada y volvamos la vista atrás, las escenas de Tormenta estarán entre las que recordaremos más vívidamente. Con esa sensación de que fue al leer sus páginas que nos convertimos definitivamente en adictos a este universo.

Tormenta de Espadas es, en definitiva, uno de esos libros que uno lleva consigo mucho tiempo después de terminarlo. Uno de esos libros que no puedes dejar de recomendar y uno de esos libros que han marcado ya no solo el género de fantasía, sino la narrativa de productos literarios y audiovisuales para siempre.

Santi

En general mi relación con la saga de Canción de hielo y fuego empezó después de acabada la primera temporada de la serie, ya que quedé totalmente enganchado. Por recomendación de unos amigos de Colombia empecé a leer las novelas y fue un no parar. Lo bueno fue que, al haber empezado después de la serie, no tuve que esperar para poder adquirir los libros y esto hizo que la experiencia de lectura fuera muy agradable

Tormenta creo que queda marcado para todos los seguidores de la saga como “el libro de la Boda Roja”. Un momento en el cual creo que no miento todos nos quedamos absolutamente en blanco al ver que personajes (y en mi caso, Robb Stark, que no solo es mi Stark favorito, si no uno de mi top 5 de la saga) son asesinados a traición.

Pero a la vez contiene uno de los momentos que también, hablando con varios lectores es de los que más “alegrías” ha dado. Se trata de la Boda Púrpura, teniendo en cuenta que la mayoría de lectores encuentran en Joffrey lo que en La Canción Continúa llamaríamos un cretino de categoría Premium.

Entre eso y todas las demás tramas hacen de Tormenta de Espadas un libro increíble. Y que sobretodo, te deja preparado en un punto maravilloso para los siguientes dos que teníamos publicados en ese momento. Todo eso lo hace un libro muy emocionante, cosa que a la espera de las dos entregas que faltan lo convierte en mi segundo libro favorito de los publicados.

Bea 

Tormenta… Tormenta es lo que tuve yo en la cabeza durante una semana, después de terminar este libro que es, en mi humilde opinión, el mejor de toda la saga.

Pocos días antes me había fracturado el dedo pequeño del pie haciendo una estupidez. Y aquel acto propio de la juventud (que voy a reservarme porque aquí hemos venido a hablar de un libro) me obligó a quedarme todo un agosto encerrada en casa.

Pero no lloréis por mí ya que, como se suele decir, no hay mal que por bien no venga, y gracias a eso dispuse de todo el tiempo del mundo para saborear Tormenta de espadas como se merecía, despacio y a sorbitos…Bueno no, a quién quiero engañar, fue la maratón lectora más larga y empachante de mi vida.

Este maravilloso libro nos traumatizó con la Boda Roja, el evento más inesperado, cruel y fascinante de las últimas dos décadas. Un evento que dejó a más de uno totalmente en shock, obligándole a dejar reposar el libro sobre la cama y a plantearse qué narices estaba haciendo con su vida.

Arte de Jim Burns en la edición inglesa de Tormenta de Espadas

Pero a cambio también nos regaló la Boda Púrpura (va de bodas, la cosa) en la que pudimos recrearnos en la muerte de Joffrey, dejando sacar nuestro lado más malvado mientras leíamos cómo Cersei pedía ayuda a gritos. Pero… ¿no va de eso la literatura? ¿De conocer los lados más recónditos de nuestro ser y hasta donde estamos dispuestos a disfrutar de la muerte de uno de los cretinos más jóvenes de la historia de la literatura?

Hablar de Tormenta de Espadas es hablar de transición, de cambio, de oscuridad. Por lo general las obras entregadas por fascículos suelen destacar en la primera entrega y en la última, pero esta novela es el ejemplo perfecto de que, si algo está bien escrito, debe estarlo de principio a fin, sin excusas, sin intermedios y, por encima de todo, sin fisuras.

A no ser que la fisura sea el tajo que le metió Roose Bolton a Robb en el pecho… entonces sí, entonces hay una fisura, y muy gorda.

Javi 

Apenas Tengo recuerdos vagos de cuando leí Tormenta de Espadas, allá por 2011. Solo estoy seguro del frenesí de devorarlo, de pasar como poseído cada página en ese libro prestado en la Universidad Politécnica de Madrid y ya deteriorado por muchos fans que lo habían disfrutado antes que yo. Disfrutado, sufrido, gritado y emocionado, porque Tormenta de Espadas es un carrusel de sensaciones.

Hay un momento que jamás olvidaré, eso sí. Mi reacción no tras la Boda Roja, sino al capítulo siguiente, que termina con Arya Stark siendo golpeada con un hacha por el Perro. Si había leído la Boda Roja y dentro de mi estado catatónico no podía parar de leer, pasar al siguiente capítulo y ver cómo mi querida Arya moría tras presenciar cómo su madre, su hermano y su ejército estaban siendo asesinados a traición…era demasiado para mí.

Dejé entonces de leer. ¿Cuántos minutos, cuántas horas llevaba haciéndolo? No lo sé. Me leí el libro en inglés en siete días, en una semana lectiva en que tenía que ir a clase. Pero abandoné ese éxtasis para buscar en Google “arya stark dies storm of swords”. Y no, no moría. De hecho casi nadie parecía preguntarse eso. ¡Pero si le habían dado con un hacha y Cat y Robb acababan de morir, como murió antes Ned!

No diré que hice entonces la acción más inteligente, volver al prólogo y comprobar que, efectivamente, la joven Stark tenía capítulos más adelante en el libro. No. Tras quedar satisfecha con mi duda por San Google, volví a sumergirme como un poseso en esa lectura que no podía parar. Y hubo muchos gritos y emociones después, pero seguí absorbido sin detenerme cuando murieron Joffrey, Oberyn, Tywin, Lysa o volvía Lady Corazón de Piedra.

Es un debate profundo si Tormenta de Espadas es el mejor libro de la saga. Para el fan más ocasional de lo saga, lo es sin duda. De hecho el ritmo lento y la expansión del mundo que tienen Festín de Cuervos y Danza de Dragones son criticados por muchos, desde la prensa especializada a muchos seguidores de Canción de hielo y fuego.

Personalmente creo que la mejor prosa de Martin, la más profunda, la más rica, la más compleja, está en FestínDanza. Pero no hay nada escrito por GRRM en una primera lectura más brutal, más desgarrador, más impactante que Tormenta. Y por ese ritmo trepidante, nacido de un escritor extremadamente talentoso que escribió este libro con una inspiración y velocidad absurdas para los mortales, me aventuro a despedir este texto afirmando que A Storm of Swords es la novela de ficción con mayor impacto cultural que se ha publicado este siglo.